1994
Discurso de Luis Donaldo Colosio. Intervención en la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (CONCANACO), durante la comida que le fue ofrecida en la sede del organismo empresarial.
Marzo 10, 1994


Candidato del PRI a la Presidencia de la República

México, D.F., 10 de marzo de 1994.

"Porque habré de encabezar un gobierno con reglas claras, un gobierno que en todo momento sus decisiones sean previsibles porque estarán sujetas y apegadas estrictamente a la Ley, reglas claras que permitan - a su vez - tomar decisiones a futuro, con responsabilidad".

Agradezco mucho a todos y cada uno de ustedes esta amable invitación, esta magnífica oportunidad para poder intercambiar algunos puntos de vista sobres aspectos de la vida nacional, que a todos como ciudadanos nos preocupan y de los cuales todos, desde nuestras propias trincheras, tenemos que ocuparnos para poder salir adelante.

Quiero decirles, en primer término, que en mi calidad de Candidato a la Presidencia de la República valoro mucho esta invitación, valoro mucho las exposiciones que me han precedido en el uso de la palabra, y por supuesto la de Ricardo Dáler y todas y cada una de las que le sucedieron, puesto que las tomo como inquietudes vivas que están en el ámbito empresarial, pero también están en el ámbito nacional y en muchos otros sectores de la población; preguntas, sugerencias y, definitivamente, opiniones que tienen que ver con los más variados aspectos.

Les quiero decir que, al agradecer a todos este diálogo y esta magnífica oportunidad, estoy dispuesto - si ustedes lo tienen a bien considerar - a tener una serie de reuniones; que ésta fuera la primera de varias, a mí me gustaría mucho, para poderme compenetrar no solamente con quienes hicieron uso de la palabra, sino con todos y cada uno de ustedes, provenientes de todos y cada uno de los estados de la República.

Sus opiniones, sugerencias y determinaciones me interesan, porque tienen que ser tomadas en consideración para poder enriquecer toda plataforma, para poder enriquecer todo programa que tienda a la mejoría de la situación no sólo económica, sino - lo que es fundamental - elevar el bienestar de los mexicanos.

Quiero decirles algo - para empezar -, que considero que una economía en crecimiento requiere de una gran eficiencia en su desempeño, en su ámbito comercial - por supuesto en su ámbito comercial moderno -, que haga posible afrontar con éxito los grandes retos de la apertura y que de esta manera podamos todos beneficiarnos del intercambio de los bienes, del intercambio comercial en mayor medida.

Estamos viviendo tiempos en los cuales la lucha por los mercados se sujeta cada vez más a complejos productivos que obligan a una mayor eficiencia comercial, y eso lo saben ustedes perfectamente bien. ¿Qué vamos a hacer para estimular la actividad comercial?

De alguna manera aquí se ha expresado, en dos o tres intervenciones que me han precedido: el pequeño y mediano comercio demanda una seria política de desregulación que elimine la discrecionalidad en la toma de decisiones por parte de las autoridades competentes.

Se requiere, por ejemplo, a nivel local, a nivel estatal, mucha mayor claridad en las reglas. Con reglas claras una economía funciona mejor; con reglas mucho más claras y homogéneas sobre usos y destinos del suelo, por ejemplo, sobre permisos, licencias, sobre los trámites que cada empresa tiene que transitar para poder ya sea ampliar su negocio o abrir uno nuevo.

Pienso que esta claridad en la definición de las reglas, esta claridad en la desregulación es un paso que tenemos que dar y que está pendiente todavía en la agenda económica por venir. Claridad que tiene que redundar en esta reducción de costos.

Cuando encabecé la Secretaría de Desarrollo Social, me enfrenté a la necesidad de incrementar sustancialmente el parque habitacional en el año de 1993. Muchos de ustedes recuerdan ese esfuerzo que los mexicanos hicimos.

Y nos vimos en la necesidad de enfrentar un sinuoso camino de tramitología que encarecía los costos, que hacía que las transacciones encarecieran también. A fin de cuentas los perjudicados eran a quienes queríamos beneficiar, que son precisamente las familias que demandan una vivienda.

Es el caso que ustedes plantean, es el caso del pequeño y mediano comercio, que demanda una política seria de desregulación que elimine la discrecionalidad en la toma de decisiones.

Tenemos que recordar que estos costos - a los cuales he hecho referencia - son para los pequeños y medianos comercios, proporcionalmente más altos que para los grandes almacenes.

