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Siglo XX > 1910-1919 > 1919

Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 938. Correspondencia del Dr. Francisco Vázquez Gómez, Ingeniero David de la Fuente, Eduardo Suárez y Carlos B. Zetina, sobre las actividades del llamado "Comité Mexicano de Paz".
El Paso, Texas, noviembre 6 de 1919.

 

Correspondencia del Dr. Francisco Vázquez Gómez, Ingeniero David de la Fuente, Eduardo Suárez y Carlos B. Zetina, sobre las actividades del llamado "Comité Mexicano de Paz", en las ciudades de San Antonio y El Paso, Tex. [F9-44. A.I.F.]

 

Servicio Consular Mexicano.
Consulado General de México.
El Paso, Texas.

P.O. Box 528 

Asunto: Se le envían nueve copias cartas de enemigos gobierno.

El Paso, Texas, noviembre 6 de 1919.

Tengo el gusto de enviar a usted, adjuntas, nueve copias de cartas de varios enemigos políticos del Gobierno, entre las que figuran cuatro subscritas por el señor Francisco Vázquez Gómez, siendo todas ellas relativas a los trabajos del llamado Comité Mexicano de Paz.

Me es grato aprovechar la oportunidad para reiterar a usted las seguridades de mi muy distinguida consideración.

Constitución y Reformas.

El Visitador Gral. Encargado.

Andrés G. García

Señor don Venustiano Carranza, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. México, D. F.

 

P. O. Box 228.

San Antonio, Texas, junio 13 de 1919.

Sr. Eduardo Suárez,

El Paso, Tex.

Muy estimado y fino amigo:

Con toda atención me impuse de su apreciable carta, fecha 6 de los corrientes, y a ella tengo el gusto de referirme manifestando a Ud. que no he dejado un solo momento de luchar y de hacer gestiones por conseguir lo que tanta falta nos hace para comenzar nuestros trabajos, que como Ud. muy bien dice, es el momento oportuno de desarrollarlos y llevarlos a la práctica con la amplitud que todos deseamos.

Desgraciadamente hasta hoy todos los ofrecimientos se los ha llevado el aire, como sucede siempre entre nosotros, y estamos ahorita como el primer día. Como quiera que sea yo estaré en esa a más tardar para fines de la semana entrante. Me queda una esperanza y no quiero irme sino hasta saber a qué atenerme a este último recurso, que lo considero el más formal y factible de todos. Es cuestión de cuatro o cinco días los que tengo que esperar.

Saludo con todo mi afecto a los buenos amigos, y Ud. como siempre reciba toda mi estimación y sincero afecto.

De Ud. afto. y atto. S. S.

D. de la Fuente

Andrés G. García, Visitador encargado del Consulado General de México, en esta ciudad, certifica que la anterior es copia fiel de su original.

El Paso, Tex. Noviembre 3 de 1919.

 

315 Herald Building, El Paso, Texas.

El Paso, Texas, a 14 de octubre de 1919.

Sr. Ingeniero D. David de la Fuente.

San Antonio, Texas.

Muy apreciable y fino amigo:

Ayer dirigí a Ud. una carta de índole distinta a la presente, adjuntando un recorte que creo le será a Ud. útil en sus trabajos.

En mi citada nada dije a Ud. de lo que en seguida voy a tratar, porque aun no era tiempo; es decir, aun no tratábamos el asunto en cuestión y que ofrecí comunicar a Ud. en correspondencias posteriores.

Como a las 7 pm. de ayer tuvimos una junta -a las 7-, tenemos los lunes, miércoles y viernes de cada semana de 6 a 7 pm., en la que quedó formada la mesa Directiva del Comité Mexicano de Paz, habiendo resultado electos, por escrutinio secreto, los delegados que lo constituimos, en la siguiente forma: Presidente, Sr. Ingeniero D. Genaro Ramonet; Secretario D. Manuel D. Camarena; comisión de prensa, Sr. D. Vicente Vergara; comisión de propaganda, el suscrito, y como Arbitro y Tesorero el Sr. D. Rodolfo Farías Flores.

En uno de los acuerdos que tuvimos se convino en que yo me dirigiera a Ud. y a los Directores o representantes de las Agrupaciones políticas establecidas en los Estados Unidos, les dé cuenta del acuerdo tenido y los invite a que ayuden al Comité Mexicano de Paz, en los ramos económicos, políticos y morales, enviando Delegados o bien nombrando a sus representantes.

