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Siglo XX > 1990-1999 > 1994

Discurso de Luis Donaldo Colosio. Desayuno con Legisladores Priístas.
Marzo 9, 1994

Candidato del PRI a la Presidencia de la República

México, D.F., 9 de marzo de 1994.
Explanada del PRI.

"El gobierno no nos va a dar el triunfo, el triunfo vendrá de nuestro propio esfuerzo y de nuestra capacidad de decirle a la sociedad mexicana: ésta es nuestra propuesta, ésta es nuestra visión del México de fin de siglo, éste es el cambio que proponemos, el cambio que tiene rumbo, que tiene raigambre popular, el cambio que propone un partido para un gobierno responsable".

Amigas y amigos Legisladores:
Amigo Fernando Ortiz Arana, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional de nuestro Partido;
Amigo Emilio M. González;
Amiga María de los Angeles Moreno;
Amigo Juan José Osorio Palacios;
Amigas y amigos todos, Diputados, Senadores, Asambleístas:
Muchas Gracias.

Qué bueno que nos reunimos el día de hoy y que podamos compartir entre nosotros algunas reflexiones, algunos puntos de vista que son de la mayor importancia y trascendencia en estos momentos de competencia política, en estos momentos en que nuestro partido organizado, estructurado, firme en sus convicciones, unido en todos y cada uno de los ámbitos por todos y cada uno de los que lo conformamos, nos aprestamos a intensificar la campaña política por la Presidencia de la República.

Aquí estamos los de casa, aquí estamos todos los que formamos, desde la representación popular, un frente común; todos nos conocemos, hemos dado batallas juntos.

Durante el año de 1991, como Presidente del Comité Ejecutivo Nacional de nuestro Partido, me tocó participar en el proceso de postulación de todas y cada una de sus candidaturas para los diferentes cargos de elección popular que hoy ustedes sustentan.

Quiero decirles que me siento profundamente orgulloso del paso que han desempeñado tanto en el Senado, como en la Cámara de Diputados y en la Asamblea de Representantes, y ustedes también deben estarlo.

Quisiera recordarles un poco de que aquella postulación - la de ustedes - en 1991, significó una renovación de nuestro Partido; una renovación que significó, con ustedes, la recuperación de mucho terreno político, recuperación de liderazgos, recuperación de presencia política en la sociedad, recuperación de arraigo, recuperación de convicciones, recuperación de definiciones y de determinación, y con ustedes ganamos, con ustedes hemos ganado y con ustedes se ha hecho la gran reforma legislativa en México durante los últimos años.

Ustedes como representantes, representan - valga la redundancia - a la sociedad en su conjunto, pero también son resultado y expresión política de un partido, de nuestro Partido, y hoy el PRI los necesita, los necesita a todos y los necesita unidos por la misma causa.

No confundamos al Partido con una estructura, porque el Partido somos sus mujeres y hombres; el Partido está constituido por mujeres y hombres de buena fe que ven con optimismo hacia el futuro de México y que con buena fe se aprestan a acreditar su visión de futuro en el ánimo y en la convicción de la sociedad mexicana.

Ustedes han cumplido con una tarea importante, la Legislativa; pero - todos lo sabemos, todos los que participamos en el ámbito de la política nacional y sobre todo los que participamos en esta contienda democrática -que las tareas políticas no terminan nunca, las tareas políticas se renuevan día con día.

Por eso digo que el PRI, el Partido, la sociedad los necesita, máxime hoy en que nos encontramos ante una intensa competencia política, y esta competencia nos llama a todos los ciudadanos mexicanos a aportar lo mejor de nosotros mismos para hacer avanzar a la sociedad y para hacer avanzar a nuestra nación.

Por lo que a nosotros respecta, si queremos permanecer como Partido debemos hacer de nuestra iniciativa política el gran motor que nos mantenga presentes con argumentos, con razones, con tesis en el debate, en el encuentro con la gestión social en el ámbito de la sociedad mexicana; nuestro camino, pues, es el de afirmarnos como un partido en competencia; nuestro camino es el de afirmarnos como un partido con autonomía frente al gobierno.

Ahora bien, ¿qué significa esta autonomía de la que hablé el domingo y de la que el día de hoy ante ustedes reitero? No significa declararle la guerra al gobierno, por supuesto que no, como algunos quisieran o como algunos lo han interpretado.

No, por supuesto que con el gobierno lo que queremos es comunicación política como todo partido, pero sí queremos una clara diferenciación de cuál es el papel que le toca desempeñar al gobierno y cuál es el papel que le toca desempeñar al Partido político al que pertenecemos.

