1919
Relaciones Internacionales en la Revolución 1913-1919. 242. George R. Hackley informa a don Venustiano Carranza de sus gestiones para lograr su reconocimiento por el Gobierno norteamericano.
México, D. F., 11 de agosto de 1919.


 

George R. Hackley informa a don Venustiano Carranza de sus gestiones para lograr su reconocimiento por el Gobierno norteamericano. [F9-78-6. A.I.F.]

 

George R. Hackley.

Importaciones - Exportaciones.
Comisiones - Representaciones.
Mexico City.

México, D. F., 11 de agosto de 1919.

Señor don Venustiano Carranza,
Presidente de la República.
Presente.

Señor de todo mi respeto y consideración:

Tengo el honor de dirigirme a Ud. por medio de esta carta, enviándole la adjunta del Sr. don Andrés García, fecha en El Paso, Texas, el 6 de noviembre de 1915, en que me presenta a Ud., y una copia vertida al español de la escrita por el Sr. Gobernador Lind, el 20 de diciembre del mismo año, al Sr. Ing. don Ignacio Bonillas, que entonces tenía a su cargo la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, permitiéndome indicar que si antes no había tratado de entregarle a Ud. dichas cartas, fue porque me resistía a distraerlo de los múltiples e importantes asuntos que de continuo reclaman su ocupada atención; mas ahora que estoy interesado con la C. M. Van Pelt Company, en el contrato que se propone celebrar con el Gobierno mexicano, para la instalación de una línea pública nacional de oleoconducto (que tengo la seguridad seria de inestimables beneficios para la Nación) y que desde hace tiempo he venido gestionando con la Secretaría de Comunicaciones la venta del Ferrocarril de la Sierra de Pánuco y Monclova, así como el que se erija una fundición en este último punto, me ha parecido apropiado y conveniente poner a Ud. al tanto de mi identidad.

Comenzaré manifestando desde luego, que por mis firmes convicciones y por estimarlo un deber derivado de mi grande afán por servir a mi patria y a México, según lo requieren los fueros del derecho, de la justicia y de la armonía que debe existir entre las dos naciones, tuve positiva satisfacción en dedicar mis mayores esfuerzos e influencias en favor de la causa Constitucionalista, permitiéndome hacer en seguida una somera sinopsis de mis gestiones, que sinceramente espero serán de algún interés para Ud.

Poco tiempo después de la traición de Huerta y de que usurpara el poder, escribí al Sr. Bryan, a la sazón Secretario de Estado, y también a mi hermano político el Diputado William Schley Howard, analizando las condiciones en que se encontraba este país; poniendo de manifiesto los defectos más culminantes de que adoleció la administración del General Díaz, y justificando tanto la revolución del Sr. Madero como la que Ud. muy acertadamente emprendió para continuar aquélla, todo lo cual quedó incluido en un discurso que pronunció el Diputado Howard en el Congreso y que aparece en los anales del mismo, según recorte adjunto, habiéndose enviado un ejemplar de aquél al Dr. Hale, representante personal del Sr. Presidente Wilson, y otro al Sr. Gobernador Lind (a raíz de su llegada a México) persona con la cual me ligaron los lazos de la más íntima amistad, durante su permanencia en esta capital, como lo indica la carta adjunta del mismo señor, dirigida al Sr. Ing. Bonillas.

El 26 de octubre de 1914 escribí al Sr. Bryan una carta confidencial, enviándola a su residencia particular, según lo habíamos convenido cuando estuve en Washington, explicándole los esfuerzos que hacían los miembros del antiguo régimen, los del partido clerical y algunas otras personas poco escrupulosas, representantes de intereses creados, para introducir la división entre los constitucionalistas, valiéndose de Carothers y Villa, con la mira de que Ángeles se hiciera cargo del poder, restableciendo el antiguo orden de cosas, y a la vez le recomendaba con el mayor encarecimiento la retirada de nuestras tropas, de Veracruz.