Por lo que siendo Ud. el Presidente de la Alianza Nacionalista, y atendiendo a los deseos del Comité Mexicano de Paz, en nombre de este mismo Comité y mío tengo el honor de invitar a Ud. y a la honorable Agrupación que dignamente representa, a que se adhieran al Comité de referencia, nombrando a sus Delegados en esta, dando así mayor poder moral y fuerza a esta propia Institución para el mejor éxito de los propósitos que persigue, de acuerdo con la exposición que me permito adjuntar, cuya unión, a no dudarlo será benéfica al Comité y a las Agrupaciones que a él se unan, estableciendo, de hecho, una inteligencia reciproca en ese sentido.

Recuerdo que Ud. quedó con el señor Ingeniero Bonillas en esta, de dirigirse a las demás juntas políticas de la Alianza Liberal Mexicana, invitándoles a que se unan a las ideas. Si aun no lo ha hecho, me complazco en relevarlo de ese trabajo, haciéndolo nosotros, en obvio de sus crecidas atenciones y del tiempo que en ello pudiera emplear.

Tal vez esas juntas nos pongan algunos obstáculos, quizá los mismos de que le habló a Ud. el Sr. Bonillas; pero como hablando es como las cosas se entienden, creemos llegar al acuerdo que nos traiga fuerza mutua a todos los conglomerados.

De suerte que espero se sirva Ud. nombrar aquí a las personas que estime más convenientes para el efecto, y nosotros trabajaremos por nombrar las nuestras en el seno de la Alianza Nacionalista, ciñéndonos en todo a las facultades de que se halla investido el Comité Mexicano de Paz y sin separarnos de su programa que es el de llevar la paz a México por los medios de conciliación mutua, entre carrancistas, expatriados y revolucionarios en armas, apoyados por la mayoría de los mexicanos unidos.

Con saludos afectuosos de nuestro particular amigo el Sr. Ingeniero Ramonet, con deseos de que se conserve Ud. bien y de ver pronto sus estimables letras, quedo como siempre su afmo. amigo que mucho lo aprecia y estima.

E. Suárez

 


Membrete que dice:

Dr. F. Vázquez Gómez, 310 Frost Bldg.
San Antonio, Tex.
Agosto 15 de 1919.

Sr. Eduardo Suárez, Sr.
El Paso, Tex.

Muy estimado amigo:

Su carta de diez del corriente fue recibida con toda oportunidad. Me alegro que haya establecido una nueva oficina en unión del Sr. Ramonet y les deseo buen éxito en su nueva empresa.

Los trabajos en favor de la unión revolucionaria siguen su curso. En efecto, el señor Bonillas, a su paso por esta ciudad, habló conmigo extensamente sobre el asunto y convenimos en el plan general que cada uno está desarrollando según su posibilidad y oportunidades. En consecuencia, si Ud. está dispuesto a trabajar en el mismo sentido, como me dice en la carta que contesto, puede dirigirse al Sr. Bonillas y hablarle a mi nombre presentándole esta carta que le servirá de introducción y recomendación a la vez.

Desgraciadamente es verdad que la anarquía en México existe, así en la revolución como en el llamado Gobierno Constitucionalista; pero afortunadamente es cierto (al menos así lo creo) que lo único que puede salvar a México es la unión revolucionaria bajo un programa de principios, para establecer un gobierno justo y fuerte que cuente con el apoyo de la opinión: se entiende un gobierno revolucionario, y comprendo entre los revolucionarios a los carrancistas actuales que no hayan hecho de su posición un instrumento para robar y matar impunemente.

Por correo recibirá usted un ejemplar del programa de unión revolucionaria que se ha estado haciendo circular.

De Ud. aftmo. amigo y S. S.

F. V. Gómez

Andrés G. García, Visitador encargado del Consulado General de México en esta ciudad, certifica que la anterior es copia tomada a la letra de su original.

El Paso, Tex., noviembre 3 de 1919.

 

San Antonio, septiembre 31 de 1919.

Sr. E. Suárez, Sr.
El Paso, Tex.

Muy estimado amigo:

Me refiero a su grata de 28 del que hoy termina, y por ella quedo enterado de sus trabajos en la Alianza Liberal Mexicana, encaminados a conseguir la paz en México, así como de que recibió los programas. Mañana le remitiré más porque es necesario que sean conocidos en nuestro país. Voy a darle las explicaciones que me pide y que no le di en mi anterior porque ella estaba destinada al amigo Bonillas.

