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Siglo XX > 1970-1979 > 1977

Mis memorias de la Revolución. Isidro Fabela. 21. Al sacrificio.
Octubre de 1977.

 

 

 

AL SACRIFICIO

BIEN ASEGURADO Don Abraham González, Huerta instruyó a su cómplice Camarena para que, oficialmente, dijera que por órdenes superiores conduciría a México al acusado; pero, en lo privado, le dio el ucase imperativo de matarlo en el camino, como lo hizo.

Camarena se dirigió a Rábago, que había sido nombrado Gobernador militar interino, en substitución del depuesto, y lo conminó a que cumpliera las órdenes precisas que portaba.

Rábago entregó a la muerte a quien había ofrecido salvación empeñando para ello su honor de soldado (!).

El sicario, muy de matinada y con la escolta especial que llevó desde México, sacó a Don Abraham del encierro que le servía de cárcel, conduciéndolo con las manos atadas por la espalda, a la estación del ferrocarril.

El tren partió en seguida, y se detuvo en el Cañón de Bachimba, no lejos de Chihuahua.

Camarena acercándose a Don Abraham, le dijo:

Levántese usted.

No, le contestó, no me muevo de aquí porque me van ustedes a asesinar.

Párese, le digo, y uniendo la acción a las palabras, los verdugos de la escolta, entre empellones, golpes e improperios, condujeron a su víctima a la plataforma del carro, y allí, de un empujón brutal, lo arrojaron terraplén abajo, donde cayó de bruces. Acto seguido, en aquel lugar fatídico y en aquella forma típica de cobarde villanía, acribillaron a balazos a aquel hombre que fue bueno, prudente, y enérgico como el que más, puro en sus ideales revolucionarios, y, como gobernante, todo un carácter inspirado siempre por estas dos eminentes virtudes: una probidad sin tacha y un inmenso amor a su patria.

Que estas breves palabras, que nacen de las honduras del espíritu, sean el homenaje respetuoso y admirativo que consagro al que fuera mi muy estimado jefe y queridísimo amigo.

Sobre el asesino de Don Abraham González me escribió esta interesante carta mi viejo compañero revolucionario, el Gral. Don José Domingo Ramírez Garrido.

"...El Coronel Felipe Camarena, hermano del jefe del Estado Mayor de Huerta, mandaba el 45 Cuerpo Rural, cuya matriz estaba en Toluca y cubría destacamentos desde Las Huertas, Tescaltitlán, Sultepec, Temaxcaltepec y algunos otros puntos; los componentes de dichas fuerzas eran tabasqueños, compañeros míos en la revolución maderista, verdaderos revolucionarios.

"El Coronel Felipe Camarena era revolucionario hasta la médula de los huesos y nos quería mucho; y aunque a través de su hermano, el Gral., podía haberse ganado más altos grados, renunció a todo y se sublevó, siendo alcanzado antes de juntar su corporación y asesinado con los pocos que le acompañaban, arrastrándose su cadáver a cola de caballo y enterrándose sus restos, por piadosos y humanitarios vecinos, cerca del lugar donde se cometió el crimen a que me refiero.

"Todo ese rigor empleado con el Coronel Felipe Camarena, se debió a órdenes terminantes de su hermano, el Gral. Benjamín Camarena, para congraciarse con Huerta y demostrarle su fidelidad..."

 

Fuente:

MIS MEMORIAS DE LA REVOLUCIÓN.
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: LUIS G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCÍA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1977. pp.64-66.