1915
Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 208. Síntesis histórica escrita por el señor Aristeo Gómez Treviño.
H. Veracruz, el 26 de marzo de 1915.


 

Síntesis histórica, escrita por el señor Aristeo Gómez Treviño, en la H. Veracruz, el 26 de marzo de 1915, desde el derrocamiento de don Francisco I. Madero, Presidente de la República, hasta la iniciación del movimiento constitucionalista en el Estado de Coahuila, por don Venustiano Carranza, y formulación del Plan de Guadalupe, el 26 de marzo de 1913, secundándolo las Estados de Sonora y Chihuahua. Contiene una importante bibliografía. [A. I. F., F9-41-IV.]

PLAN DE GUADALUPE

"Quiero llamaros la atención sobre el hecho de que no deben considerarse como amenazas a la patria únicamente las invasiones de un pueblo extranjero, que el patrimonio que nos legaron nuestros mayores no es solamente el territorio nacional. También nos legaron una Constitución, de la cual nos enorgullecemos los mexicanos, y un legado de leyes que nos pone a la cabeza de los pueblos más cultos y civilizados de la tierra. Debemos, pues, defender con el mismo ardor con que defendemos nuestras fronteras, nuestras instituciones y nuestras leyes." (1) Francisco I. Madero.

1

Era el 18 de febrero de 1913. La hora de la "regresión a nuestra vergonzosa y atrasada época de los cuartelazos" hubo de sonar para México, informada en la traición del general Victoriano Huerta, "mal soldado, enemigo de nuestra patria y nuestras libertades que volvió contra ella la espada con que la nación armara su brazo en apoyo de la legalidad y del orden".

2

"En vista de las circunstancias por que atraviesa la nación y muy particularmente en estos últimos días la capital de la República, he asumido el Poder Ejecutivo, y en espera de que las Cámaras de la Unión se reúnan desde luego para determinar sobre la situación política actual, tengo detenidos en el Palacio Nacional al señor Francisco I. Madero y su Gabinete."

3

Tal manifestación hacía el hombre ambicioso, que acto continuo expresaba al brigadier Félix Díaz "sus buenos deseos para que los elementos por ellos representados, fraternizaran".

4

De aquí resultó que convinieran ambos en "quedar encargados, mientras tanto se solucionaba y resolvía la situación legal, de los elementos y autoridades de todo género, quedando bien entendidos de que el primero asumiría, antes de 72 horas, la Presidencia provisional de la República, y de que el segundo quedaba en libertad de emprender sus trabajos en el sentido de los compromisos con su partido, en la próxima elección, propósito que éste deseaba expresar claramente, comprometiéndose, por último, los elementos por ellos representados a impedir por todos los medios cualquier intento para el restablecimiento de aquel poder".

5

El monstruoso atentado había quedado consumado, el grupo de ambiciosos, la reacción, había triunfado, "significando para el ejército la pérdida de su honor; significando para el país la vuelta de la dictadura; significando para el pueblo la bancarrota de sus derechos; significando para México el eclipse de sus libertades políticas y el naufragio de sus sagradas instituciones".

II

Al día siguiente los diputados adictos al movimiento que se provocara como queda relatado, por las clases conservadoras en el país, para derrumbar aquel Gobierno legítimamente constituido, netamente constitucional, comprendiendo cuál debía ser su intervención en el caso, y que no fuera otra sino obtener que se cumpliera con las fórmulas anómalas e ilegales con que se revistió la usurpación, "atentos a lo sucedido el día siguiente", suscribieron una convocatoria a sus compañeros, ya que consideraban "indispensable y salvador para el país la reunión de ambas Cámaras", y por consiguiente, eran citados al mismo tiempo que los senadores para las nueve de la mañana del propio día, con el fin de reunirse a deliberar en el edificio de la Cámara de Diputados.

6

Bueno es apuntar en este capítulo cómo debido a las libertades públicas de que disfrutara la nación mexicana al advenimiento del Gobierno democrático de don Francisco I. Madero, el elemento porfirista y reaccionario hubo de lograr introducirse en el sagrado recinto de las Cámaras Legisladoras, para dar pábulo a su obra de obstrucción y retroceso, menoscabando de esta suerte las labores de los hombres honrados y de buena fe, que integraban las propias Cámaras. Ironía cruel, los demoledores y conculcadores por tantos años de los derechos del pueblo, convertidos en representantes del pueblo; en depositarios de los derechos del pueblo.