Hay una diferencia entre Bonillas y yo en lo que hace al camino que debe seguirse para llegar al mismo fin: la Paz. El cree que debe dirigirse a cada grupo armado para que cada uno de estos llegue a un arreglo con el gobierno para hacer la paz bajo ciertas condiciones que se establecerán en las juntas. Yo creo que es necesario unir previamente la revolución bajo un programa de principios para unificar la opinión revolucionaria anti-carrancista, como está unificada la del carrancismo que no es más que personalista, llámese carrancista, obregonista o gonzalista. El cree que hacer lo que yo propongo, seria violar las leyes de neutralidad; yo creo que en nada se violan. El cree que no es necesario darle a la revolución ninguna fuerza moral, política y aun militar proveniente de la unión; yo creo que es indispensable darle toda la mayor fuerza posible coma resultaría de la unión basada en principios y no simplemente en deseos de que Carranza deje el poder, porque eso no redundaría en bien para México.

Aun para proponer la paz, como primer paso, se tendrían mejores resultados estando unida la revolución por medio de un programa que no trate a cada grupo aisladamente, o por medio de una agrupación como la que se está formando en esa ciudad; pues no es lo mismo representar una agrupación unida y fuerte, que grupos aislados que poco o nada significan tomados aisladamente. Además, yo estoy seguro de que Carranza no acepta sino la rendición incondicional, que los Jefes no aceptarán: Tal vez la aceptarán algunos, lo cual daría más fuerza al carrancismo y la quitaría a la revolución.

Esos programas, o mejor dicho, el programa, será firmado por todos los jefes en armas, los más que se pueda conseguir, y una vez firmado por los principales grupos, publicarlo aquí y en México si se puede para que se vea que la revolución no es anárquica, sino que está unida bajo un programa. Ya se tienen las firmas de todos los Jefes del sur, los del centro y los de los Estados de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis y algunos de Zacatecas, según cartas que acabo de recibir. Pronto estarán las demás firmas; están en pláticas con Peláez y los de Michoacán y se han mandado emisarios al grupo de Chihuahua. Si se consiguen estos tres grupos, quedará unida la revolución en todo el país.

Como en el grupo de Chihuahua hay mucho de personalismo, me temo que tengan sus tendencias a no firmarlo si no es bajo la condición de que se les asigne algún puesto importante que surja en el gobierno, lo cual no es del caso por ahora: eso vendrá después. De modo que puede Ud. seguir trabajando, supuesto que todos los trabajos deben de tender a la paz; por lo que hago estas explicaciones para que sepa Ud. los propósitos, así pues, su pregunta queda contestada en estos términos: el programa será firmado por los jefes revolucionarios en armas y a su tiempo se publicarán las firmas de todos; pero es necesario y conveniente preparar la opinión en favor del programa o sea en favor de lo que los jefes publicarán a su tiempo.

Yo no creo que Carranza haga competencia a Pablo González, quien se la hace es el Obregonismo y la opinión pública que no está por ninguno que signifique carrancismo bajo cualquiera forma. Si Carranza se sale por un civil, este será Palavicini, Cabrera o Bonillas el Embajador; pero nunca puede ser en favor de ningún otro que no sea carrancista incondicional. Además, según la Constitución de Querétaro, nadie será candidato si no ha vivido en el país un año antes de las elecciones y estas serán dentro de diez meses. Sigo creyendo que no habrá elecciones y en este caso sigue el mismo carrancismo por designación del Congreso, lo que es difícil, porque la mayoría es Obregonista, aunque a los Obregonistas les conviene más Carranza que cualquiera otro, o el Congreso nombra el sustituto de acuerdo con el mismo Carranza si es que antes de que esto suceda las cosas no se han puesto mucho peor de como están ahora.

El Presidente del Partido Nacional Anti-reeleccionista es el Dr. Gaona Salazar, quien dicen es Obregonista. El domicilio del centro es: 5a. de Tacuba 76; es amigo mío, pero no le tengo confianza porque es de los que cambian chaqueta y ha cambiado últimamente, según las noticias publicadas por los periódicos de México. Los gonzalistas quisieran atraerse al partido o tomar su nombre y le dieron el de Liberal Antirreeleccionista, pero el verdadero partido antirreeleccionista no lleva el calificativo de Liberal.

