1977
Mis memorias de la Revolución. Isidro Fabela. 17. La actitud del Gobernador Venustiano Carranza.
Octubre de 1977.


 

 

 

LA ACTITUD DEL GOBERNADOR VENUSTIANO CARRANZA

EL PUEBLO Y UN gran ciudadano resolvieron el conflicto de acuerdo con el espíritu de nuestra Carta Magna y, cumpliendo con inmanentes deberes de justicia y derecho, que se levantaban con imperio para exigir a la nación mexicana una inmediata y valerosa repulsa que salvara nuestra dignidad ante la historia y nuestra vergüenza ante el mundo.

Aquel hombre fue Venustiano Carranza, Gobernador Constitucional del Estado de Coahuila. El cual se enteró del golpe de Estado acaecido en la capital de la República por el siguiente mensaje de Victoriano Huerta lleno de audacia e impudicia, dirigido a todos los Gobernadores y Comandantes Militares: "Autorizado por el Senado, he asumido el Poder Ejecutivo, estando presos el Presidente y su Gabinete".

Al recibir dicho telegrama el señor Carranza "reunió a los señores Diputados al Congreso Local, a quienes manifestó que no teniendo el Senado facultades constitucionales para nombrar otro Presidente ni mucho menos para poner presos a los primeros mandatarios del país, era deber del Gobierno (de Coahuila) desconocer inmediatamente tales actos". Y como agregara el señor Carranza que sería deber del Ejecutivo del Estado desconocer esa misma noche los actos de Victoriano Huerta y de sus cómplices, aun cuando fuera necesario tomar las armas y hacer una guerra más extensa que la de tres años, a fin de restaurar el orden constitucional, "...esperaba que la XXII Legislatura del Estado no solamente aprobara y secundara su actitud, sino que le otorgara facultades extraordinarias, por lo menos en los ramos de guerra y hacienda". (1) Acto seguido el Gobernador documentó su actitud enviando escrita su iniciativa correspondiente a la Cámara, la cual resolvió desconocer al usurpador en los términos del siguiente decreto
expedido el mismo día: (2)

Venustiano Carranza, Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de Coahuila de Zaragoza, y sus habitantes, sabed:

Que el Congreso del mismo ha decretado lo siguiente:

El XXII Congreso Constitucional del Estado Libre, Independiente y Soberano de Coahuila de Zaragoza, decreta:

Art. 1o. Se desconoce al Gral. Victoriano Huerta en su carácter de jefe del Poder Ejecutivo de la República, que dice él fue conferido por el Senado, y se desconocen también los actos y disposiciones que dicte con ese carácter.

Art. 2o. Se conceden facultades extraordinarias al Ejecutivo del Estado en todos los ramos de la administración Pública, para que suprima los que crea conveniente y proceda a armar fuerzas para coadyuvar al sostenimiento del orden constitucional de la República.

Económico. Excítese a los Gobiernos de los demás Estados y a los jefes de las fuerzas federales, rurales y auxiliares de la Federación, para que secunden la actitud del Gobierno de este Estado. (3)

Cometidos por Huerta los crímenes proditorios aludidos, tuvo la osadía de enviar directamente al Gobernador de Coahuila el siguiente mensaje personal, sabedor de que Don Venustiano Carranza se rebelaría contra él:

"México, febrero 29 de 1913. Sr. Venustiano Carranza, Gobernador del Estado Libre y Soberano de Coahuila. Muy respetable señor: Por oficios relativos de fecha reciente, hemos impuesto a Ud. de las razones laudables que inspiraron la actitud del Ejército contra el régimen disolvente de Don Francisco I. Madero, y de igual forma, justificamos los actos posteriores que originaron la designación legal recaída en el Gral. Huerta, para Presidente de la República.

Sabedores de que Ud. tiene el propósito de rebelarse contra la autoridad legal del Gobierno, nos permitimos insistir que en nombre de la Patria y por su exclusivo beneficio, deponga Ud. su anunciada actitud, colaborando con nosotros en la obra de paz que nos proponemos emprender y llevar a cabo cueste lo que cueste. Pero si por alguna circunstancia de índole personal, desea Ud. separarse del cargo que ocupa, siempre que lo haga de manera tal, que en nada perjudique nuestros patrióticos fines; el Gobierno le dará toda clase de garantías abonándole además todo el tiempo que le falta para cumplirse su Gobierno en el Estado.

Esta carta como Ud. comprenderá es y deberá ser de carácter absolutamente particular y privado, y en este terreno nos permitimos significar también que, por nuestra parte no habrá obstáculo para solucionar el conflicto, que podrá avecinarse entre nosotros, de la manera que Ud. tuviere por conveniente señalar. Bastará que Ud. se interne en los Estados Unidos (para su mayor garantía) y con ello haremos acá sacrificio, si Ud. así lo exige, a fin de complacer cuantas aspiraciones se digne consignar. Nuestro enviado lleva instrucciones especiales al objeto indicado que desde luego él puede salvar en principio. Sabe Ud. que lo admiran y respetan SS. SS. Victoriano Huerta. Rúbrica. Félix Díaz. Rúbrica." (4)

La contestación del señor Carranza a los criminales Victoriano Huerta y Félix Díaz, fue la siguiente:

"Gobierno Constitucional del Estado Libre y Soberano de Coahuila. Monclova a 11 de marzo de 1913. Señores Victoriano Huerta y Félix Díaz. México. Por toda contestación a las indignas proposiciones que Uds. me hacen, por medio de la carta fecha 29 de febrero próximo pasado, les manifiesto que los hombres como yo, no prevarican ni se venden. Eso queda para Uds. cuyo solo objeto en la vida es la vergonzosa satisfacción de innobles ambiciones. Levanten su negro pendón de ignominia. Eleven sobre el País entristecido la voz que gritó "Traición y Muerte", que yo, junto con el pueblo mexicano, alzaré del fango a que habéis arrojado la bandera de la patria; y si caigo defendiéndola, habré conseguido que mi pobre gestión en la vida merezca el mayor precio a que aspirar debemos los hombres honrados. Venustiano Carranza. Rúbrica." (5)

Después de dicho desconocimiento judicial del Ejecutivo y Legislativo de Coahuila respecto a las autoridades usurpadoras del Gobierno Federal, en la capital de la República, Don Venustiano Carranza se apresuró a la lucha.

No contaba, como lo hemos dicho ya en otro libro, (6) más que con las siguientes fuerzas: veintiocho hombres al mando de Francisco Coss, sesenta a las órdenes de Cesáreo Castro y con la exigua policía municipal de Saltillo. Además esperaba contar, como contó después, con las fuerzas de Pablo González, que estaban de destacamento en Julimes, Chih., diciéndole: "Si usted llega a saber que en la capital de la República pasa algo anormal, inmediatamente sale usted con sus fuerzas rumbo a Saltillo, donde yo lo esperaré".

El entonces Teniente Coronel Pablo González, al saber la actitud rebelde y criminal del Gral. Huerta, rápidamente cumplió el encargo del Gobernador Carranza saliendo a marchas forzadas hacia Saltillo, a donde llegó a ponerse a las órdenes de Don Venustiano.

Con esa pequeña fuerza salió el señor Carranza rumbo a Ramos Arizpe, después, de ahí, regresó a Saltillo, y de Saltillo se dirigió a Arteaga. En este punto llegaron a visitarlo, en comisión urgente del Embajador de los Estados Unidos en México, Henry Lane Wilson, el Cónsul estadounidense, señor H. W. Holland y el Vicecónsul John R. Silliman, amigo personal de Don Venustiano. Su visita tenía por objeto comunicarle que ya el Gobierno americano había reconocido a Victoriano Huerta y que quería saber el Embajador cuáles serían las condiciones que impondría el señor Carranza para dejar la lucha y establecer el orden. Don Venustiano entonces envió una nota a Henry Lane Wilson por medio de Holland y Silliman, en la que decía:

"Arteaga (Coah.), febrero 28 de 1913. Señor Embajador de los Estados Unidos de América, Mr. Henry Lane Wilson. México, D. F.

"Señor de mi respeto:

"...pero después de la desaparición de estos altos mandatarios de la Nación, no puedo cambiar mi actitud si no es en la forma siguiente:

"En primer lugar, deberán darse los pasos legales necesarios para que el señor Licenciado Don Pedro Lascuráin, Secretario de Relaciones Exteriores en los últimos días del Gobierno del señor Madero, asuma el cargo de Presidente de la República; hecho lo cual, el señor Presidente Lascuráin deberá designar su Gabinete, de entero acuerdo conmigo, nombrando desde luego al señor Francisco Vázquez Gómez jefe del Gabinete y a los demás miembros del mismo, como he indicado.

"Los señores Generales Victoriano Huerta, Aurelio Blanquet, Manuel Mondragón y Félix Díaz deberán salir fuera del país, y de esa capital los demás jefes del Ejército infidente que tomaron participación en el levantamiento contra el señor Presidente Madero, y en tanto se hacen las elecciones de Presidente y Vicepresidente de la República.

"Esa capital deberá ser guarnecida por fuerzas de este Estado y del de Sonora.

"Los deseos que usted ha manifestado en favor de la paz pública, y que han hecho que usted influya, según me informa el señor Cónsul Holland, en pro del actual orden de cosas establecido en esa capital, me hacen esperar que usted se empeñará decididamente en que se lleve a cabo lo que yo propongo, que es, en mi concepto, lo que en bien del país, de las Instituciones y de la paz pública, exigen las actuales circunstancias.

"Si usted está conforme y se lleva a cabo lo que dejo indicado, declinaré la actitud que he tomado y sostendré la Administración que se establezca, siempre dentro del orden constitucional, agradeciendo a usted mucho lo que se sirva hacer en beneficio del país.

"Sin otro particular, me es grato suscribirme de usted afectísimo, atento y seguro servidor. Venustiano Carranza." (7)

 

(1)   ALFREDO BRECEDA, México Revolucionario, 1913-1917, t. I, Madrid, 1920, p. 143.

(2)   ISIDRO FABELA, Historia Diplomática de la Revolución Mexicana, t. I, pp. 28 y 29. Fondo de Cultura Económica, México, 1958.

(3)   BRECEDA, op. cit., p. 47.

(4)   El Constitucionalista, Órgano del Comité Revolucionario "Justicia".

(5)   Op. cit.

(6)   Historia Diplomática de la Revolución Mexicana, p. 32.

(7)   ALFREDO BRECEDA, México Revolucionario, t. I, pp. 227 y 228, Madrid, 1920.

 

Fuente:

MIS MEMORIAS DE LA REVOLUCIÓN.
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: LUIS G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCÍA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1977. pp.54-58.