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Siglo XX > 1930-1939 > 1932

Comunicación de Agustín Olachea a Plutarco Elías Calles sobre la gestión de Olachea en el territorio norte de Baja California.
Mexicali, B. C., mayo 11 de 1932.

Señor general de división Plutarco Elías Calles (Ver Nota 1)

Secretario de Guerra y Marina

México, D. F.

Muy estimado jefe y querido amigo:

La presente tiene por fin, en primer lugar, saludar a usted con la estimación y respeto de siempre y, en segundo, ponerlo al tanto, aun cuando sea en términos generales, de los principales lineamientos de la obra que estoy desarrollando en este territorio.

Como tuve el gusto de informar a usted con anterioridad, desde el mes de diciembre del año próximo pasado se reanudaron los trabajos de la presa Rodríguez, y se han continuado hasta la fecha con toda actividad según lo permiten las circunstancias por que atraviesa el erario local con motivo de la depresión de los negocios, gastándose en esa obra mensualmente alrededor de 75 mil pesos.

Como usted comprenderá, con una cantidad tan exigua no es posible terminar la obra en corto tiempo, pues estiman los ingenieros encargados de la construcción que habrá que gastar para la terminación de ella dos millones de dólares.

Por esto y por la circunstancia de que por el momento no se puede hacer mayor inversión en la citada empresa, he pensado solicitar de la Secretaría de Agricultura y Fomento la concesión de las aguas del río de Tijuana, que son las que se van a captar, así como los terrenos irrigables con las mismas aguas y las tierras que se inunden aguas arriba de la cortina, para que con lo que se obtenga de la venta de las aguas y los terrenos irrigables, pueda yo atacar con más efectividad la construcción, ya sea haciendo la venta directamente o por medio de algún particular o sociedad que quiera continuar los trabajos recibiendo en pago la cantidad que hoy se gasta más el producto de las propias aguas y tierras irrigables.

De esta manera la construcción de la presa podrá quedar terminada en un plazo no mayor de 15 meses y, en cambio, si se continúa trabajando poco, como actualmente, habrá necesidad de dilatar los beneficios que se esperan, alrededor de siete u ocho años.

Si como lo deseo logro conseguir el capital necesario para la terminación de la obra, en el plazo antes citado, se obtendrá además que la ciudad de Tijuana sea pronto un gran centro de población, para contrarrestar la influencia absorbente de la ciudad de San Diego de los Estados Unidos de América.

Sobre este particular, le ruego a usted muy encarecidamente se digne darme su autorizada opinión y a la vez le suplico que, de ser favorable, se sirva recomendar a la Secretaría de Agricultura y Fomento que se otorguen al gobierno del territorio las concesiones de las mencionadas tierras y aguas.

Como tuve el gusto de informar telegráficamente, ya está terminado el contrato para la reconstrucción y pavimentación del camino de Tijuana a Ensenada, en los términos de la copia que tengo el gusto de enviar a usted por conducto de los señores licenciado Ezequiel Parra, ex secretario de Gobierno de este territorio e ingeniero Manuel Fernández Guerra, jefe del Departamento de Obras Públicas de esta entidad, para que si usted Je da su aprobación, se digne recomendar a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas la aprobación del mencionado contrato y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que conceda la exención de impuestos por la importación de equipo, herramienta, combustible, lubricantes, materiales y demás elementos indispensables para llevar a cabo esta importante obra.

Estimo pertinente, señor ministro, hacer del conocimiento de usted que después de un largo estudio se fijaron los costos unitarios para la construcción del camino y pavimentación, habiéndose tomado en cuenta el costo de los jornales, los precios a que estas obras se pagan en la parte sur del estado de California y muy principalmente que el pago a la compañía contratista se va a hacer en abonos de 25 mil dólares mensuales, aparte de los gastos que origine el financiamiento de un capital tan crecido como el que se va a invertir en esta obra.

Por otra parte, he puesto toda mi actividad en el desarrollo agrícola del valle de Mexicali que, como usted sabe, está formado por una extensión de terrenos que riega el río Colorado no menor de 400 mil hectáreas.

Sobre el particular, me es satisfactorio decir a usted que actualmente están sembradas de algodón 10 mil hectáreas, empleándose 824 jefes de familias que mantienen alrededor de tres mil familiares suyos.

Para esta obra el gobierno de mi cargo ha contado con la cooperación de las compañías: Jabonera del Pacífico, Colorado River Land y la Algodonera de la Baja California, S. A., pues logré que estas empresas suministraran tierras, aguas e implementos de agricultura, quedando a cargo del gobierno la manutención de toda esa gente desde el mes de febrero en que se principiaron los trabajos hasta la época de la recolección que es en diciembre.

