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Siglo XX > 1930-1939 > 1931

Comunicación de Roberto Fierro a Plutarco Elías Calles acerca del curso que llevan los asuntos políticos del estado de Chihuahua.
Chihuahua, Chih., diciembre 4 de 1931.

Señor general de división Plutarco Elías Calles

México, D. F.

Muy respetable jefe:

Continúo informando a usted lo más sintéticamente posible acerca del curso que llevan los asuntos políticos de este estado.

Estoy contento en lo que se refiere a labores administrativas, porque habiendo encontrado el erario con sólo 17 pesos, pude cumplir satisfactoriamente los compromisos presupuéstales durante el primer mes de gobierno.

Sólo por sueldos se pagaron unos 110 mil pesos, aparte de otros gastos.

Y aunque en un principio creí casi imposible reunir tal cantidad, porque las mejores contribuciones estaban pagadas por adelantado, logré reunir los fondos necesarios, haciendo esfuerzos que le será fácil imaginar.

A pesar de que ya tenía conocimiento de la mala administración anterior, la realidad fue muy superior a lo imaginado: había unos 60 mil pesos en vales de los altos empleados; los sueldos atrasados en varios meses, y en especial los profesores hasta con 15 meses de adeudo.

Por fortuna, estamos cumpliendo con nuestros compromisos y espero que continuaremos bien, para lo cual estoy resuelto a proceder enérgicamente.

Por lo pronto, cesé las policías especiales que tenía el anterior gobernador, así como los guardias municipales que costaban mucho al estado.

Y en lo relativo a caminos, corté de plano los abusos, economizando una muy buena cantidad de dinero.

Ahora estamos preparando los nuevos presupuestos.

En cuanto al cálculo de ingresos, he sabido que desde 1904 no se había hecho, hasta hoy.

Pienso hacer a principios del próximo año la pavimentación de la ciudad.

La escuela de aviación la inauguraremos dentro de pocos días. (Ver Nota 1)

No escapará a su recto criterio la razón principal que ha existido para el establecimiento de esta escuela, pues un estado tan grande y de tan escasos medios de comunicación rápida como éste necesita, también por su situación geográfica fronteriza, una escuela de aviación como pretexto para tener máquinas utilizables en cualquier caso de emergencia, en apoyo del supremo gobierno.

En lo político, ya sabe usted que existen aquí, por una parte el comité estatal del Partido Nacional Revolucionario, y por la otra, el Partido Revolucionario Chihuahuense.

Entre estos dos ha habido y hay una pugna muy seria.

Con motivo de las elecciones municipales se ha puesto más de relieve, pues mientras el PNR ha tratado de sacar avante candidaturas revolucionarias, el Chihuahuense ha protegido a clericales y renovadores, elementos éstos que constituían principalmente la camarilla del ex gobernador [Andrés] Ortiz.

Juzgo difícil hacer un buen gobierno sobre estas bases, sobre todo por tratarse de elementos enemigos de los obreros y de los campesinos que desean ardientemente un cambio fundamental, no sólo en hombres, sino en procedimientos.

El Chihuahuense está adueñado de la Cámara de Diputados local, cuyo líder más destacado es un hermano [Lorenzo] de mi general Quevedo.

Desde luego ya he tenido muy serias dificultades con la Cámara, pues a pesar de las indicaciones de mi general Quevedo, ha estado dando el triunfo a elementos apoyados por los clericales.

En algunos casos también, o en muchos mejor dicho, a personas que figuraron en el movimiento renovador [escobarista], cosa que no conviene al prestigio del gobierno.

Francamente considero que con esta Cámara no será posible hacer un buen gobierno y cumplir con las indicaciones que se sirvió usted hacerme.

Una de las suposiciones [en] que parece apoyarse la labor de estos diputados, es la de que en un momento dado pueda yo prestar el apoyo oficial a Fernando Orozco, contrariando los trabajos de mi general Quevedo, cosa que no vale la pena ni tomar en cuenta.

Esta suposición sólo sirve para disfrazar ambiciones y agitar el estado, obstruccionando la labor administrativa que yo he venido a hacer.

Y la primera consecuencia de ella ha sido la de dar bríos a los perniciosos elementos orticistas que han querido continuar en el manejo de la cosa pública.

Debido a los pocos días que faltaban para las elecciones municipales al hacerme cargo del gobierno, yo no pude influir para modificar los preparativos y combinaciones que el ex gobernador Ortiz tenía hechos; el único recurso era la Cámara, y es lamentable que ésta, en vez de ayudar la obra de saneamiento que tan indispensable es, se confabule con Ortiz y sus allegados, complicando aún más la situación política del estado, y contrariando los deseos de usted y del supremo gobierno.

Seguramente mi general [Matías] Ramos habrá explicado a usted con detenimiento la verdadera situación que prevalece, tanto en el orden político como en el militar.

Aun a riesgo de molestar su atención y abusar de la bondad con que siempre me ha distinguido, seguiré informándole, mi general, del desarrollo que sigan los acontecimientos en este estado.

Mientras tanto protéstole una vez más mi subordinación y respeto.

Roberto Fierro

[Gobernador del estado]

Nota:

1. Además de desempeñar actividades políticas, el gobernador Fierro se había distinguido como piloto aviador.

Fuente:

Plutarco Elías Calles. Correspondencia personal 1919-1945. Dos tomos. Introducción, selección y notas de Carlos Macías. Coeditores de la presente edición: H. Cámara de Diputados LXI Legislatura, Fondo de Cultura Económica, Instituto Sonorense de Cultura, Miguel Ángel Porrúa (librero-editor) y Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca. México. Primera edición, 1991. Segunda edición -no venal-, agosto del 2010. Tomo II. 547 pp. Páginas 280-282.