1929
Comunicación de Bernardo Gastélum a Plutarco Elías Calles sobre su llegada a Europa.
Roma, Italia, marzo 7 de 1929.


Señor general Plutarco Elías Calles

México, D. F.

Mi querido amigo:

Después de un viaje penoso, a causa de un temporal que se empeñó en acompañarnos desde Nueva York hasta las costas de España, llegué a esta devotísima ciudad antier por la mañana.

En La Habana, el secretario de Sanidad y Beneficencia Pública doctor Francisco M. Fernández, tuvo para la labor realizada por usted en Salubridad altos elogios.

Me acompañó desde la llegada del barco y no me abandonó sino en el momento de partir.

En Madrid, me recibieron la Facultad y la Academia de Medicina, manifestándome que le hiciera conocer su simpatía y especial estimación de los progresos realizados por usted en ese ramo.

Me comprometieron a que regresara y explicara en una conferencia lo hecho y la manera de realizarlo.

Le confieso sinceramente que jamás me imaginé la trascendencia de la labor efectuada por su gobierno hasta ahora que puedo referirla a los países que he venido visitando.

Tampoco sabía que estuvieran tan bien enterados de ella.

Conocen su obra mejor de lo que creemos, le han seguido con interés, y puedo asegurarle que, en alguna de sus proyecciones, lo hecho en México en cuatro años supera sin ninguna duda a lo que en la mayoría de los países de Europa se practica.

Que el beneficio alcanzado en estos menesteres por mi patria, compense en algo la amargura de ver trunca una actividad antes que cristalice en forma definitiva en el espíritu público; y que manos más artífices que las nuestras la completen, perfeccionándola.

Al siguiente día de mi llegada, es decir el día 6, la prensa, en forma escandalosa, me enteraba del nuevo movimiento rebelde.

Un telegrama de nuestra Legación en París, confirmaba parte de esas noticias.

Entonces le telegrafié a usted, manifestándole que, como siempre, estaba a sus órdenes, para servirle en lo que me ordenara.

No he querido que pase un día más sin que por medio de estas letras tenga la ratificación de mis propósitos, expresados en el anterior mensaje.

Debo agregarle, como ya en otras ocasiones se lo he manifestado, mi afecto para usted, que es muy grande, y mi decidido empeño en colaborar a su lado en forma más útil y práctica que el pasar la vida en simples fórmulas sociales, a que el destino ahora me condena.

Cuente conmigo en forma absoluta, usted que simboliza los ideales más puros de la revolución.

Serviré a mi patria con el alto empeño que da siempre la fe en la verdad, y el hondo sentimiento de una lealtad que, desgraciadamente, han vuelto a desconocer aquellos que por sus funciones estaban obligados a dar, a todas horas, una pública manifestación de ella.

Cualquier cosa que desee de por acá, tendré mucho gusto en enviársela, y con mis deseos por su salud y el éxito de nuestros principios, está para servirle su amigo que mucho lo quiere.

B. Gastélum

Fuente:

Plutarco Elías Calles. Correspondencia personal 1919-1945. Dos tomos. Introducción, selección y notas de Carlos Macías. Coeditores de la presente edición: H. Cámara de Diputados LXI Legislatura, Fondo de Cultura Económica, Instituto Sonorense de Cultura, Miguel Ángel Porrúa (librero-editor) y Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca. México. Primera edición, 1991. Segunda edición -no venal-, agosto del 2010. Tomo II. 547 pp. Páginas 145-146.