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Siglo XX > 1920-1929 > 1927

Discurso del General Álvaro Obregón, el día 22 de agosto de 1927, en Villa Cuauhtémoc, Tam., durante el mitin que se efectuó en dicho lugar.
Villa Cuauhtémoc, Tam., 22 de agosto de 1927.

Hizo uso de la palabra el general Obregón, quien durante el curso de su peroración se refirió a los conceptos que tuvo en el mitin celebrado en Tampico, acerca de que la Patria había sido durante mucho tiempo una nodriza de sus hijos, y madre de los advenedizos, agregando que no está lejano el día en que México se convierta en madre amorosa que amamante primero a sus propios hijos, dando el excedente a los extraños.

Dijo, asimismo, que gustoso ayudaría a impulsar la agricultura en esta región cuando vuelva a la Presidencia, pues está convencido de que la industria petrolera no es base vital de la prosperidad colectiva, sino más bien la manzana de la discordia que ha provocado graves dificultades internacionales.

A su regreso a Villa Cuauhtémoc, el candidato Obregón volvió a hablar en el mitin que se celebró en este puerto en el Cine Isabel, y tocó otra vez el problema agrícola de México, diciendo que es muy conveniente que se piense en que la agricultura, que es base de la riqueza del mundo, y que se considera como un factor principalísimo en México, no está convenientemente desarrollada.

Agregó que hay que pensar en que muchas industrias ahora florecientes, tendrán que agotarse en el futuro, especialmente en esta región; y debe meditarse detenidamente sobre esto, porque cuando se agotan o salen pozos petroleros existentes en la extensa zona petrolera, ésta quedará completamente abandonada sobreviniendo una crisis de trabajo que dejará a muchas familias en la miseria, y entonces será la agricultura la que proteja y salvaguarde a tantos seres que quedan en difícil situación, al quedar satisfecha la sed de oro de los que ahora explotan la comarca.

Por otra parte, continuó diciendo el candidato, el petróleo es susceptible de agotarse y la agricultura no.

En seguida el General Obregón volvió a hacer una exposición de motivos sobre el proyecto conocido ya del Seguro Obrero, diciendo que en esta nueva campaña política ha planteado el problema social con dicho seguro.

El dolor y la miseria, dijo el candidato, no son patrimonio exclusivo de los trabajadores mexicanos, sino de los obreros de todo el mundo, y por eso estimo que el proyecto del Seguro Obrero rebasará las fronteras, y que de todas las gargantas saldrán “vivas” para tal iniciativa, a pesar de que ésta no le gustará a muchos líderes, que como se sabe, no obran de buena fe.

Hemos cometido el error de querer copiar leyes de otros países que han dado resultados nulos, porque en sí mismas tienen recursos para que las burlen los patronos en perjuicio de los obreros.

Terminó diciendo el candidato Obregón, que considera que dicho proyecto encontrará en este puerto un baluarte seguro en el corazón de los trabajadores, porque saben las ventajas que les reportará.

Fuente:

Discursos del General Álvaro Obregón. Biblioteca de la Dirección General de Educación Militar. México, 1932. Dos tomos. Segunda Parte. Discursos de 1924 a 1928. 505 pp. Páginas 225 a 229.