Me vi obligado a hacer este cultivo, porque las empresas antes citadas se negaron a hacer el refaccionamiento que en años anteriores hacían y para evitar que se quedaran sin trabajo todos los hombres empleados actualmente en los cultivos que se están haciendo perfectamente debido a que los trabajos son dirigidos por expertos pagados por el mismo gobierno.

Además, y sobre este mismo punto, debo decir a usted que para lograr el éxito que se espera, los campos de cultivo están divididos en ocho campamentos, al cuidado directo cada uno de ellos de un oficial del ejército, quienes se encargan no sólo de repartir provisiones de boca y vestuario sino de ilustrar a los hijos de los trabajadores.

Además, cada campamento cuenta con filtros para lograr la purificación del agua y constantemente un médico del gobierno recorre los campos, llevando las medicinas y todos los elementos necesarios para atender inmediatamente a los trabajadores o sus familiares que se encuentren enfermos.

Tengo la satisfacción, mi general, de informar a usted que todos los trabajadores están contentos con este sistema de trabajo y que tanto ellos como yo esperamos que al fin de la cosecha podrán disfrutar aquellos de utilidades de significación, tanto por la economía y eficiencia con que se están haciendo los cultivos, cuanto porque tengo en proyecto instalar una fábrica moderna para la transformación del algodón en telas para la manufactura de ropa, costalera para trigo y harina y empaques de algodón, esperando que el resultado de esta fábrica será satisfactorio pues solamente en sacos para el harina que produce el molino del propio gobierno se gastan al año alrededor de 70 mil pesos.

Me es satisfactorio comunicar a usted además que en la actualidad se está trillando ya el trigo que se sembró por colonos refaccionados por el gobierno, esperándose que la cosecha no será menos de cinco mil toneladas, y como el cultivo se hizo basándose en una estricta economía, creo que el gobierno está en posibilidad de vender harina y trigo fuera del territorio.

A este respecto tengo el gusto de informarle que en Mazatlán ya se logró vender mil toneladas de harina y que están pendientes de cerrarse operaciones con comerciantes de Veracruz y Yucatán que en conjunto ascienden a tres mil toneladas de harina.

Además se está experimentando el cultivo de melón, sandía y de la fibra llamada “victorina”, para ensanchar la agricultura en esta región, pues tengo el propósito de que gran número de mexicanos residentes en el vecino estado de California, se trasladen aquí, para dedicarlos a cultivos seguros como son los del algodón y trigo.

Si logro este propósito, se habrá obtenido además la formación de un núcleo importante de población mexicana que contrarreste la influencia de los vecinos de California, con el fin de que esta región pueda ser un centro de abastecimiento para el interior de la República de los productos que se obtienen aquí en abundancia y a bajo precio.

Tengo el propósito y estoy ya estudiando los planes para que se amplíe considerablemente la zona de cultivo el año entrante, esperando podrán explotarse con esos planes alrededor de 40 mil hectáreas, en las que se podrán emplear cuatro mil hombres más o menos.

Además tengo en proyecto mandar a la isla de Guadalupe 25 ó 30 familias de mexicanos con un destacamento para evitar que aquel lugar siga siendo refugio de ladrones, contrabandistas de licores y substancias enervantes, así como para que se aprovechen debidamente las innumerables cabras salvajes que se hayan en la propia isla.

Sobre este particular puedo decir a usted que actualmente es concesionario por parte de esa isla el señor Carlos Flores García, quien me ha manifestado sus buenos deseos para que el gobierno de este territorio use de la concesión con el fin antes expuesto.

Sobre todos estos asuntos los citados señores Parra y Fernández Guerra podrán darle algunos detalles en caso de que usted lo estime conveniente.

Sin otro asunto a qué referirme y deseándole todo bien, queda de usted, como siempre, su respetuoso adicto amigo y seguro servidor.

General Agustín Olachea

[Gobernador del territorio norte de Baja California]

Nota:

1. Luego de desempeñarse como gobernador del territorio sur de Baja California, Olachea fue designado gobernador del territorio norte el 7 de noviembre de 1931.

Fuente:

Plutarco Elías Calles. Correspondencia personal 1919-1945. Dos tomos. Introducción, selección y notas de Carlos Macías. Coeditores de la presente edición: H. Cámara de Diputados LXI Legislatura, Fondo de Cultura Económica, Instituto Sonorense de Cultura, Miguel Ángel Porrúa (librero-editor) y Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca. México. Primera edición, 1991. Segunda edición -no venal-, agosto del 2010. Tomo II. 547 pp. Páginas 243-246.