Con posterioridad le escribí otras varias cartas confidenciales siempre en favor de la causa Constitucionalista, y el 14 de junio de 1915 dirigí desde El Paso, Texas, una carta al Sr. Presidente Wilson haciéndole instancias apremiantes para que accediera al reconocimiento del Gobierno de Ud. según el siguiente extracto que me tomo la libertad de insertar:

"Teniendo muchísimos años de residir en México, país del que soy grande admirador, y por cuyo pueblo siento sincero afecto y profunda simpatía, a causa de sus encomiables esfuerzos para obtener la libertad y lograr el establecimiento de un Gobierno Constitucional; seguro como estoy de la rectitud y justicia de su causa; teniendo fe en su aptitud para llevar a cabo el fin que se propone, y con la íntima convicción que tengo de que durante siglos enteros ha sido la víctima de casi todo género de tiranías y opresiones, tanto del exterior como en el interior; vivamente interesado en el porvenir de este país, no precisamente por el desarrollo de sus recursos materiales, a lo que se ha dedicado atención preferente, sino por el desenvolvimiento de sus recursos morales, muchos más preciosos que los otros, a pesar de lo cual han sido lastimosamente descuidados; teniendo la firme creencia de que ya se distingue una definida y alentadora perspectiva de que este pueblo llegue a la feliz meta por la que ha luchado tanto tiempo, y por otra parte, siendo como he sido desde el principio un amigo leal y ferviente, decidido partidario de la administración de Ud., con cuya política respecto de México estoy de acuerdo esencialmente, y animado tan sólo por el sincero deseo de ser útil a este país y a nuestra propia patria de la manera más desinteresada, sin ser adicto a ninguno de los caudillos en lo personal, me he tomado la libertad de dirigirle a Ud. hoy el siguiente mensaje telegráfico:

"Villa ha sufrido derrota decisiva. Su poder e influencia destrozados disgregándose rápidamente por lo que ya no es factor de importancia. Sinceramente creo puede Ud. prestar servicio inestimable a México y asegurar la libertad, la paz y un gobierno representativo, reconociendo al Sr. Carranza, manifiestamente apoyado por una gran mayoría del pueblo mexicano y de esa manera demostrar efectivamente a éste nuestra amistad inspirándole confianza y buena voluntad. Estoy enteramente cierto de que tal acto sería honorable, justificado, equitativo y prudente; sin duda desalentaría nuevas revoluciones promoviendo unión y armonía. El Gobernador Lind, el Diputado Howard de Georgia y el Sr. Bryan pueden dar referencias de mi persona y conocimiento de México. Sírvase Ud. poner a cubierto mi nombre."

Remití copia de esa carta a un amigo muy influyente que hizo especialmente el viaje a Washington para apoyar mis instancias y en las cartas que me dirigió el 1o. de julio y el 12 de agosto de 1915, me decía entre otras cosas, lo que sigue:

"La grata de Ud. del 21, así como las anteriores, llegaron oportunamente a mis manos, siendo en extremo interesantes, lo mismo que toda su correspondencia, por lo cual me tomé la libertad de enseñárselas en lo confidencial, a unos buenos amigos míos residentes en Washington, siendo innecesario decirle a Ud. que estoy por completo de acuerdo con los sentimientos que en ellas expresa y tengo mucha esperanza de que el Gobierno de la Casa Blanca llegue paulatinamente a pensar de igual manera.

"Pasé tres semanas en Washington y me vine con la certeza absoluta de que no habrá intervención, habiendo muchas cosas que tendría positivo gusto en comunicarle, pero que debo reservarme hasta que disfrute del placer de ver a Ud. sin embargo para su tranquilidad (como lo ha sido para la mía en gran manera, durante los últimos días), le diré que de labios de la autoridad suprema de la Nación y que en definitiva pronuncia su juicio con respecto a la conducta que deba seguirse en asuntos políticos, escuché 'que no debo creer una sola palabra de lo que dicen los periódicos en lo referente a la nueva política que esta administración habrá de seguir en sus relaciones con México, ni a las medidas que piense tomar'.

"En otras palabras, la disposición de ánimo en que se encuentra el hombre que debe pronunciar la última palabra en estos asuntos, es la misma en que ha estado antes, por lo que espero confiadamente el reconocimiento del Gobierno del Sr. Carranza. Esto, en lo que refiere a la fuente de donde obtuve tales informes, se lo digo a Ud. de la manera más reservada, y si hubiere pronto algunas noticias que no publique la prensa, cuidaré de comunicárselas."

Lo que antecede claramente demuestra que mis esfuerzos, aunque insignificantes no fueron estériles, y poco tiempo después tuve la grande satisfacción de ver reconocido el Gobierno de Ud. por el de mi patria.

