1919
Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 937. Informe del señor Emeterio de la Garza a don Venustiano Carranza, acerca de las actividades del Ingeniero David de la Fuente.
Nueva York, Noviembre 4 de 1919.


 

Informe del señor Emeterio de la Garza a don Venustiano Carranza, fechado en New York, acerca de las actividades del Ingeniero David de la Fuente, ex-Secretario de Comunicaciones en el Gabinete del Gral. Victoriano Huerta, y Presidente de la "Alianza Nacionalista" organizada en Los Ángeles, Cal., con la misión de continuar los trabajos emprendidos por el Lic. Nemesio García Naranjo, tendientes a unificar a los enemigos del Gobierno Constitucionalista, para celebrar un Congreso de Paz. [F9-45-XVI. A.I.F.]

 

El señor Ingeniero David de la Fuente, ex-General del Ejército Federal y ex-Secretario de Comunicaciones en el Gabinete del General Huerta, expatriado, que durante los últimos años residía en San Antonio, Texas, vive desde principios del actual en Los Ángeles, California.

Llamado por el Licenciado Jorge Vera Estañol, quien está domiciliado también en Los Ángeles, a formar parte de "La Alianza Nacionalista", asistió últimamente a una de las Asambleas Generales en la que además estuvieron presentes los señores Jacinto Pimentel, ex-General Luis Torres, Doctor Fernando Zárraga y otras muchas personas, resultando el Ingeniero de la Fuente electo en esa Asamblea Presidente de dicha "Alianza Nacionalista", con la misión especial de continuar los trabajos emprendidos hace dos años por el Licenciado Nemesio García Naranjo, y reanudados recientemente por el Ingeniero Manuel Bonilla, tendientes a unir a todos los Mexicanos enemigos del Gobierno Constitucionalista y fusionar a la vez los diversos Clubs, Juntas o Ligas que ellos han formado en este país para celebrar todos un Congreso de Paz y lanzar un manifiesto a la Nación mexicana proponiendo las bases, estableciendo las condiciones y fijando los términos denunciados ya en las sensacionales declaraciones que no ha muchas días hizo en la Ciudad de Querétaro el señor Secretario de Industria y Comercio, General Don Plutarco Elías Calles, que se confirmen en todas sus partes.

En el desempeño de su cometido y con el carácter de Presidente de la Alianza, fue el Ingeniero de la Fuente a El Paso y a San Antonio, Texas, de donde salió el 31 de octubre último en viaje de regreso a Los Ángeles, California.

En su gira pacifista y de conciliación habló con los principales leaders de la rebelión fracasada y de la reacción vencida, especialmente con el Doctor Francisco Vázquez Gómez, que reside en San Antonio, Texas, quien, independientemente trabaja por el mismo e imposible deseo de unir a los rebeldes levantados allá en armas y a sus representantes caídos aquí en la miseria y en la ignominia. Vázquez Gómez ofreció cooperar a la consolidación de los enemigos.

Conferencio el Ingeniero de la Fuente en Washington, D. C., con el señor Díaz Lombardo, que se llama representante de Villa.

Díaz Lombardo sin partidarios, sin amigos, sin dinero, sin armas, aislado de todos y de todos odiado, se mostró en la Conferencia con el Ingeniero de la Fuente, que duró siete horas, obstinado y refractario, negándose a unirse con otros Agentes de los rebeldes o con otro grupo de políticos despechados y terminó manifestando: "que pasarán muchas centurias antes de que vuelva a haber en México dos hombres como los dos hombres más grandes que han aparecido en la historia del país; Francisco Madero y Francisco Villa" y aconsejando al Ingeniero de la Fuente que lo mejor que podía hacer era "entrar a México, jurar el plan de Río Florido y pelear por el triunfo de Villa".