Por eso es que, definitivamente, si de apoyo directo y estímulo y fomento se trata, el Gobierno que me propongo encabezar habrá de darle especial atención a las micro, pequeñas y medianas empresas.

Este es un propósito que nace del análisis que sobre la situación empresarial en nuestro país hemos hecho.

Más del 95 por ciento de los establecimientos comerciales e industriales son precisamente pequeñas y medianas empresas, y esto es algo que llama de todos nosotros la atención y por lo cual debemos redoblar esfuerzos.

Para los pequeños y medianos negocios se requieren políticas de fomento por parte del Estado, que alienten las figuras de asociación, que promuevan fondos crediticios en condiciones atractivas, tales como las casas clasificadoras de riesgo, que reducen los costos de transacción, los programas de capacitación, de los cuales hace unos momentos en nuestra charla con Jorge Peláez, hablábamos: una desregulación efectiva.

En otras palabras, incluyendo una profunda simplificación tributaria, que de forma también a los planteamientos que ustedes el día de hoy aquí han hecho.

Y, por supuesto, el compromiso de llevar a cabo una profunda reorientación de los recursos de inversión pública, para impulsar el desarrollo regional a través de proyectos de desarrollo regional muy claros perfectamente consensados.

Sé que ustedes coincidirán conmigo que no es posible eliminar el riesgo que supone cualquier inversión, pero sí es posible trabajar para otorgarle mejores garantías a quien decide arriesgar, a quien decide invertir, y que con ese riesgo y esa inversión están generando empleos y más oportunidades para los mexicanos.

Ese es precisamente el propósito cuando hablo de una alianza estratégica entre el gobierno, las empresas y los trabajadores; una alianza estratégica entre el gobierno, sobre todo los empresarios de la micro, pequeña y mediana empresa. Ese es uno de los propósitos que me propongo realizar, en caso de llegar a la Presidencia de la República.

Soy de la idea de que las propuestas, las soluciones a todo lo que aquí se ha planteado y lo que hemos venido discutiendo en reuniones con muchos de ustedes, en cada uno de los estados de la República, no puede provenir únicamente de las autoridades o de quienes hemos sido postulados para hacerlo, debe de atenderse sobre todo la opinión y la experiencia de quienes tienen la responsabilidad directa de conducir los procesos económicos.

Por eso mi interés de acercarme a todos y cada uno de ustedes, mi interés por acercarme a las mujeres y hombres empresarios de México, sobre todo de los pequeños y medianos negocios, que mucho tienen que decir para poder superar los retos y los problemas.

La CONCANACO ha sido desde su creación-una importante organización que ha contribuido a promover los cambios en la estructura comercial del país.

Por eso es que quiero convocarlos, quiero invitarlos a que a las sugerencias que el día de hoy aquí se han realizado se sumen otras tantas, que seguramente se tienen por todos y cada uno de ustedes, por todos y cada uno de los agremiados, para que se consolide así una eficiente respuesta, una eficiente actividad.

Nos queda muy claro, a mí me queda claro que fortalecer el comercio habrá de permitirnos generar parte importante de los empleos que nuestra nación está requiriendo, que nuestra nación está demandando.

Al tiempo que contribuirá definitivamente a lograr un desarrollo regional más equilibrado, al tiempo que logrará traducir un mayor dinamismo en la economía nacional y en las economías regionales, y a su vez se traduzca en el bienestar social.

En la actualidad, he dicho que tenemos que pensar y tenemos que actuar en consecuencia, de cómo pasar de las buenas finanzas nacionales a las buenas finanzas familiares; de cómo pasar de los buenos indicadores económicos a nivel macro a cómo pasar a una eficiente y mucho más productiva - y que así se refleje en mayor bienestar social - economía regional.

En este esfuerzo la participación de los comerciantes y de los prestadores de servicios es fundamental. Los comerciantes juegan un papel muy importante en el cambio que proyecto instrumentar.

He propuesto a la nación mexicana que en mí encontrarán la decisión de llevar a cabo un cambio pero con rumbo, un cambio con responsabilidad, un rumbo certero, porque habré de encabezar un gobierno con reglas claras, un gobierno que en todo momento sus decisiones sean previsibles porque estarán sujetas y apegadas estrictamente a la ley, reglas claras que permitan - a su vez - tomar decisiones a futuro, con responsabilidad, porque no habremos de echar por la borda lo que los mexicanos hemos logrado en los últimos años.

Lo que los mexicanos quieren es certidumbre, lo que los mexicanos quieren es caminar en unidad, en armonía hacia el futuro, hacia el encuentro de un futuro promisorio, no quieren saltos al vacío ni aventuras políticas.