El 27 de mayo de 1916, dirigí a mi hermano político el Sr. Diputado Howard, una extensa carta que ocupó más de treinta páginas, dándole cuenta pormenorizada de la situación que prevalecía en México, y abogando por el retiro de nuestras tropas, de Chihuahua, lo que al parecer tuvo alguna influencia en tal sentido.

Estando en esta capital, envié por cable un mensaje al Sr. Presidente Wilson, el 19 de junio del mismo año, instándole con encarecimiento para que arreglara de manera pacífica y amistosa las dificultades existentes entre México y los Estados Unidos, las que por entonces revistieron cierto carácter de gravedad. Hice lo mismo con el Sr. Diputado Howard, escribiendo posteriormente al Sr. Polk y a otros funcionarios, recibiendo en muchos casos respuestas alentadoras que demostraban el aprecio en que se tenían mis gestiones, que he proseguido tranquilamente hasta la fecha.

Enseñé algunas de esas cartas a mi buen amigo el Sr. don Andrés García, el cual me pidió copias de todas ellas, probablemente con el objeto de que llegaran a poder de Ud.; si lo deseare tendré mucho gusto en traducirlas al español y enviárselas a Ud. en lo confidencial, a pesar de que he pensado incluirlas en un libro que me propongo escribir acerca de México.

Aprovecho esta oportunidad para expresar el deseo que tengo de que me conceda el honor de una entrevista con Ud., para presentarle mis respetos, y realmente estimaría como una gracia muy señalada, el que tuviera Ud. a bien otorgarme una audiencia en fecha no lejana.

Con las seguridades de mi distinguida consideración y en espera de verme favorecido por su favorable acogida a mi solicitud, tengo el honor de subscribirme de Ud., señor Presidente, afectísimo, atento e inútil servidor.

George M. Hackley

 

Consulado en El Paso, Texas.

Servicio Consular Mexicano.
Gobierno Constitucionalista.

El Paso, Tex. 6 de noviembre de 1915.

Sr. D. Venustiano Carranza,
Primer jefe del E. C. Encargado del Poder Ejecutivo.
Piedras Negras, Coah.

Muy estimado y fino amigo:

Me permito presentar a usted al señor G. R. Hackley, ciudadano americano que ha desempeñado puestos ferrocarrileros de importancia, que es buen amigo mío y admirador de nuestro país, y quien desea presentar a usted sus respetos como jefe de nuestro Gobierno.

Soy de usted con toda atención, su amigo afectísimo y atento S. S.

Andrés G. García

 

Diciembre 20 de 1915.

Sr. don Ignacio Bonillas,
Secretario de Comunicaciones
Ciudad de México.

Muy honorable y estimado señor mío:

Me tomo la libertad de presentarle a Ud. por medio de esta carta a mi querido y buen amigo el Sr. G. R. Hackley, que reside en esta capital.

Cuando fui por primera vez a la Ciudad de México, en agosto de 1913 para el desempeño de una misión que me confiara nuestro Presidente, tuve la buena fortuna de trabar conocimiento desde luego con el Sr. Hackley, en circunstancias delicadas, ya que el objeto de mi viaje era obtener informes enteramente fidedignos, sintiendo decir que la mayor parte de los extranjeros residentes en esa capital, eran hostiles a la causa Constitucionalista y apoyaban el régimen de Huerta.

El Sr. Hackley, a pesar de que su situación era tal que habría podido ser más ventajoso para sus intereses declararse partidario del usurpador, demostró siempre su cordial simpatía por la causa Constitucionalista y pronto aprendí a confiar en él como en uno de mis más valiosos amigos y colaboradores, y nunca será bastante el encomio que haga de los buenos servicios que me prestó y de su sincera adhesión a dicha causa, siendo en todo un perfecto caballero, cuya firmeza de carácter compite con su valor civil e independencia de criterio, en vista de lo cual me permito recomendarlo muy encarecidamente a la benevolencia y amistad de Ud.

Tengo el honor de suscribirme de Ud. como su afmo., atto. s. s.

John Lind

 

Fuente:

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA. XX.
Fundador: Isidro Fabela
Las Relaciones Internacionales en la Revolución y Régimen Constitucionalista y la Cuestión Petrolera. 1913-1919. Tomo II.
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: LUIS G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCIA, HUMBERTO TEJERA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1971. pp.261-266.