Como Ud. ve, es necesario seguir trabajando en el Comité Mexicano de Paz porque a esto tienden todos nuestros esfuerzos; pero a la vez es urgente también hacerle propaganda al programa, o sea a la unión revolucionaria para llegar a la paz. Después, según las circunstancias, se invitará a los revolucionarios a que formen un gobierno o se proponga la paz bajo condiciones que se establecerán en las juntas que se verifiquen. Repito, Carranza no aceptará esta proposición, pero no habría grandes inconvenientes en hacerla siempre que la revolución esté unida; de lo contrario, esta se disgregaría, unos se rendirían y otros no, y las cosas quedarían peor de lo que ahora están, mientras que unidos todos, condensaría mayor fuerza moral, política y aun diplomática.

A pesar de que se han enviado varios emisarios a los de Chihuahua, todavía no se tienen noticias de que hayan aceptado el programa; y esto data de varios meses; por eso me supongo que no están por el programa, sino que piensan a quien poner en el Gobierno como preocupación principal. Ud. verá allá que hay de cierto en mis suposiciones.

Que Ud. se conserve bien son mis deseos. Suyo aftmo. atto. S. S.

F. V. Gómez

Andrés G. García, Visitador encargado del Consulado General de México en esta ciudad, certifica que la anterior es copia tomada de su original.

El Paso, Tex., noviembre 3 de 1919.

 

Sr. General:

Por el impreso adjunto se informará Ud. de los fines que este Comité se propone realizar en bien de la Patria. Ud. y sus subordinados, al igual que nosotros, tenemos el deber imprescindible de procurar el mayor bien que esté en nuestras manos. En cumplimiento a ese deber dirigimos hoy a Uds. las presentes líneas, invitándolos a declarar de una manera solemne ante la paz del mundo, que si bien una necesidad fatal les ha obligado a empuñar las armas y a causar a la propiedad y a la vida de sus compatriotas los daños consiguientes a la guerra civil, se hallan igualmente dispuestos a emplear sus actividades en la restauración del orden y volver a la vida pacífica del trabajo una vez asegurados en debida forma los derechos de los habitantes del territorio nacional, esto es, la formación de un gobierno honrado que mire por el bienestar general y la adopción de una política para todos los habitantes del país, no menos que los principios y reformas sociales que han venido proclamando la revolución.

Para asegurar esos derechos, las garantías y los principios y aspiraciones nacionales antes mencionados, no es necesario -y en esto deseamos muy especialmente se fijen ustedes con toda serenidad- el continuar derramando sangre hermana. Por el contrario, si como nosotros nos proponemos se llega a obtener una oportunidad de que las partes hoy contendientes se entiendan por medio de delegaciones que traten pacíficamente la mejor manera de suspender las hostilidades y llegar a la cooperación en la reconstrucción nacional, es una obligación que imponen el patriotismo y la moral el no rehusar, sino aceptar con toda voluntad y sin egoísmo esa oportunidad.

Pero antes es preciso tener de parte de los mismos contendientes la declaración en el sentido indicado; y no dudamos de que por parte de ustedes la tendremos desde luego, porque rehusarse de tan justa demanda de la patria cuyos intereses son los que se versan en esta ocasión, equivaldría a manifestar que se hace la guerra por rencores personales, por capricho, o por algún otro motivo diferente de los que se proclaman por el partido que se manifiesta reacio.

Hemos llegado a una época en nuestra guerra civil en que la nación mexicana clama ya, por piedad, que se le deje siquiera vivir, que se suspenda la lucha armada de la que hasta hoy sólo ha resentido los daños sin llegar aun a saborear los beneficios; y lo que es más decisivo en la cuestión, se presentan en relación con nuestro país graves problemas internacionales, porque las naciones extranjeras, al terminar la gran lucha europea, vuelven sus ojos y nos preguntan hasta cuando volveremos a proporcionar en nuestro territorio las garantías que hoy en día se reconocen por todo pueblo civilizado que es obligatorio impartir a los extranjeras de igual manera que a los nativos del país.

Así pues, en nombre de ese sufrido pueblo mexicano cuyos intereses están en juego, del pueblo que presta su contingente de sangre sin reservas, ya se lo demande un verdadero patriota o un ambicioso ruin, y cuya generosidad merece de parte de los que verdaderamente lo aman y defienden, que se le economicen sacrificios estériles y contraproducentes, suplicamos a ustedes que se muestren racionales y verdaderamente patriotas, que deponiendo todo sentimiento de odio a los enemigos que han venido combatiendo, nos contesten a la mayor brevedad que están dispuestos a dirimir por los medios más racionales y sensatos que puedan emplearse, las dificultades o diferencias que han dado lugar a la guerra civil.

