El Comité Ejecutivo Nacional
del Partido Revolucionario Institucional, saluda a toda la militancia
de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares
aquí representada.
Saluda la presencia renovadora,
la militancia partidista y las convicciones a toda prueba de la
compañera Silvia Hernández.
Saluda al C. Gobernador del Estado,
mi amigo Mario Ramón Beteta, quien conduce el proyecto
nacionalista, aquí en el Estado de México.
Asisto a este acto como coordinador
de los esfuerzos de nuestra organización política,
pero lo hago también como miembro de este sector al que
orgullosamente pertenezco.
En un día como éste,
hace cuarenta y seis años, en el seno del Partido Revolucionario
Mexicano, en la Ciudad de Guadalajara fue fundada nuestra Confederación
de Organizaciones Populares.
Ahí nació el vínculo
permanente de nuestro partido, con artesanos, pequeños
propietarios, pequeños industriales, comerciantes en pequeño,
profesionistas, intelectuales, maestros, cooperativistas, colonos
y artistas, que han sido, y son ahora, sustento de nuestro Proyecto
Político Nacional.
Esta Confederación Nacional
de Organizaciones Populares, aglutina a amplios y muy diversos
conjuntos sociales, que representan, cada uno, un reto para la
imaginación organizativa y un desafío para las acciones.
La sociedad mexicana a fines del
siglo XX, presenta un perfil más definido en la pluralidad,
en sus necesidades de modernización organizativa y en sus
exigencias de libertad, solidaridad y democracia. Es una formación
social predominantemente urbana y con un mosaico de nuevos sectores
emergentes.
Es una sociedad más crítica
y más participativa para bien de la democracia y de la
nación.
Nuestra sociedad, se encuentra inmersa
en un proceso de cambios más acelerados que en las cuatro
décadas más recientes. Ante los ojos de pocas generaciones,
se han sucedido vivencias sociales que, hasta hace veinte años,
eran imprevisibles.
Han habido coyunturas favorables
y otras que no lo han sido, sin embargo, todas ellas han conformado
un nuevo rostro nacional y una nueva cultura de los mexicanos.
Esta nueva realidad que aparece
ante nosotros, constituye una exigencia de nuevas actitudes, nuevos
esfuerzos y, por supuesto, de organizaciones sociales capaces
de cubrir los requerimientos de la comunidad nacional; en esa
línea, está hoy nuestro partido y ése es,
también, el reto para todos nuestros sectores.
La sociedad mexicana de hoy exige
a nuestro partido una mayor y mejor articulación de nuestro
partido con sus demandas, como condición para otorgarnos
su voluntad mayoritaria.
Nos requiere como la fuerza política
capaz de hacer realidad el compromiso nacional de una mejor solidaridad
en la comunidad mexicana.
Como fuerza política, nos
demanda estar en una confrontación permanente para hacer
más coherente la pluralidad. Nos exige estar en la democracia
con una preparación y aptitud permanente en lo interno
de nuestro partido para hacer la voluntad mayoritaria.
Es muy importante la presencia de
la Confederación Nacional de Organizaciones Populares en
las tareas del partido de hoy y del porvenir.
Es importante porque los sectores
medios y populares del país han sido los espacios de la
población que más se han desarrollado a partir de
los años cuarenta. Su complejidad demanda atención
permanente y, sobre todo, una gran capacidad de nuestro partido
para hacer realidad sus principios en acciones comprometidas con
los grandes grupos populares.
Los nuevos grupos sociales del país,
requieren de una práctica organizativa para promover el
empleo, el desarrollo cultural, la nueva responsabilidad ciudadana
y el perfeccionamiento de nuestra democracia.
Necesitamos recursos renovados de
la imaginación para acercarnos a los jóvenes, a
los marginados, a los mexicanos integrados en un sistema productivo
y a los hombres y mujeres que han configurado una nueva cultura
nacional.
Nuestro trabajo político
es hoy una acción concreta, nuestra efectividad política
debe medirse ahí en donde están los retos. En la
sociedad que se transforma, los retos también se transforman.
El Partido Revolucionario Institucional,
considera que las demandas de los nuevos grupos sociales deben
priorizarse.
Tenemos un sector medio que ha visto
mermado su nivel de vida y que exige cambios o, por lo menos,
una explicación consistente sobre la realidad actual.
Ahí, nuestro sector popular
tiene un reto organizativo y un reto ideológico. Necesita
organizar y requiere explicar: en esta tarea, nuestra Confederación
Nacional de Organizaciones Populares tiene que hacer acto de presencia.
Los sectores medios son una resultante
histórica de la Revolución Mexicana. Su existencia
no hubiera sido posible sin los cambios sociales generados a partir
de los años treinta. Los sectores medios del país
representan la gran conquista revolucionaria de reducir las distancias
entre la oligarquía porfiriana y el gran conglomerado nacional.
