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Siglo XX > 1920-1929 > 1926

Comunicación de Plutarco Elías Calles a Augusto B. Leguía sobre el conflicto religioso de México.
México, D. F., agosto 4 de 1926.

Excelentísimo señor Augusto B. Leguía

Presidente de la República del Perú

Lima, Perú

He recibido el mensaje en el que vuestra excelencia se sirve expresarme su opinión sobre lo que vuestra excelencia llama “conflicto religioso” de México y me pide inclinar mi voluntad “en el sentido de restablecer la armonía con la Iglesia”, para evitar las calamidades que el actual estado de cosas traería para el pueblo mexicano, por causas que a juicio de vuestra excelencia “han puesto verdadero duelo e inexpresable congoja en los corazones de los verdaderos católicos”.

Ante todo debo tomar el mensaje de vuestra excelencia como una expresión meramente personal que en nada puede significar la inmixtión [sic] de un poder extranjero en asuntos que exclusivamente son de la competencia doméstica de mi país.

En seguida debo expresar a vuestra excelencia que me parece evidente que en este caso no ha recibido informes exactos sobre la actitud que mi gobierno viene sosteniendo con el clero católico, pues de otra manera su criterio sobre el asunto hubiera concedido la razón sin vacilaciones al punto de vista del gobierno mexicano.

Se trata en este caso de que el clero, siguiendo su tradicional conducta, que en el conocidísimo curso de nuestra historia ha desatado tantas y tan grandes calamidades sobre la nación, y refractario a la evolución que se ha desarrollado en México en los últimos tiempos en el orden social y político, pretende una vez más detener el curso arrollador de aquella transformación que es universalmente conocida y ha hecho públicas declaraciones de su desconocimiento y rebeldía a las leyes constitucionales del país, actitud intolerable no solamente en pueblos de avanzada situación política y social como México, sino en cualquier país ahora y siglos antes, como lo proclama la historia al señalar la acción de los mismos monarcas católicos que no han permitido el predominio de los pontífices romanos en gobiernos de reconocido carácter fanático religioso.

No puede existir conflicto religioso en la acción de mi gobierno que no se mezcla ni quiere mezclarse en asuntos de doctrina, sino que solamente quiere y exige el estricto cumplimiento de lo que ordenan las leyes que han sido dictadas para todos los individuos que viven en México, sin exclusión, naturalmente, de los miembros del clero católico.

Si Dios es la suprema significación de la bondad de los individuos y de las naciones, no creo que en esta vez esté de parte de quienes hace más de un siglo han desatado calamidades interiores, invasiones e intrigas internacionales e intranquilidad en las conciencias.

La Constitución de México no es una ley especial, sino el Código General y fundamental que estoy obligado y decidido a hacer respetar, sin temor a entredichos ni castigos sobrenaturales.

Plutarco Elías Calles

Presidente de la República

Fuente:

Plutarco Elías Calles. Correspondencia personal 1919-1945. Dos tomos. Introducción, selección y notas de Carlos Macías. Coeditores de la presente edición: H. Cámara de Diputados LXI Legislatura, Fondo de Cultura Económica, Instituto Sonorense de Cultura, Miguel Ángel Porrúa (librero-editor) y Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca. México. Primera edición, 1991. Segunda edición -no venal-, agosto del 2010. Tomo II. 547 pp. Página 193.