Compañeras y compañeros
delegados a esta Asamblea, la 109 Asamblea General Ordinaria del
Consejo Nacional de la CTM:
Hace 72 años, la Casa del
Obrero Mundial comprometió su destino con la Revolución
Mexicana. Hoy, la Confederación de Trabajadores de México
reafirma aquel compromiso.
Deseo, en primera instancia, transmitir
a todos ustedes, a nombre del Comité Ejecutivo Nacional
de nuestro partido, un saludo afectuoso y solidario para los trabajadores
afiliados a esta gran central en la celebración de su 109
Asamblea General Ordinaria.
Quiero reiterar nuestro reconocimiento
a la militancia y a la vocación nacionalista de la Confederación
de Trabajadores de México.
Reconozco también, a nombre
del Partido Revolucionario Institucional, el gran esfuerzo a la
dirigencia cetemista para fortalecer al priísmo nacional
como la instancia organizada con los obreros y para los obreros
mexicanos.
De igual modo expreso el respeto,
la admiración y el reconocimiento al dirigente obrero que
trascenderá, sin duda alguna, a la historia nacional: el
compañero Fidel Velázquez, dirigente sindical y
militante ejemplar de nuestro partido.
Nuestro partido celebra que ayer,
en el seno de esta Asamblea, en el encuentro que tuviera el Presidente
de la República con la Confederación de Trabajadores
de México, se reafirmara el pacto histórico entre
el Estado nacionalista y el movimiento obrero revolucionario.
En esta reunión se ratificó
tanto la confianza como el respeto a la autonomía sindical;
se reafirmó el rumbo revolucionario y se avanzó
hacia la defensa de la Nación.
Nuestro partido es un alianza histórica,
sensible a los momentos que vive el país. Nuestra sociedad
se encuentra en un proceso de cambio que ha dado paso a una recomposición
de fuerzas; este proceso, en considerable medida, ha sido propiciado
por nuestra organización, y ha sido elemento substancial
en nuestra Declaración de Principios.
Nuestro partido es una instancia
renovadora, y los obreros mexicanos conforman nuestra avanzada.
Las mujeres y los hombres más progresistas de la patria
se encuentran entre los sectores laborales; nuestro partido es
una gran fuerza orgánica de cambios sociales porque ninguna
organización que se precie de serlo, puede permitir el
desmantelamiento del movimiento obrero.
Por supuesto, estamos en la propuesta
de reflexionar en torno a la acciones y las organizaciones; críticos,
como aquí se ha dicho: con ideas y recursos de fortalecimiento,
pero no para deteriorar la estructura sindical y menos en beneficio
de nuestros adversarios.
El Partido Revolucionario Institucional
ha dado y seguirá dando, respuestas contundentes. Vamos
a responder con un profundo reagrupamiento de nuestras fuerzas
en cada una de las organizaciones de nuestros sectores, así
como también en toda nuestra estructura territorial.
Vamos a reagruparlas y a movilizarlas
en la vigorización ideológica, bajo el principio
de la unidad, la reflexión y las acciones que nos fortalezcan
en la vanguardia de los cambios democráticos.
Nos consolidaremos también
como el gran instrumento político nacional de la solidaridad.
En el sindicalismo la solidaridad es un programa en movimiento,
es principio, es razón de ser y, en síntesis, es
un compromiso.
Indudablemente, la Confederación
de Trabajadores de México será definitoria en las
acciones concretas: como protagonista de la solidaridad social
que el Presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari,
situó como uno de los grandes compromisos nacionales.
La Confederación de Trabajadores
de México y los trabajadores mexicanos serán los
beneficiarios. Con los trabajadores mexicanos propiciaremos un
ejercicio cada vez más renovador del poder; seremos celosos
de la autonomía sindical y fortaleceremos con ello la coalición
nacionalista, revolucionaria y democrática.
Con ustedes, los trabajadores, asumiremos
todas las tareas que se relacionan con la defensa de la soberanía
nacional, la reversión a la injusta transferencia de los
recursos de la sociedad mexicana al exterior y, por supuesto,
todas las acciones fundamentales relacionadas con un mejor nivel
de vida para la clase obrera mexicana.
Hacemos un reconocimiento a los
trabajadores como la organización mayoritaria del país,
no sólo porque contribuyen al desarrollo económico,
sino porque son uno de los soportes más consistentes y
sólidos de la estabilidad social de México de hoy.
Ese papel precisamente es el que
lleva a nuestros adversarios a intentar, frustradamente, la destrucción
de éste como fuerza orgánica, por lo que representa
para los obreros y, sobre todo, por sus potencialidades en el
futuro.
Que quede claro: los adversarios
se toparán y resbalarán ante la convicción
revolucionaria de los obreros y su alianza con el Partido Revolucionario
Institucional.
Como partido político sabemos
que nuestra fuerza social es histórica y que requiere de
cambios. Sin embargo, estas transformaciones las vamos a propiciar
para fortalecer a los sindicatos, no para debilitarlos.
Toda nuestra estructura partidaria
es una instancia en renovación y no en liquidación,
como algunos quisieran evidenciar. Propiciaremos los cambios que
consideremos pertinentes, pero mantendremos lo que sea necesario
mantener.
Los obreros estuvieron en el nacimiento
de nuestro partido y la Confederación de Trabajadores de
México ha sido el pilar en la consolidación y transformación
del mismo. En la próxima etapa, nuevamente la palabra del
obrero habrá de escucharse fuerte.
La renovación de nuestro
partido exige fortalecer todas sus partes; es por esta razón,
que estimularemos renovadamente la presencia de todos los sectores
en las decisiones y las responsabilidades partidarias.
Las tareas se van a cumplir y se
van a compartir con la plena convicción de que todas son
importantes.
El Partido Revolucionario Institucional
es una organización que incluye a los trabajadores como
una de sus fuerzas más importantes; por esa razón
reiteramos nuestro compromiso de solidaridad permanente con las
demandas obreras más sentidas.
La fuerza de nuestro partido está
con el reconocimiento de toda la sociedad hacia su sacrificio,
sus derechos y sus aspiraciones.
Estamos por una Ley Federal del
Trabajo que consolide las conquistas obreras, que establezca las
bases para modernizar el aparato productivo sin detrimento de
las conquistas gremiales; estamos con toda nuestra convicción
con toda nuestra fuerza partidaria, y con la preocupación
permanente por la restitución adquisitiva de los salarios;
condenamos frontalmente todas las acciones que se sustenten en
regatear derechos obreros y hacer caer más el peso de la
crisis sobre los trabajadores mexicanos.
Estamos con los trabajadores cuando
exigen un mayor ingreso; lo estaremos más cuando se trate
de unidades productivas que hayan obtenido ganancias sobre la
base del esfuerzo nacional.
Estamos por un sindicalismo fuerte,
autónomo y participativo, tal como lo señaló
el día de ayer el Presidente Carlos Salinas de Gortari.
Hoy, nuestra sociedad es más
participativa y exigente; por esa razón estamos obligados,
el partido y sus sectores, a modernizarnos para estar junto a
nuestros militantes a la hora de la solidaridad y del compromiso:
el Partido Revolucionario Institucional es también de los
trabajadores y está con los trabajadores.
Convocamos a los trabajadores para
fortalecer la militancia con la unidad activa, plena, renovada
y acorde con el futuro.
Nuestra permanencia como la organización
política que escribirá la historia de la nación,
está al alcance de nuestro esfuerzo conjunto y en ese esfuerzo,
compañeras y compañeros, en ese esfuerzo nos encontraremos
siempre.
Gracias.