Por nuestra parte les proponemos que pondremos nuestros esfuerzos en favor de igual declaración de parte de sus enemigos, y confiando en que ninguna de las partes interesadas en la lucha se rehusará a tan justa demanda, esperando comunicar a Ud. próximamente el desarrollo que tenga nuestra desinteresada mediación a este respecto.

Firma

Comité Mexicano de Paz.

Andrés G. García, Visitador encargado del Consulado General de México en esta ciudad, certifica que la anterior es copia fiel tomada de su original.

El Paso, Tex., noviembre 3 de 1919.

 

Membrete que dice:

Carlos B. Zetina,
Dr. Carmona y Valle 5.
México, D. F.

Tacubaya, octubre 25 de 1919.

Sr. Genaro Ramonet,
Presidente del Comité Mexicano de Paz.
315 Herald Building, El Paso, Tex., E.U.A.

Muy Sr. mío:

En respuesta a su atenta fecha 16 de los corrientes, tengo el gusto de decir a Ud. que no hay ningún inconveniente en que publique la carta que con fecha 26 de septiembre y en contestación a la suya del día 12, dirigí a ese Comité.

Acompaño a Ud. lista de algunas personas que en estos momentos se me ocurre puedan simpatizar con las ideas de Paz que ustedes anhelan, y a mi modo de ver la mayoría del Pueblo mexicano tiene los mismos deseos de que la paz sea un hecho en todo el país.

Atentamente me suscribo de Ud., afectísimo y S. S.

C. B. Zetina

Lista:

Rafael Alducín, Director del periódico "Excélsior".
Roberto Cayoso, 8a. Degollado 196.
Daniel Inclán, 3a. de Bolívar No. 23.
José Arellano, 4a. Tacuba No. 53.
Carlos Fernández, Motolinía No. 5.
Felipe Lazo, 5a. Tacuba 78.
Salvador Lelo de Larrea, Santiago 1019, Tacubaya.
Ignacio Iturbide, 3a. Arquitectos No. 105.
Eduardo N. Iturbide, Vallarta 20.

Andrés G. García, Visitador encargado del Consulado General de México en esta ciudad, certifica que la anterior es copia fiel tomada de su original.

El Paso, Tex., noviembre 3 de 1919.

 

Membrete que dice:

Dr. F. Vázquez Gómez,
310 Frost Building,
San Antonio, Tex.

Septiembre 11 de 1919.

Sr. Eduardo Suárez.
El Paso, Tex.

Muy Sr. mío y amigo:

Me refiero a la grata de Ud., fecha 5 de los corrientes, que recibí en su oportunidad.

Por los acontecimientos actuales y los que en un futuro próximo pudieran desarrollarse, verá Ud. que tuve razón en no aceptar el ser miembro de la Alianza Liberal Mexicana; habría quedado imposibilitado y maniatado para tomar el camino que marquen las circunstancias. Por lo demás, estoy enteramente de acuerdo en que el Comité Mexicano de Paz siga en sus trabajos la conducta que le permitan los estatutos de la Alianza Liberal, pues son trabajos que deben de llevarse adelante, aunque, a mi juicio, sin resultado positivo alguno, pues hay la sencilla razón de que Carranza y su gobierno jamás aceptaran otra cosa que la sumisión incondicional de todos los grupos revolucionarios, y creo que la Alianza tampoco podría convencer a estos que se resuelvan a someterse; pues si Carranza se niega como tendrá que negarse e igual negativa se obtiene de las facciones a someterse de una manera incondicional, allí quedaran, de hecho, terminados los trabajos del Comité, mientras de que con la Unión revolucionaria transformada en un hecho quedan otros recursos qué emplear; sin embargo, como le he dicho en otra ocasión, creo sinceramente que los dos grupos o medios van encaminados al mismo fin: a hacer la paz o buscar los medios de conseguirla y, por lo mismo, no se oponen sus tendencias.

En cuanto a hacer trabajos para que en el Comité se acepten los principios del programa, necesitan hacerse con mucha circunspección, tacto y prudencia. De hecho ya comenzaron a aceptarlos a juzgar por la copia que Ud. me adjunta. En mi concepto el primer artículo sale sobrando supuesto que los mexicanos cuya opinión difiere de la del gobierno, no son molestados si se mantienen dentro del respeto a la Ley.

