1994
Discurso de Luis Donaldo Colosio. Foro de Organizaciones de la Sociedad "El poder del ciudadano y la fuerza de la sociedad civil".
Marzo 10, 1994


Candidato del PRI a la Presidencia de la República

México, D.F., 10 de marzo de 1994.

"Entre el gobierno y la sociedad hay que construir nuevas relaciones, tender nuevos puentes, nuevos métodos de trabajo, formas de asociación. Se requieren construir prácticas diferentes, que generen confianza mutua; es necesario desarrollar nuevas bases para dejar atrás viejas sospechas".

Un rasgo común nos identifica: todos estamos convencidos de la importancia de la participación del ciudadano.

Me da mucho gusto reunirme con ustedes para analizar el tema del "poder del ciudadano y la fuerza de la sociedad civil".

Saludo a los representantes de los organismos no gubernamentales, a los de las fundaciones que nos acompañan, a los grupos de personas con discapacidad, que tanto nos han enseñado en sus actividades de autogestión.

Saludo a los ecologistas, que han estado a la vanguardia del movimiento para la defensa de nuestros recursos y de nuestra biodiversidad.

Saludo también a los abogados y fiscalistas que nos acompañan; a los representantes de juntas de vecinos; y a todos los asistentes a esta reunión de análisis.

Aquí se muestra, de forma fehaciente, que en torno a la causa ciudadana converge un amplio movimiento que posee un gran potencial para resolver muchos de nuestros problemas.

Debo decirles que, desde hace mucho tiempo, me ha llamado poderosamente la atención su forma de trabajo, y los principios y sentimientos que la inspiran.

Aun debo confesarles algo más. Cuando pienso en la reforma del gobierno, encuentro una gran inspiración en la manera como se han venido construyendo las nuevas formas de organización que la sociedad se ha dado para, con eficacia, dar respuestas nuevas a situaciones que son del interés público.

Y más me llama la atención este fenómeno porque nos pone frente a la realidad de la lentitud y la pereza con las que el aparato de gobierno da respuesta a nuevas circunstancias sociales y, en contraparte, la gran agilidad y rapidez con que la sociedad se organiza y encuentra vías de solución.

Cuando veo esto, la primera reflexión que hago es que el gobierno debe aprender de la sociedad y debe evolucionar en sus formas de gestión, de organización y de toma de decisiones. Esa es la forma del gobierno.

Yo creo que aquí se aplica el principio de que en lugar de preocuparse hay que ocuparse; en lugar de quejarse, hay que organizarse.

Como lo he venido afirmando, el gobierno debe estar cerca de la gente, de las comunidades, debe superar la soberbia del centralismo, debe aceptarse también que la mejor fórmula de respuestas es la que involucra la participación social.

¿Cuáles son los principios que veo en esta forma de organización que ustedes han puesto en marcha, y que debe retomar el gobierno?

1. Organización para causas concretas. Es necesario desagregar los problemas para atacarlos con eficiencia. Los esfuerzos institucionales deben aportar soluciones a los problemas específicos. Cuando las instituciones se encuentran vinculadas a aspectos concretos, es fácil evaluar sus resultados y también es fácil que, quienes participan, se sientan cercanos al propósito que se busca alcanzar. Así se genera mística, disciplina y dedicación. Esa es la esencia de lo que hay que hacer en el municipio.

2. Participación para lograr eficacia en las respuestas. Cuando se ha pensado que las respuestas en la gestión política sólo deben ser un resultado de los análisis técnicos, nos hemos topado con pared. No siempre las respuestas responden a los problemas, y las comunidades se sienten ajenas a los proyectos y obras realizadas. Hay muchos ejemplos de obras sin concluir abandonadas.

Por eso, no debemos temer a la participación social, ella es parte de la solución, no del problema. Por el contrario, marginar la participación social sí puede significar un verdadero problema.

3. Vinculación de esfuerzos. Se trata del principio de asociación. Cuando sumamos voluntades, es posible alcanzar mejores resultados. Pensar en la vinculación de esfuerzos, como método de gobierno, es recuperar la esencia humanista de la gestión pública. Juntos podemos lograr más.