He escuchado con suma atención los planteamientos que ustedes han realizado. Por ejemplo el de Alfredo Payán Burgos, que plantea cómo adecuar, cómo ajustar las leyes en materia fiscal.

Quiero decirles que en ese sentido el propósito es conducir la economía con responsabilidad, y conducirla con responsabilidad significa contar con finanzas públicas sanas.

No podemos gastar más de lo que tenemos, porque bien sabemos cuáles son las consecuencias, todos hemos visto cuáles son las consecuencias de la irresponsabilidad financiera. Lo he dicho y lo reitero ante ustedes que la irresponsabilidad financiera se ha ido para no volver jamás.

He recibido de muchos de ustedes y de muchos otros sectores de la población la necesidad de revisar aquellas medidas que tiendan a simplificar los trámites, tiendan a aligerar las cargas fiscales; pero que a la vez tiendan a aumentarla base impositiva para poder asegurar los recursos necesarios que todo gobierno responsable requiere para orientar hacia el beneficio social.

Eduardo Peláez habla de un tema que es - en los términos que él mismo expresa - complejo porque implica procesos políticos, económicos, sociales y culturales, como es el del ambulantaje, me propongo seguirlo encauzando, me propongo seguirlo reordenando.

Uno de los aspectos fundamentales para resolver este problema es yendo a la solución de sus causas. No debemos de olvidar, y ustedes mismos lo reconocen, que las causas del ambulantaje residen precisamente en la falta de oportunidad para muchos mexicanos, para muchas mexicanas, falta de fuentes alternativas.

En la medida en que nosotros impulsemos la desregulación, en la medida en que nosotros fomentemos la apertura de nuevos negocios, en la medida en que nosotros apoyemos a la pequeña y mediana empresa, en esa medida ustedes mismos empezarán a generar las oportunidades, empezarán a generar las fuentes de empleo que se irán sumando a quienes en la actualidad practican el ambulantaje hacia el comercio formal.

Roberto Ortega Munguía nos habla de la necesidad de aumentar la producción y la productividad en el campo, y estoy totalmente de acuerdo.

La improductividad en el campo no solamente afecta a quienes la padecen, a los campesinos, a los productores rurales, sino también a quienes habitan en las ciudades.

No olvidemos que buena parte de las causas de la migración del campo a la ciudad es la falta de oportunidades por parte de los campesinos, falta de oportunidades en sus lugares de origen.

Aquí tenemos uno de los grandes retos de los años por venir: elevar producción y productividad en el campo.

Tenemos que cambiar la filosofía de querer vender lo que se produce para poder pasar a esta otra actitud a la que he hecho referencia, de tratar de producir más y mejor lo que se vende, lo que el mercado está demandando, y para eso los productores rurales requieren y demandan de apoyo, de estímulos y fomento.

No estoy pensando en reeditar esquemas paternalistas ya pasados de moda. Lo que estoy pensando es en - al igual que con las pequeñas y medianas empresas - acuerdos estratégicos entre el Estado mexicano, entre el gobierno y los productores rurales, pero a nivel regional, a nivel local, para llegar hasta allá y de manera descentralizada llevar los avances tecnológicos, promover las uniones de crédito, promover más cajas de ahorro, promover todos los esquemas asociativos que en diferentes partes de la República están probando ya ser el camino adecuado para elevar producción y productividad.

Enrique Salas de la Garza nos habla de un temor que a todos nos preocupa: la inseguridad pública. He propuesto una profunda reforma jurídica, una reforma judicial. He propuesto que para los próximos años tenemos que atacar de fondo y raíz este que es uno de los problemas que se ha caracterizado como uno de los que más aquejan a la población mexicana.

La mala o deficiente procuración de justicia y de impartición de la misma se ha convertido en la fuente de agravios personales y de tragedias familiares.

La profesionalización de nuestras instituciones, de quienes la componen, la participación más organizada de la sociedad mexicana y alentada por el Estado, son elementos de la propuesta que he venido delineando y que le pido al señor Enrique Salas de la Garza me apoye para enriquecerla y poderla formular con mayor precisión en los días y semanas por venir.

Luis Carlos Treviño de la Garza nos habla del federalismo tributario, un aspecto fundamental que he propuesto revisemos los mexicanos.

Cuando hablé de un desarrollo regional, cuando hablo de una revisión del Pacto Federal, lo hago con una visión municipalista y lo hago también con el ánimo de que revisemos juntos la estructura de participación fiscal a los estados y a los municipios.