Las cuestiones en que se ha de ocupar la delegación formada de los representantes de los grupos rebeldes y del gobierno, acusan una tendencia hacia el programa: La primera, que trata sobre la mejor manera de restaurar la Constitución de 1857 y los principios de la Ley de 17, que representan aspiraciones nacionales. Esto, como Ud. ve, está en el programa con más amplitud y precisión. La forma de un gabinete impuesto al presidente, constituye, en mi concepto, un error y repite al pie de la letra el caso de Huerta que inauguró su gobierno con un gabinete felicista que tuvo que eliminar a poco andar, o el mismo caso de De la Barra.

Si Carranza se obligara, que jamás se obligará, a mantener en su gabinete a los de la lista, los obligaría a hacer siempre su voluntad, como tiene que ser dada la forma en que está constituido nuestro gobierno que no es parlamentario, y si lo fuera, Carranza contaría seguramente con el apoyo del Congreso. Todos son buenos deseos y por alguno se ha de comenzar.

Hoy van por correo los programas de que le hablé en mi anterior. Uno que va adjunto con ésta, está señalado indicando las ideas que podía aceptar en el fondo y no en la forma, el Comité Mexicano de Paz.

Su afectísimo,

F. Vázquez Gómez

Andrés G. García, Visitador encargado del Consulado General de México en esta ciudad, certifica que la anterior es copia fiel tomada de su original.

El Paso, Tex., noviembre 3 de 1919.

 

Membrete que dice:

Dr. F. Vázquez Gómez,
310 Frost Building,
El Paso, Tex. Agosto 5 de 1919.

Sr. E. Suárez,
El Paso, Tex.

Muy estimado amigo:

Con positivo gusto recibí su grata del 31 del ppdo. julio, por la cual veo que se encuentra Ud. libre de la acusación de los carrancistas, así como lo esperaba, y mucho me complace el felicitarlo sinceramente por el buen éxito.

Mis declaraciones a que alude en su carta, produjeron por aquí muy buen efecto, mejor del que yo esperaba, estoy haciendo diligencias porque sean publicadas en la ciudad de México en donde espero que también levanten algo el espíritu público, hagan un poco de ruido y se vaya viendo quienes son los responsables de las desgracias de la patria, pues aunque todo el mundo lo sabe, siempre es bueno decírselos desde aquí con un poco más de fundamento y claridad. Casi estoy seguro de que serán publicadas porque hace varios días que las mandé por dos diferentes conductos al único periódico que puede publicarlas.

También mandé a dicho periódico una carta que probablemente será publicada aquí el próximo domingo: en dicha carta hablo en general de los partidos políticos personalistas y de principios; de los trabajos que estoy haciendo para unir la revolución y que son tan necesarios para hacer la paz y salvar a México. No será difícil que me ataquen los periódicos gobiernistas por aquello de que el gobierno ha solicitado intervenciones; pero tengo noticias de muy buena fuente para soltárselas si es necesario.

Insisto, como Ud. verá, en procurar que todos los grupos armados acepten el programa; para mí esto es lo principal y más importante para que una vez conseguido, decir aquí y en México que la Revolución está unida; el jefe será designado después; y si soy yo, no habrá más remedio que aceptar. Aunque unos dos grupos me han designado según noticias fidedignas que obran en mi poder, es mejor que la designación sea por todos o la mayoría de todos los que acepten el programa; pues hasta en estas circunstancias no quiero yo dar lugar a sospechas de personalista. Creo que si Ud. lo reflexiona un poco, me concederá la razón.

El señor Bonillas estuvo aquí y habló conmigo; le expuse mi proyecto, lo aceptó hasta con entusiasmo y se fue a trabajar en ese mismo sentido. Por México siguen los trabajos y creo que venciendo dificultades pronto se llegará al fin que se persigue y entonces lo anunciaremos.

Le adjunto un recorte de un periódico de México en donde se publicó una carta que dirigí al "Centro Antirreeleccionista". Por allá quieren que yo figure como candidato en las próximas elecciones; pero aparte de que no se puede repicar y a la vez andar en la procesión, como se dice, creo que no habrá elecciones; o serán una farsa peor que en tiempo de Huerta.

De nuevo mis felicitaciones y un afectuoso saludo de su servidor y amigo.

F. V. Gómez

Andrés G. García, Visitador encargado del Consulado General de México en esta ciudad, certifica que la anterior es copia fiel de su original.

El Paso, Tex., noviembre 3 de 1919.

 

Fuente:

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA XVIII.
Fundador: Isidro Fabela
Revolución y Régimen Constitucionalista Volumen 6° del Tomo I
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: LUIS G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCIA, HUMBERTO TEJERA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1970. pp.303-315.