III

El general Huerta, la noche del mismo día 18, comunicó por medio de un mensaje circular dirigido a todos los gobernadores de los Estados, que "con autorización del Senado se había hecho cargo del Poder Ejecutivo Federal, estando presos el señor Presidente de la República y todo su Gabinete". (2)

El Gobernador Constitucional del Estado de Coahuila, don Venustiano Carranza, tan luego como llegó a su poder y conocimiento el mensaje que se hace referencia y que llevara tan tremenda noticia, llamó a su casa particular en la ciudad de Saltillo a los miembros del Congreso del propio Estado, con el objeto de darles a conocer el contenido de la comunicación del usurpador. A esta junta asistieron los señores diputados don Epigmenio Rodríguez, ingeniero don Vicente Dávila, don Gabriel Calzada y don José García Rodríguez, así como los señores don Ernesto Meade Fierro, oficial mayor del Congreso, don Alfredo Breceda y los militares coronel Alberto Guajardo, teniente coronel Luis G. Garfias y mayores Antonio Delgadillo y Jacinto B. Treviño.

El gobernador, señor Carranza, cuando hubo dado lectura al documento fue interpelado por el diputado Calzada, para que hiciera conocer a los asistentes su opinión acerca del mensaje, habiendo sido la respuesta de dicho señor que "en ningún caso tiene el Senado facultades constitucionales para hacer tal designación [la de Presidente de la República], cualesquiera que sean las circunstancias y los sucesos que hayan ocurrido en la ciudad de México, con motivo de la sublevación del brigadier Félix Díaz, y generales Mondragón y Reyes, y cualquiera que sea también la causa de la aprehensión del señor Presidente y sus ministros es al Congreso General a quien toca reunirse para convocar inmediatameüte a elecciones extraordinarias, según lo previene el artículo 81 de nuestra Carta Magna". (2)

El diputado aludido, señor Calzada, hizo suya la anterior opinión y pronto los ánimos de los demás miembros de la Legislatura se unificaron en el mismo sentido. Después de hacer otras consideraciones se dio por terminada la junta, habiendo tomado en ella el acuerdo de que el Congreso celebraría al día siguiente una sesión extraordinaria, con el fin de que conociera de una iniciativa del Ejecutivo que sería hecha con los siguientes puntos:

1° El Gobierno del Estado desconocería al general Victoriano Huerta en su carácter de jefe del Poder Ejecutivo de la República, que decía él haberle sido conferido por el Senado;

2° Se concederían facultades extraordinarias al Ejecutivo del Estado, en todos los ramos de la administración pública, para que suprimiera los que creyera convenientes y procediera a armar fuerzas para coadyuvar al sostenimiento del orden constitucional en la República; y

3° Se excitaría a los gobiernos de los demás Estados de la Federación y a los jefes de las fuerzas federales, rurales y auxiliares, a secundar la actitud del Gobierno del Estado. (7)

Era ya la medianoche. El movimiento constitucionalista se había iniciado de esta manera y en tal virtud en el Estado de Coahuila, cuyo Gobierno "en debido acatamiento a los soberanos mandatos de nuestra Constitución Política mexicana, y en obediencia a nuestras instituciones, fiel a sus deberes y animado del más puro patriotismo, se ve en el caso de desconocer y rechazar aquel incalificable atentado a nuestro pacto fundamental y en el deber de declararlo así, a la faz de toda la nación, invitando por medio de esta circular, a los gobiernos, a todos los jefes de los Estados de la República, a ponerse al frente del sentimiento nacional justamente indignado, y desplegar la bandera de la legalidad, para sostener al Gobierno constitucional, emanado de las últimas elecciones verificadas de acuerdo con nuestras leyes de l910". (2)

IV

El 19 de febrero se dio cumplimiento por el Gobierno de Coahuila a los acuerdos que se mencionan en el capítulo anterior.

El Congreso expidió el decreto correspondiente; el Ejecutivo se dirigió a los gobernadores, y se hace pública en la ciudad de Saltillo, en las primeras horas de la mañana, la situación del país y los documentos en que aparecía la resolución de las autoridades políticas del Estado. Don Venustiano Carranza se aprestó a dar las primeras providencias para la organización del movimiento en contra de la usurpación.

Las fuerzas del Estado estaban operando en Chihuahua, al mando del teniente coronel don Pablo González, que acampaba a la sazón en Meoqui, y como primera disposición debía movilizarse a Monclova, inmediatamente. En Saltillo el teniente coronel Garfias organizaba un regimiento con oficialidad federal, y por lo mismo ésta era insegura en aquellas circunstancias. El cuerpo apenas contaba con unas 200 plazas; pero sobre todo se carecía de elementos de guerra; no había armas ni parque.

El general Fernando Trucy Aubert guarnecía La Laguna. El señor Carranza conferenció con este jefe federal por medio del telégrafo; mas no aceptó secundar el movimiento de que se hace mérito.

La situación de los constitucionalistas era delicada en aquellos instantes.

