Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

      1990-1999

      1980-1989

      1970-1979

      1960-1969

      1950-1959

      1940-1949

      1930-1939

      1920-1929

          1929

          1928

          1927

          1926

          1925

          1924

          1923

          1922

          1921

          1920

      1910-1919

      1900-1909

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XX > 1920-1929 > 1920

Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 969. Carta del Sr. Baltasar Fernández Cué a don Adolfo de la Huerta, aclarándole erróneas aseveraciones con motivo de una carta que le escribiera el Lic. Luis Cabrera.
México, 11 de septiembre de 1920.

 

Carta del Sr. Baltasar Fernández Cué a don Adolfo de la Huerta, Presidente de la República, aclarándole erróneas aseveraciones, con motivo de una carta que le escribiera el Lic. Luis Cabrera. [A.H.D.N.]

 

Extra "La Vanguardia". Diario de Acción Social.

Director: Ernesto Hidalgo.

México, 11 de septiembre de 1920.

Carta del señor Baltasar Fernández Cué a don Adolfo de la Huerta, Presidente de la República Mexicana.

Septiembre 8 de 1920.

Señor Don Adolfo de la Huerta, Presidente de la República Mexicana.

Presente.

Muy respetable señor Presidente:

Al leer en los periódicos de esta mañana el relato de las interesantes declaraciones que usted tuvo a bien hacer a los periodistas norteamericanos y mexicanos durante la comida que usted se dignó brindarles ayer, me sorprendieron ciertas erróneas aseveraciones relativas a una Carta que me escribiera el señor licenciado don Luis Cabrera. Este amigo mío, según las palabras que los dichos periódicos le atribuyen a usted, insinúa en la Carta aludida que el Gobierno que usted preside, recibe protección financiera de alguna mano misteriosa; y, además, le hace a usted el cargo de estar admitiendo dentro de su Gobierno elementos reaccionarios.

Probablemente, la prensa no ha interpretado justamente las palabras de usted. O tal vez haya llegado a manos de usted alguna Carta apócrifa, de donde fue tomada la referida información. De cualquiera manera, lo que si puedo asegurar, es que esos asertos atribuidos al señor Licenciado Cabrera, no se hallan en ninguna de las dos cartas que de el recibí con fechas 24 y 31 de julio último, respectivamente. Y para que usted se convenza de ello, tengo el honor de remitirle una copia exacta de cada una de ellas.

En su Carta del 31 de julio, el señor Cabrera dice, en efecto, que sospecha que ha habido alguna relación entre la cuestión del petróleo y la caída del señor Carranza; pero, como usted verá, se refiere a conexiones políticas o internacionales, destinadas a salvar el obstáculo insuperable que el finado señor Presidente oponía a las pretensiones de los petroleros intervencionistas. El señor Cabrera no discute en dicha carta la situación financiera del Gobierno. Si la hubiera discutido y hubiera querido referirse a alguna liga financiera, es seguro que no se le habría escapado a su agudo espíritu de observación y de critica, la ayuda, pública y notoria, que los petroleros prestaron al señor General Peláez, tanto por cuenta propia cuanto por cuenta de impuestos.

Por lo demás, es inverosímil que el Sr. Licenciado Cabrera se admite -como lo afirman los periódicos de hoy, atribuyéndoselo también a usted- de que el Gobierno pague puntualmente a sus empleados, toda vez que él sabe muy bien cuanto dinero dejo el Gobierno anterior y conoce la organización recaudadora y distribuidora -que él mismo formara- mediante la cual el Gobierno actual maneja los ingresos y los egresos de la Nación.

Verá usted también en la citada carta del 31 de julio, que el señor Cabrera no califica de reaccionarios ni al señor General Calles, ni al señor General Alvarado, ni a ninguno de los dignos colaboradores de usted, sino que da la voz de alarma contra los naturales esfuerzos que los elementos reaccionarios están haciendo para introducirse en el Gobierno, o por lo menos, para sacar provecho de él. Y precisamente el objeto esencial de dicha carta, es convencer de lo antipatriótico que sería el conspirar contra el Gobierno que usted dignamente preside, toda vez que esto daría lugar a mayores ventajas para los reaccionarios. Esta actitud del señor Cabrera, es prueba de una ecuanimidad que le honra, por más que en las premisas que a tal conclusión preceden, incluya observaciones que no pueden menos que desagradar a algunas de las personas por él juzgadas.

Respecto de las apreciaciones relativas al carácter personal del señor Cabrera, y atribuidas a usted, aunque no tienen la misma trascendencia que los asertos que vengo a aclarar, toda vez que son meramente opiniones particulares, correría yo el riesgo de que se me atribuyera conformidad con ellas, si yo las pasara por alto; y, por consiguiente, me permito manifestar a usted, con todo respeto, que muchos de los que hemos tratado personalmente al señor Cabrera, como particular y como funcionario público, libres de todo apasionamiento político o de cualquiera otra índole, hemos tenido ocasión de convencernos de que dicho señor es uno de los ciudadanos más cultos, inteligentes, honrados y patriotas que han ocupado altos puestos públicos en esta República, sobre todo, en los últimos lustros.

Dada la amistad que a él me liga, espero que usted halle oportuna esta afirmación.

Le ruego a usted me perdone la libertad que me he tomado al distraerle de sus importantísimas ocupaciones.

Y confiando en que seré bien interpretado, protesto a usted las seguridades de mi más respetuosa consideración.

Baltasar Fernández Cué

 

Fuente:

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA XVIII.
Fundador: Isidro Fabela
Revolución y Régimen Constitucionalista Volumen 6° del Tomo I
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: LUIS G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCIA, HUMBERTO TEJERA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1970. pp.519-521.