En los procesos electorales, significa que el gobierno debe de cumplir con todos los partidos políticos, con todos, incluyendo al PRI, y debe de cumplir garantizando imparcialidad, garantizando objetividad, garantizando la aplicación firme de la ley.

Ya lo dije y lo reitero, no queremos concesiones al margen de los votos ni queremos votos al margen de la ley.

El PRI, por su parte, tiene necesariamente que acreditar su participación con mayor fortaleza en estos tiempos de competencia política, pero lo tiene que hacer en igualdad de condiciones; lo tiene que hacer sin ventajas provenientes del gobierno, sin ventajas provenientes de la aplicación de la ley, la aplicación de la ley tiene que ser pareja para todos.

Y a eso es a lo que tenemos que sujetarnos y eso es lo que como Partido político reclamamos.

Significa, en síntesis, que el gobierno no nos va a dar el triunfo. El triunfo vendrá de nuestro propio esfuerzo y de nuestra capacidad de decirle a la sociedad mexicana: ésta es nuestra propuesta, ésta es nuestra visión del México de fin de siglo; éste es el cambio que proponemos, el cambio que tiene rumbo, que tiene raigambre popular; el cambio que propone un partido para un gobierno responsable.

Y si de competencia política hablamos, pues entonces hablamos de un terreno que es perfectamente conocido para todos ustedes, porque ustedes emergieron de una contienda competida en 1991.

A ustedes como candidatos al Senado, como candidatos a la Cámara de Diputados o como candidatos a la Asamblea de Representantes, les tocó participar en elecciones muy competidas en 1991, y las ganaron con márgenes amplios, las ganaron con credibilidad y apegados estrictamente a la ley.

De entonces a la fecha nuestro Partido se ha fortalecido, hemos persistido en esta transformación y en este continuo esfuerzo de transformación y cambio de nuestro Partido.

Recuerden ustedes que en 1991 se superaron viejos dogmas, como que si el PRI no ganaba cuando había altas tasas de participación, ¿recuerdan ustedes?

En 1991 se vio una de las más altas tasas de participación. ¿Qué quiere decir esto? Que un mayor número de ciudadanos - como en ninguna otra época - acudieron a las urnas, acudieron a los comicios, y ahí el PRI salió fortalecido porque tuvimos candidatos que supieron entender los tiempos que estábamos viviendo.

Otro de los dogmas era que el PRI solamente triunfaba en el ámbito rural y no lo hacía en las ciudades. Triunfamos en las ciudades y triunfamos también en el ámbito rural.

Sin embargo, esto no lo digo para la autocomplacencia o para que nos sintamos por este recuerdo complacidos, no.

Lo estoy sacando a colación para decirles que si entonces hubo competencia, si entonces hubo retos que enfrentar y retos que superar, hoy estos retos y estos obstáculos a vencer se han multiplicado, y tienen una mayor dimensión, porque se trata de las elecciones para Presidente de la República, se trata de una decisión que todos y cada uno de los mexicanos vamos a tomar muy bien en cuenta; porque se trata del rumbo de la nación, se trata del destino que los mexicanos habremos de darle a México en un contexto global, cambiante, también de profundas transformaciones, y que en unidad, conscientes de que trabajando en armonía habremos de superarnos y habremos de afianzarnos como una nación soberana, habremos de enfrentarlos.

Tenemos en esta contienda política una nueva Ley Electoral, tenemos nuevos retos que enfrentar, algunos de los cuales nosotros mismos nos los hemos autoimpuesto, porque nosotros recordemos, fuimos los primeros que propusimos un debate entre todos los candidatos que aspiramos a la Presidencia de la República; fuimos los primeros que propusimos que se conformara un sistema de observadores nacionales; fuimos los primeros que propusimos que se llevara a cabo la conformación de un sistema de conteo rápido, para que el día de la elección sepamos a ciencia cierta y con prontitud quién ganó y quién perdió; fuimos los primeros que propusimos una auditoría externa al listado electoral.

En fin, son nuevas iniciativas para nuevos tiempos, son nuevas prácticas políticas que estamos dispuestos a asumir y que estamos dispuestos a liderear; porque nuevos son los tiempos, porque la sociedad mexicana ha cambiado, porque la sociedad mexicana ha evolucionado.

En consecuencia, tenemos nosotros también que evolucionar y transformar la comunicación entre quienes aspiramos a un cargo de elección popular.

Solamente de esa manera podremos ganar la confianza, podremos ganar la confianza de la ciudadanía mexicana, necesaria para el triunfo electoral, necesaria para llevar a cabo el proyecto en el que todos nosotros creemos.

Entre todos los activos que tiene nuestro Partido a lo largo y a lo ancho del país, por supuesto que se encuentran ustedes.