4. Simplificación y superación de trabas para resolver efectivamente los problemas. La vieja escuela de control y de la especialización de los trámites en la gestión pública ha quedado superada. Llegó el momento de la desregulación para abrir cauces a las iniciativas y a la energía social. Es la hora de poner el gobierno al servicio del ciudadano.

5. El compromiso como método de trabajo. Uno de los elementos que hay que rescatar de las organizaciones surgidas de la sociedad es el compromiso de cada quién.

En la burocracia, el compromiso y la responsabilidad se diluyen; es necesario que nuestras organizaciones de gobierno rescaten el significado del compromiso de cada quién, que se tenga vergüenza cuando no se cumpla, que se esté orgulloso cuando se logra una meta; en suma, que exista un sentido de misión en cada una de las organizaciones del gobierno.

6. Superación del centralismo. Ustedes trabajan en donde se encuentran los problemas. Ustedes se han dado organizaciones para ofrecer soluciones, no para crear pequeñas o grandes burocracias. Eso lo tenemos que aprender nosotros.

7. Liderazgo. Hacer bien las cosas exige liderazgo. En las organizaciones del gobierno requerimos líderes convencidos, comprometidos, que creen en un proyecto. Debemos pasar de la burocracia como mero empleo, al trabajo público como realización personal y cumplimiento de una vocación.

8. Iniciativa. El gran promotor en las organizaciones sociales son las iniciativas. Ellas son las que dan cauce, ofrecen respuesta y las que permiten obtener mejores resultados. Esto es un elemento que tenemos que recoger en la gestión gubernamental. Tenemos que alentar la creatividad y las iniciativas de los servidores públicos. Es muy triste advertir que muchas oficinas públicas se vean paralizadas ante el temor innovador.

9. Información y comunicación. Las organizaciones sociales como las que ustedes han integrado hacen de la información capacidad de convocatoria y método de trabajo.

En las oficinas de gobierno existe una gran resistencia a proporcionar información, a mostrar resultados, a ser evaluadas. Tenemos que superar esa visión equivocada y hacer de la información un bien público. La buena comunicación es fuente de certidumbre.

10. Empleo de recursos. Es muy importante superar, de una vez por todas, una cultura del derroche. Los bienes públicos deben ser valorados y debe tenerse clara conciencia de cómo aprovechar los instrumentos con los que se cuentan.

Todos los días, las iniciativas nos dan ejemplos de cómo se pueden alcanzar resultados, que redundan en mayor bienestar, sin grandes gastos pero con gran energía y creatividad.

Entre gobierno y sociedad hay que construir nuevas relaciones, tender nuevos puentes, nuevos métodos de trabajo, formas de asociación. Se requieren construir prácticas diferentes, que generen confianza mutua; es necesario desarrollar nuevas bases para dejar atrás viejas sospechas.

Quiero decirles que soy un convencido de la necesidad de apoyar la reforma de gobierno, por un lado, y, por el otro, a las organizaciones de la sociedad y a las iniciativas ciudadanas.

Para lograr ese propósito, es necesario, como lo señalamos en nuestra Plataforma Electoral, revisar el marco legal en el que operan las organizaciones no gubernamentales para adecuarlo a su creciente fuerza social y la capacidad de acción, con criterios de fomento y promoción.

Al mismo tiempo, se deben analizar y proponer nuevas formas de financiamiento para canalizar recursos a los proyectos de las organizaciones no gubernamentales, tales como las dedicadas al desarrollo social, comunitario y de protección al medio ambiente, entre otros aspectos.

Un aspecto que merece revisarse es el de la deducibilidad de donativos; sabemos que los trámites que hoy tienen que realizarse no ofrecen las respuestas que se requieren para apoyar a las instituciones o asociaciones que reciben ese tipo de recursos.

Las organizaciones sociales han demostrado capacidad, solvencia, responsabilidad y disciplina para contribuir a la solución de problemas importantes.

Considero necesario que como política de Estado, se les apoye. Como decía antes, tenemos que construir nuevos puentes. Nos toca a nosotros identificarlos.

Muchas gracias.