No fue tarea fácil conformar ese sector y tampoco es un
logro insignificante.
En los grupos populares, al volumen
de sus carencias, se añade la diversidad de su composición.
No va a ser tarea fácil llevar mejores condiciones de vida
a los grupos sociales carentes de todo y que, a veces, toman como
propia la ideología de los desencantos.
Estos grupos se encuentran ante
la amenaza de involucrarse con propuestas políticas que
a cambio de no proponer nada basan prédicas en la negación
de todo.
Aquí, la Confederación
Nacional de Organizaciones Populares, tiene una gran tarea que
no es exclusiva del sector, sino que se inscribe en un compromiso
nacional. Corresponde a la CNOP priorizar las necesidades y articularlas
en demandas viables.
A todos los mexicanos nos corresponde
buscar las respuestas. Los sectores marginados son el gran reto,
que debe convertirse en la tarea de todos.
La modernización del partido,
sus transformaciones, deben ser concebidas como la modernización
y la transformación de sus sectores y no su desaparición
como algunos quisieron hacerlos ver por su conformación,
por la expresión plural interna de sus estructuras y por
que en ella concurren las organizaciones y grupos que expresan
la modernidad del país.
La Confederación Nacional
de Organizaciones Populares tiene en esta hora, en la que habremos
de iniciar una nueva etapa del partido, una tarea fundamental.
En este marco de consideraciones,
el Partido Revolucionario Institucional convoca a la dirigencia
de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares,
a penetrar en todos los espacios sociales del país.
Desde el Comité Ejecutivo
Nacional de nuestro partido, consideramos viable la realización
de las siguientes tareas.
Primera. Participar en el gran debate
nacional para definir estrategias de acción que garanticen
a nuestra organización política para ganar el futuro
(Consejo Nacional Extraordinario).
Segunda. Hacer un recuento de las
organizaciones nacionales y regionales incorporadas a la CNOP
y revisar las posibilidades de incorporación de nuevas
organizaciones a las tareas. Así como establecer algunas
acciones en las que pueda haber consenso de fuerzas plurales.
Tercera. Participar activamente
en la elaboración del padrón nacional priísta
sobre bases reales. Que el sector tenga un recuento de su membresía
y se revise la realidad de su evolución organizativa.
Cuarta. Revisar cuidadosamente la
acción política con las organizaciones relacionadas
con profesionistas, pequeños propietarios, intelectuales,
organizaciones productivas, servidores públicos, deportistas,
los gremios comerciales, los jóvenes, las mujeres, los
trabajadores no asalariados y los colonos.
Hacer una revisión de sus
acciones y evaluar su efectividad real en las nuevas condiciones
de la sociedad mexicana.
Quinta. Establecer tareas específicas
de carácter político para los sindicatos de trabajadores
al servicio del Estado, a nivel federal, estatal y municipal.
Sexta. Promoción voto, promoción
y gestoría, representación ante los organismos,
establecer una estrategia que comprometa la unidad y la participación
activa del sector en los próximos procesos electorales
de catorce estados de la República.
Séptima. Centrar en el municipio
la fuerza de la militancia cenopista, identificando en cada seccional,
al miembro de las organizaciones de este sector, participando
en la constitución de los comités de base.
Octava. Impulsar un proceso de reorganización
interna que impulse la democratización de las organizaciones.
Novena. Fortalecer un programa de
capacitación y divulgación ideológica que
fortalezca la presencia de nuestros militantes en la lucha electoral,
en el debate político, en la confrontación de los
intereses de nuestro partido.
Décima. Establecer en el
sector un sistema de comunicación política entre
dirigentes y militantes, entre los propios militantes y entre
éstos y sus dirigentes. Todos necesitamos estar enterados
de lo que pasa en nuestro sector y en nuestro partido, así
seremos mejores militantes.
Nuestro trabajo entonces, es el
de crear formas imaginativas de organizaciones para producir,
para aprovechar mejor los servicios, para hacer valer las prioridades
en las instancias correspondientes de la administración
pública.
En nuestro partido, se requiere
de autenticidad, de entereza y de un permanente compromiso con
nuestros compañeros.
Se requiere unidad y fortaleza para
que la acción se convierta en entusiasmo, se requieren
acciones en el presente que conformen el futuro y, se hace necesario
un compromiso con las demandas de la población que sea
un compromiso con el país.
Estoy seguro que en la Confederación
Nacional de Organizaciones Populares hay convicciones y una probada
militancia en las filas del país.
Transformaremos juntos esos activos
en un proyecto nacional viable en el presente y acorde con el
futuro que la nación espera.
La militancia de nuestro sector
popular tiene la palabra.