Respeto mucho el trabajo que ustedes han realizado, y les quiero pedir que lo redoblemos, y que lo redoblemos juntos.

Existen tareas muy concretas que realizar desde la difusión de nuestras tesis, tenemos una Plataforma Electoral, hay que difundirla, en todos y cada uno de los distritos, en cada uno de los estados, ahí están los argumentos que nos harán acreditarnos como organización política ante la sociedad mexicana.

Vayamos al encuentro de la ciudadanía, no tengamos temor del debate, no tengamos temor de la confrontación de las ideas, la nuestra es la mejor oferta política dentro del espectro político nacional.

La otra tarea es difundir la obra legislativa que ustedes han realizado; es el marco de la transformación por la que México habrá de transitar en los próximos años.

Tenemos que difundir la manera en que el poder legislativo ha cumplido, y la forma en que esto habrá de incidir en el México de fin de siglo.

Por otra parte, agradezco mucho la participación que muchos de ustedes están teniendo en esta campaña presidencial.

Ustedes han entendido muy bien que la campaña no solamente es del Candidato a la Presidencia de la República, la campaña es de todos, la campaña es del Partido, la campaña es de sus integrantes, y ustedes como Diputados, Senadores, Asambleístas, están participando.

Los invito a que redoblemos el esfuerzo, de que no minimicemos ninguna de las tareas, por más modestas que éstas sean son muy importantes, y todos - empezando por mí - las valoramos y las apreciamos.

Trabajar, pues, en apoyo a esta campaña en sus estados, en sus distritos, específicamente en las tareas de comunicación política, en las tareas de debate, en las tareas de gestión social, es muy importante.

La participación en los diferentes foros. Ustedes mejor que nadie saben cuáles son los foros que en sus distintos estados, en sus distritos se presentan, algunos son de carácter formal, otros de carácter informal, pero siempre acreditar nuestra visión, siempre acreditar nuestra verdad, siempre acreditar nuestra tesis es de la mayor importancia.

Eso es política, la política es expresión, pero la política también en estos días de competencia obliga a todos y cada uno de nosotros a ganar la confianza, porque con confianza es con el instrumento que habremos de avanzar en la sociedad.

También a ustedes les corresponde participar de muy importante manera en el Plan Nacional Electoral de nuestro Partido.

Tenemos que ir al encuentro de la ciudadanía, a través del Programa de Compromiso Político, a través de la movilización, a través de la capacitación de nuestros diferentes cuadros, en diferentes distritos, en el Comité Seccional. En fin, ustedes saben muy bien estas tareas.

Le he pedido a Fernando Ortiz Arana, como Presidente del Comité Nacional de nuestro Partido, que tengamos tareas muy bien definidas y que vayamos haciendo evaluaciones periódicas, que ésta sea la primera de varias reuniones que tiene y que las posteriores sean de trabajo, de rendición de cuentas, de sugerencias, de aportaciones que puedan hacer a la campaña misma.

Estoy abierto a cualquier sugerencia que puedan hacer, de cuál debe ser la tesis a manejar en tal o cual distrito.

Ustedes mejor que nadie conocen cuál es, por lo que está atravesando esa región del país a la que ustedes están representando.

Me alienta mucho contar con ustedes, me fortalece mucho. Durante mis giras de campaña he podido constatar muy bien los lugares donde se ha hecho una excelente labor por todos y cada uno de nuestros representantes.

También he detectado aquellos lugares donde nos hace falta redoblar el paso, donde nos hace falta cumplir mejor.

Los invito a que reflexionemos primero internamente, en nuestro Foro Interno, ¿cuáles son los pasos que tenemos que dar? ¿Cuáles son las acciones que tenemos que tomar?

Para poder aportar lo mejor de nosotros mismos a esta campaña, para poder aportar lo mejor de nosotros mismos a la sociedad mexicana a la que nos debemos.

Más que nunca, hoy nuestra tarea nos demanda empeño, nos demanda dedicación, nos demanda congruencia entre lo que hemos dicho, lo que estamos diciendo y lo que nos proponemos hacer, nos demanda talento y nos demanda disciplina. Ustedes tienen todas esas cualidades.

Cumplamos pues con nuestras tareas para cumplir con nuestro Partido, para cumplir con la sociedad mexicana.

La competencia es un llamado a nuestro esfuerzo individual, a nuestro esfuerzo en comunidad, a nuestro esfuerzo como una aportación de lo mejor de nosotros mismos a la sociedad a la que nos debemos.

La competencia política es un llamado a dejar de un lado la autocompetencia, la comodidad y el conformismo.

México exige de nosotros, y nosotros debemos de responderle.