Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

      1990-1999

      1980-1989

      1970-1979

      1960-1969

      1950-1959

      1940-1949

      1930-1939

      1920-1929

          1929

          1928

          1927

          1926

          1925

          1924

          1923

          1922

          1921

          1920

      1910-1919

      1900-1909

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XX > 1920-1929 > 1927

Discurso del General Álvaro Obregón, pronunciado en la Ciudad de México, D. F., el día 26 de noviembre de 1927, durante el banquete que le fue ofrecido por los accionistas de la cooperativa de combustibles.
Ciudad de México, Distrito Federal, 26 de noviembre de 1927.

En la asamblea que acabamos de celebrar, me dirigí a los accionistas de la Cooperativa, explicándoles cuán modesto había sido mi contingente para la organización de ella, y cuán eficiente, en cambio, la cooperación que me prestaron, principalmente la Unión de Camioneros, y sucesivamente los directores de la Cooperativa, de manera muy especial el señor Gumaro Villalobos, cuyo acierto y perseverancia han sido suficientes para conquistar la confianza de todos los asociados y de todos los directores de la Empresa.

En la actualidad no se concibe el progreso si no es a base de maquinaria, en una palabra, no se concibe el progreso si no es a base de combustible.

El problema del combustible está complicando la vida del mundo y nada remoto sería que una nueva tragedia viniera a ensombrecer la tierra con la disputa del petróleo, ya que los pueblos más poderosos se han dado cuenta de que el dominio del petróleo y el dominio del mundo marchan paralelos.

Es natural que México, como productor de combustibles, tiene que desempeñar un papel de alta importancia en las disputas futuras que la humanidad tendrá que realizar para arrebatarse el dominio del combustible.

Y México tiene que irse preocupando por ir resolviendo, aunque sea de una manera gradual, los problemas fundamentales sobre los cuales debe basar su futura grandeza.

El abaratamiento de los combustibles en México se imponía por dos razones: la primera, de índole económica, y la segunda, de índole moral.

La de índole económica, porque las industrias y los transportes, no podían prosperar con el acaparamiento de los combustibles, el encarecimiento de ellos y su encarecimiento en los mercados nacionales de consumo.

La de índole moral, porque resultaba deprimente para México, que siendo uno de los países más productores de combustibles vendidos más allá de nuestras fronteras, después de causar todos los gastos de transporte, derechos de importación y de exportación.  

Naturalmente que los aspectos del problema son tan vastos, que están fuera del alcance de la voluntad de un grupo; habrá de necesitarse el esfuerzo de todos los buenos mexicanos; un esfuerzo armonioso con el Estado, para que México pueda soportar con decoro y con acierto sus problemas, y pueda ocupar una posición ventajosa en el concurso del mundo, substrayéndose a esa conflagración que amenaza iniciarse en esa disputa material en que el imperialismo de algunos Estados se disputaría el control del petróleo.

Se imponía, pues, una labor.

No podía realizarse en una esfera satisfactoria; teníamos que realizarla en una esfera modesta, y fué entonces cuando empezamos a laborar en la capital de la República para organizar la Cooperativa de Combustibles y Lubricantes, y conjurar un mal que ya habíamos logrado conjurar en la costa occidental, gracias a la Cooperativa organizada en aquella región, y en nuestros trabajos de organización tuvimos que vencer muy senos escollos; el escepticismo de algunos, por un lado, y los prejuicios contra la Revolución por el otro.

Hubo que vencer esos escollos con la perseverancia y la energía que prestaron, como contingente significado, los grupos de camioneros de la capital.

El desarrollo sucesivo de las actividades de la Cooperativa es conocido de todos.

No detendré mi voz en hacer un informe de los progresos alcanzados, porque hoy celebramos nuestra Asamblea donde se dió cuenta del estado que guardan las finanzas de la Cooperativa, y ésta ya cuenta con un Banco que está realizando una misión importante en beneficio de sus asociados y en beneficio de la sociedad.

No creo que hayamos dado derecho con esta reunión a que se despierten suspicacias y se nos juzgue claudicantes, porque han venido a compartir con nosotros a esta mesa, banqueros, industriales y comerciantes.

La Cooperativa de Combustibles y Lubricantes no tiene finalidades políticas, y sus Estatutos le prohíben mezclarse en esta clase de actividades.

La finalidad o el objetivo único de la Cooperativa de Combustibles y Lubricantes, consiste en buscar el abaratamiento de esos mismos lubricantes y de esos mismos combustibles, y por consiguiente el mejoramiento común de la organización y el de cada uno de sus asociados.

Por eso la Cooperativa de Combustibles y Lubricantes no puede reconocer enemigos suyos sino a aquellos que tienden a entorpecerle su bienestar y a poner en peligro su organización y su desarrollo, y no puede reconocer como amigos de ella, sino a aquellos que cooperen en su esfuerzo generoso para la realización de sus nobles aspiraciones, llámense banqueros, llámense industriales, llámense comerciantes, y debemos reservarnos el derecho de hablar de política y de combatir en el terreno de la política y en el terreno social, cuando vayamos al mitin, al mitin convocado para esa finalidad; no ahora en que se han servido invitar los socios de la Cooperativa de Combustibles y Lubricantes para que vengamos a compartir con ellos unos momentos de satisfacción y de contento, a todos los que en una u otra forma hemos podido aportar un modesto contingente de pensamiento y de acción para la realización de las aspiraciones de la Cooperativa de Combustibles.

Fuente:

Discursos del General Álvaro Obregón. Biblioteca de la Dirección General de Educación Militar. México, 1932. Dos tomos. Segunda Parte. Discursos de 1924 a 1928. 505 pp. Páginas 295 a 301.