1989
Discurso de Luis Donaldo Colosio. CIX Asamblea General Ordinaria del Consejo Nacional de la CTM.
Febrero 25, 1989


Presidente del CEN del PRI

México, D.F. a 25 de febrero de 1989.
Auditorio Fernando Amilpa.

"Con los trabajadores mexicanos propiciaremos un ejercicio cada vez más renovador del poder; seremos celosos de la autonomía sindical y fortaleceremos con ellos la coalición nacionalista, revolucionaria y democrática".

Compañeras y compañeros delegados a esta Asamblea, la 109 Asamblea General Ordinaria del Consejo Nacional de la CTM:

Hace 72 años, la Casa del Obrero Mundial comprometió su destino con la Revolución Mexicana. Hoy, la Confederación de Trabajadores de México reafirma aquel compromiso.

Deseo, en primera instancia, transmitir a todos ustedes, a nombre del Comité Ejecutivo Nacional de nuestro partido, un saludo afectuoso y solidario para los trabajadores afiliados a esta gran central en la celebración de su 109 Asamblea General Ordinaria.

Quiero reiterar nuestro reconocimiento a la militancia y a la vocación nacionalista de la Confederación de Trabajadores de México.

Reconozco también, a nombre del Partido Revolucionario Institucional, el gran esfuerzo a la dirigencia cetemista para fortalecer al priísmo nacional como la instancia organizada con los obreros y para los obreros mexicanos.

De igual modo expreso el respeto, la admiración y el reconocimiento al dirigente obrero que trascenderá, sin duda alguna, a la historia nacional: el compañero Fidel Velázquez, dirigente sindical y militante ejemplar de nuestro partido.

Nuestro partido celebra que ayer, en el seno de esta Asamblea, en el encuentro que tuviera el Presidente de la República con la Confederación de Trabajadores de México, se reafirmara el pacto histórico entre el Estado nacionalista y el movimiento obrero revolucionario.

En esta reunión se ratificó tanto la confianza como el respeto a la autonomía sindical; se reafirmó el rumbo revolucionario y se avanzó hacia la defensa de la Nación.

Nuestro partido es un alianza histórica, sensible a los momentos que vive el país. Nuestra sociedad se encuentra en un proceso de cambio que ha dado paso a una recomposición de fuerzas; este proceso, en considerable medida, ha sido propiciado por nuestra organización, y ha sido elemento substancial en nuestra Declaración de Principios.

Nuestro partido es una instancia renovadora, y los obreros mexicanos conforman nuestra avanzada. Las mujeres y los hombres más progresistas de la patria se encuentran entre los sectores laborales; nuestro partido es una gran fuerza orgánica de cambios sociales porque ninguna organización que se precie de serlo, puede permitir el desmantelamiento del movimiento obrero.

Por supuesto, estamos en la propuesta de reflexionar en torno a la acciones y las organizaciones; críticos, como aquí se ha dicho: con ideas y recursos de fortalecimiento, pero no para deteriorar la estructura sindical y menos en beneficio de nuestros adversarios.

El Partido Revolucionario Institucional ha dado y seguirá dando, respuestas contundentes. Vamos a responder con un profundo reagrupamiento de nuestras fuerzas en cada una de las organizaciones de nuestros sectores, así como también en toda nuestra estructura territorial.

Vamos a reagruparlas y a movilizarlas en la vigorización ideológica, bajo el principio de la unidad, la reflexión y las acciones que nos fortalezcan en la vanguardia de los cambios democráticos.

Nos consolidaremos también como el gran instrumento político nacional de la solidaridad. En el sindicalismo la solidaridad es un programa en movimiento, es principio, es razón de ser y, en síntesis, es un compromiso.

Indudablemente, la Confederación de Trabajadores de México será definitoria en las acciones concretas: como protagonista de la solidaridad social que el Presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, situó como uno de los grandes compromisos nacionales.