Si queremos que a nivel local y a nivel regional se cuenten con los elementos para hacer frente a los problemas aquí donde estos se generan, tenemos que dotar a nuestros estados y nuestros municipios de los recursos necesarios -como lo planteé en Tabasco.

Por supuesto que coincido con Luis Carlos Treviño en la necesidad de promover más la desregulación a nivel local, a nivel municipal, a nivel estatal. Hemos avanzado mucho en la desregulación a nivel federal; pero es a nivel regional donde tenemos serias trabas para eficientar mucho más los procesos productivos.

Mario Urquiaga nos hace planteamientos sobre los servicios ferroviarios, de energía eléctrica y los productos y energéticos derivados del petróleo.

He encontrado en varias regiones la necesidad de destrabar verdaderos cuellos de botella para poder generar más fuentes de empleos y verdaderas oportunidades de desarrollo.

Definitivamente, la modernización de los servicios ferroviarios es uno de los grandes retos que nos esperan como sociedad, como nación.

Tengo muy claro los grandes cuellos de botella que en algunas regiones se presentan por las deficiencias en la provisión del servicio de energía eléctrica y de energéticos derivados del petróleo.

Cuando estuve en el sureste se nos planteó la necesidad de llevar a cabo el proyecto del gasoducto, por ejemplo, que alimente gas natural a la península de Yucatán.

Este es un proyecto que es muy demandado por todos los habitantes de la península para contar con recursos energéticos que permitan el detonador de la economía regional.

En el norte de la República también me han planteado proyectos similares. Me han planteado la necesidad en el Estado de Hidalgo, por ejemplo, - recuerdo muy bien - de que revisemos la dotación de energía eléctrica que se está convirtiendo en un cuello de botella para la ampliación de ciertos rubros de la actividad industrial en el Estado de Hidalgo.

Enrique Alvarez Prieto, nos habla de la actividad turística. Este es uno de los sectores de mayor importancia, es de gran prioridad nacional, es una fuente generadora de empleos, limpia, y que a la vez aprovecha a cabalidad nuestros recursos naturales.

Vincular más esta actividad a todo aquello que tenga que ver con el fomento económico del país será una de las prioridades de mi gobierno, de llegar a la Presidencia de la República.

Finalmente, Héctor Monroy nos habla de la muy importante actividad, del muy importante tema que significa la seguridad social. Ahí nos espera revisión conjunta, en materia administrativa, en materia jurídica, en materia financiera, porque esa es una de las prioridades que tenemos los mexicanos por delante para poder cumplir con uno de los compromisos, pero sin inhibir la actividad comercial, sin inhibir la actividad económica.

Sé que este es un tema complicado, es un tema complejo, pero que está en la mente de todos nosotros, y de alguna manera tendremos que resolverlo en consenso, en diálogo, con la participación de todos los involucrados.

Entiendo que estos son temas de un cúmulo que seguramente ustedes tienen como aspectos que les preocupan, como sugerencias que dar, como opiniones que brindar.

Lo que les quiero ofrecer es que hagan de mi campaña - si así ustedes lo consideran conveniente, a nivel individual - un espacio de diálogo, un espacio de intercambio, un espacio que nos permita enriquecer nuestra visión del México del futuro.

Lo que ofrezco es escuchar, lo que ofrezco es tomar en cuenta todas y cada una de sus propuestas.

He venido llevando a cabo una campaña que tiene como finalidad el ganar la confianza de los mexicanos, en sus regiones, en sus comunidades, los mexicanos de todos los sectores.

Lo que quiero es encontrar, en el diálogo con los mexicanos: las mejores fórmulas para que nuestro país avance en su transformación democrática, en la transformación de las condiciones sociales que nos permitan llegar al fin de siglo, como una nación soberana, como una nación más justa, como una nación donde todos y cada uno de nosotros consolidemos libertades.

Estoy convencido que la CONCANACO tiene una gran capacidad para la propuesta, y tiene también una gran capacidad para la acción responsable.

Quiero agradecerles profundamente esta oportunidad que me han brindado el día de hoy, quiero agradecerles profundamente sus opiniones y sus sugerencias.

Habré de visitar todos y cada uno de los estados de la República, lo estoy haciendo, pero allá, en sus propios lugares de origen, quiero que me brinden la oportunidad de volver a encontrarlos, de volver a dialogar, y de esta manera, juntos, caminar en la construcción de un México que exige cambios pero con rumbo y con responsabilidad.

Muchas gracias.