Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

      1990-1999

      1980-1989

      1970-1979

      1960-1969

      1950-1959

      1940-1949

      1930-1939

          1939

          1938

          1937

          1936

          1935

          1934

          1933

          1932

          1931

          1930

      1920-1929

      1910-1919

      1900-1909

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XX > 1930-1939 > 1937

Cartas al Presidente Cárdenas. Carta 23. Epílogo. Carta del Presidente Cárdenas al licenciado Isidro Fabela.
Palacio Nacional, 29 de septiembre de 1937.

 

 

EPILOGO

Palacio Nacional, 29 de septiembre de 1937.

Sr. Lic. Isidro Fabela.
Delegado de México ante la Liga de las Naciones.
Ginebra, Suiza.

Distinguido y fino amigo:

Me he enterado con satisfacción de su vigoroso discurso pronunciado en la XVIII Sesión General de la Liga de las Naciones, en el cual se expone claramente la actitud del Gobierno mexicano ante los problemas internacionales de mayor gravedad actual.

La Liga constituye un organismo previsor de conflictos entre las naciones y un tribunal supremo ante el cual pueden acudir los pueblos injustamente atacados, para exponer sus derechos, reclamar justicia y obtener el fallo de la opinión universal, que siempre condena las violaciones de la soberanía nacional, y mucho más si el atropello se intenta sobre los pueblos débiles, por la proporción de sus recursos materiales o por las dificultades de sus problemas interiores.

Si el derecho de gentes no logra por hoy dar a la Liga un poder efectivo suficiente para evitar que los países más fuertes impongan su voluntad en los conflictos internacionales; si no se logra hacer funcionar un verdadero tribunal de arbitraje que pueda prevenir y resolver las disputas territoriales, así como las pugnas económicas y políticas y evitar las guerras, las agresiones que se están desarrollando y consumando, la Asamblea de las Naciones tendrá sí que definir las responsabilidades históricas y apoyar a los países que defienden su integridad y su autonomía.

Los conflictos sangrientos en Asia y la agresión constante a España, la actitud en el Mediterráneo y las carreras del rearme, demuestran que los temores de una nueva guerra no son suposiciones infundadas y seguramente así lo habrá señalado la Liga.

Aunque muchos crean que la Liga es inútil y que por encima de las fórmulas de la democracia y el derecho están los grandes intereses financieros y políticos, en la competencia por conquistar territorios, mercados o zonas de influencia, para explotar materias primas y trabajo barato, no debe olvidarse que a través de la Asamblea de Ginebra se llevará a la conciencia de las masas populares y trabajadoras, capaces de comprender y aquilatar responsabilidades, y que de esas grandes reservas humanas dependen en definitiva el poder de los ejércitos, la estabilidad de los gobiernos y la producción de los campos y las fábricas, base de la existencia colectiva. Y esta supremacía de la voluntad popular, la democracia auténtica, el respeto a la integridad de cada país y el propósito sincero de pacificación constituyen la esencia de la doctrina social e internacional de México, que nos empeñamos en hacer oír desde la tribuna de la Liga, no sólo por la importancia del lugar donde se habla, sino por la trascendencia de la causa que se defiende.

Insistimos en nuestra actitud por el deseo de que se mantenga el prestigio de la Liga, se reconozca su misión y se cumpla el Pacto de la Sociedad de las Naciones, y aunque los recientes sucesos parezcan significar fracasos para la causa de la justicia que apoyamos, tenemos la convicción de que los éxitos materiales y momentáneos no eclipsan definitivamente los principios del derecho y de la ética internacional, y de las reformas sociales, a pesar de las desviaciones de la política y de las presiones o agresiones extrañas que se empeñan en atacar las normas democráticas y constitucionales.

Transmito a usted estas impresiones con el propósito de expresarle mi simpatía por su actitud en la Asamblea de Ginebra, que refleja fielmente el pensamiento del Gobierno y del pueblo mexicanos, manifestados constantemente lo mismo en los Congresos interamericanos que en el Pacto de la Liga.

Lázaro CARDENAS.

 

Fuente:

Isidro Fabela. CARTAS AL PRESIDENTE CÁRDENAS. Offset Altamira. México, 1947. pp.244-246.