La Confederación de Trabajadores de México y los trabajadores mexicanos serán los beneficiarios. Con los trabajadores mexicanos propiciaremos un ejercicio cada vez más renovador del poder; seremos celosos de la autonomía sindical y fortaleceremos con ello la coalición nacionalista, revolucionaria y democrática.

Con ustedes, los trabajadores, asumiremos todas las tareas que se relacionan con la defensa de la soberanía nacional, la reversión a la injusta transferencia de los recursos de la sociedad mexicana al exterior y, por supuesto, todas las acciones fundamentales relacionadas con un mejor nivel de vida para la clase obrera mexicana.

Hacemos un reconocimiento a los trabajadores como la organización mayoritaria del país, no sólo porque contribuyen al desarrollo económico, sino porque son uno de los soportes más consistentes y sólidos de la estabilidad social de México de hoy.

Ese papel precisamente es el que lleva a nuestros adversarios a intentar, frustradamente, la destrucción de éste como fuerza orgánica, por lo que representa para los obreros y, sobre todo, por sus potencialidades en el futuro.

Que quede claro: los adversarios se toparán y resbalarán ante la convicción revolucionaria de los obreros y su alianza con el Partido Revolucionario Institucional.

Como partido político sabemos que nuestra fuerza social es histórica y que requiere de cambios. Sin embargo, estas transformaciones las vamos a propiciar para fortalecer a los sindicatos, no para debilitarlos.

Toda nuestra estructura partidaria es una instancia en renovación y no en liquidación, como algunos quisieran evidenciar. Propiciaremos los cambios que consideremos pertinentes, pero mantendremos lo que sea necesario mantener.

Los obreros estuvieron en el nacimiento de nuestro partido y la Confederación de Trabajadores de México ha sido el pilar en la consolidación y transformación del mismo. En la próxima etapa, nuevamente la palabra del obrero habrá de escucharse fuerte.

La renovación de nuestro partido exige fortalecer todas sus partes; es por esta razón, que estimularemos renovadamente la presencia de todos los sectores en las decisiones y las responsabilidades partidarias.

Las tareas se van a cumplir y se van a compartir con la plena convicción de que todas son importantes.

El Partido Revolucionario Institucional es una organización que incluye a los trabajadores como una de sus fuerzas más importantes; por esa razón reiteramos nuestro compromiso de solidaridad permanente con las demandas obreras más sentidas.

La fuerza de nuestro partido está con el reconocimiento de toda la sociedad hacia su sacrificio, sus derechos y sus aspiraciones.

Estamos por una Ley Federal del Trabajo que consolide las conquistas obreras, que establezca las bases para modernizar el aparato productivo sin detrimento de las conquistas gremiales; estamos con toda nuestra convicción con toda nuestra fuerza partidaria, y con la preocupación permanente por la restitución adquisitiva de los salarios; condenamos frontalmente todas las acciones que se sustenten en regatear derechos obreros y hacer caer más el peso de la crisis sobre los trabajadores mexicanos.

Estamos con los trabajadores cuando exigen un mayor ingreso; lo estaremos más cuando se trate de unidades productivas que hayan obtenido ganancias sobre la base del esfuerzo nacional.

Estamos por un sindicalismo fuerte, autónomo y participativo, tal como lo señaló el día de ayer el Presidente Carlos Salinas de Gortari.

Hoy, nuestra sociedad es más participativa y exigente; por esa razón estamos obligados, el partido y sus sectores, a modernizarnos para estar junto a nuestros militantes a la hora de la solidaridad y del compromiso: el Partido Revolucionario Institucional es también de los trabajadores y está con los trabajadores.

Convocamos a los trabajadores para fortalecer la militancia con la unidad activa, plena, renovada y acorde con el futuro.

Nuestra permanencia como la organización política que escribirá la historia de la nación, está al alcance de nuestro esfuerzo conjunto y en ese esfuerzo, compañeras y compañeros, en ese esfuerzo nos encontraremos siempre.

Gracias.