Durante su estancia en Washington, el Ingeniero de la Fuente entrevistó al Senador Fall, quien elogió sus trabajos, calificándolos de "nobles pero irrealizables", agregando el Senador Fall que las divisiones y rivalidades entre los Mexicanos llegan hasta el ridículo, como sucedió al firmar los representantes de Díaz, Mexueiro y Peláez la carta en que pedían al Presidente Wilson la Intervención, pues tuvieron que hacerse tres ejemplares originales ya que ninguno quería firmar después del otro, creyendo que significaba conceder cierta prelación o aceptar cierta inferioridad, y se convino en hacer tres distintos ejemplares, firmando cada uno en el primer lugar.

Estuvo también en el Departamento de Estado en donde pudo convencerse de que los Villistas no tienen simpatías ni ayuda alguna y parecen estar para siempre excluidos de todo plan o proyecto que el Gobierno de los Estados Unidos pudiera tener en los asuntos de México, y supo también de buena fuente y a ciencia cierta, que los Felicistas aunque entusiasmados por algún incidente que por unos días parecía favorecerlos, no tienen apoyo, ni sus ruegos y genuflexiones alcanzan gracia del Departamento de Estado ni del Gobierno Americano.

Manifiesta el Ingeniero de la Fuente que él no es partidario de Félix Díaz, a quien en el Palacio Nacional en 1913, a raíz de los acontecimientos de la Ciudadela, dijo ante varios testigos: "dentro de la revolución puede usted contar conmigo, fuera de la revolución, no", pues el Ingeniero de la Fuente, aunque enemigo de Madero protesta ser revolucionario y cree que Díaz -el sobrino- no pasara, como Zúñiga y Miranda, de ser eterno candidato; que Manuel Peláez, aunque con solo tres mil hombres es, sin embargo, invencible, porque batirlo en serio traería complicaciones internacionales, pues Peláez incendiaría los pozos de petróleo y los Estados Unidos desembarcarían marinos en Tampico, creando una situación como la de Veracruz en tiempo de Huerta; Peláez, con armas extranjeras y pagado por los extranjeros, haciendo la guerra al Gobierno de su patria, representa ya de hecho la Intervención de los Estados Unidos en México, y su actitud no es actitud de patriota sino de traidor, ni título de gloria sino de execración.

Protesta el Ingeniero de la Fuente que él no es enemigo del señor Carranza, a quien conoce y en quien reconoce fuerza y valor, que todos sus parientes y amigos en México son partidarios y están al lado del señor Presidente, que este movimiento de unión de los grupos políticos en el Extranjero y de los grupos armados en México es para reconocer al señor Carranza, el que prefieren que siga en el Poder mejor que cualquiera otro; que los enemigos así unidos desean tratar con el señor Carranza pero bajo las bases de amnistía, garantías, cambio de Gabinete, participación en el Gobierno y otras condiciones que en el Manifiesto se expresan.

El Manifiesto se ha aplazado esperando que al aprobarse el tratado de Paz entre los Estados Unidos y Alemania, y cuando el Presidente Wilson recobre su salud, se recrudecerán las dificultades con México y volverán los gritos y amenazas de Intervención, momento oportuno para obligar al señor Carranza a transigir, pues el fantasma de la Intervención será el argumento decisivo como un millón de revolvers amartillados para ponerlo en la disyuntiva de rendirse a la guerra civil o aceptar la guerra extranjera con todas sus consecuencias.

Y así es como reaccionarios y rebeldes, todos unidos, esperan dar un golpe mortal al señor Carranza, al Gobierno y a la Revolución. A la hora en que las fronteras estén artilladas, la línea divisoria erizada de bayonetas, las costas cubiertas de buques de guerra y nubes de acero van ya a descargar aguaceros de metralla y fuego, ellos, a la vanguardia de los ejércitos yankees, enviaran al señor Carranza un ultimátum Patriótico y Conciliador: O gobernamos nosotros o se pierde la patria.

Nueva York, Noviembre 4 de 1919.

Emeterio de la Garza

Al Ciudadano Venustiano Carranza.
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. México, D. F.

 

Fuente:

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA XVIII.
Fundador: Isidro Fabela
Revolución y Régimen Constitucionalista Volumen 6° del Tomo I
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: LUIS G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCIA, HUMBERTO TEJERA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1970. pp.299-302.