El día 22, Domingo de Ramos, optaron los hombres de aquel momento en desalojar la ciudad. Sirven de escolta a los poderes de Coahuila 200 hombres. En su marcha van aceptando los servicios de los ciudadanos que se presentan. Llegan a Arteaga, donde se da la primera organización a las fuerzas. El jefe de la Revolución designa a su Estado Mayor cuyos miembros entran como sigue: Teniente coronel, jefe de E. M., Jacinto B. Treviño; capitán primero, secretario, Alfredo Breceda; capitán primero, preboste, Rafael Saldaña Galván ; capitán primero, ayudante, Francisco J. Múgica; capitán primero, ayudante, Francisco J. Flores; teniente, subayudante, Lucio Dávila; teniente, subayudante, Juan Dávila. El mayor Aldo Baroni fue nombrado jefe de la guardia.

La columna constitucionalista siguió a Ramos Arizpe y de este punto a Anhelo, donde fue atacada vigorosamente por tropas federales en número mayor. Con esta causa tuvo lugar una acción de guerra que duró desde las diez de la mañana hasta las cuatro de la tarde de uno de los primeros días del mes de marzo. De este punto se movilizó el señor Carranza hacia el rumbo de Espinazo, pasando en seguida a Baján con el fin de dirigirse a Monclova, punto objetivo de aquellas movilizaciones.

El señor Carranza, dejando sus fuerzas y acompañado de su Estado Mayor, de su escolta y del teniente coronel Lucio Blanco, acudió a reunirse con el teniente coronel don Pablo González, que ya se encontraba en Monclova.

Algunos días más tarde los jefes del movimiento regresaron a Baján, quedando en la ciudad que ocupaban una corta guarnición al mando del teniente coronel don Emilio Salinas.

La Revolución constitucionalista contaba con 1200 hombres. El teniente coronel González toma el rumbo del Estado de Nuevo León [se dirige a Lampazos] al frente de 300 patriotas, y don Venustiano Carranza retrocede a atacar Saltillo, a mediados del mes de marzo.

En la noche del 21 al 22 del mismo mes se iniciaron las operaciones de asalto sobre la ciudad indicada, las cuales duraron 36 horas consecutivas, y no habiendo logrado realizar la toma de Saltillo se retiraron los constitucionalistas tomando la cuesta del Cabrito. Habían quedado en la acción 300 revolucionarios, entre muertos y heridos. La lucha por la legalidad cobraba intensidad.

V

Siguen aún los constitucionalistas en la cuesta del Cabrito. Una columna de soldados federales ataca en este punto y es rechazada.

El señor Carranza, al frente de sus hombres, toma el camino para Santo Domingo, pasa a Acatita, y llega a la hacienda de Guadalupe, jurisdicción del Distrito de Monclova y propiedad de don Marcelino Garza, donde se detiene a acampar al oscurecer el día 25 de marzo.

Al día siguiente, a las primeras horas de la mañana, el capitán Breceda, secretario particular del señor Carranza, escucha de este señor la orden terminante de que deberá escribir: infórmase el señor Breceda acto continuo que se trata de redactar el Plan de la Revolución constitucionalista; tal es el deseo del jefe informado en la necesidad de tener un documento de ese carácter.

El jefe dictó algunos momentos después a su secretario el contenido de las cláusulas del Plan.

Cuando el señor Breceda tuvo en su poder el documento de referencia, lo dio al capitán Múgica [que tenía letra más clara] para que lo escribiera. Una vez obtenido esto último se tocó en el campamento de Guadalupe la llamada de jefes y oficiales, con el fin de reunir a éstos para que discutieran el proyecto del Plan, y caso de aprobarse, firmarlo, como se debía.

Se reunieron los convocados en una sala de la casa del administrador de la hacienda, donde los capitanes Breceda y Múgica dan a conocer el objeto de la junta. La asamblea pasa a deliberar previo el nombramiento de una mesa directiva de los debates. El teniente coronel Blanco preside, el capitán Múgica toma asiento a su lado en calidad de secretario.

El Plan es aprobado en lo general y pasa a discutirse en la particular.

Aquí el acaloramiento de los miembros de la asamblea no tiene límites, cobra actitudes colosales, Blanco, Múgica, Treviño, Saldaña Galván, Breceda, Baroni, hablan, hablan; hablan todos.

De la discusión surgió la necesidad y la conveniencia de agregar al artículo 3° la siguiente frase final: "30 días después de la publicación de este Plan", juntamente con los considerandos que figuran en éste, los cuales fueron redactados y presentados a la consideración de la asamblea por el capitán primero Francisco J. Múgica. La discusión había dado término.

Don Venustiano Carranza había recorrido mientras tanto toda la extensión de la hacienda de Guadalupe. La tarde del día 26 de marzo de 1913 caía; el Plan de Guadalupe había quedado firmado. Su contenido estaba en el alma del pueblo en la forma de una suprema aspiración, de un gran sentimiento: demoler la barrera que dio franco paso a los que nuevamente hacían sucumbir el Derecho con la sinrazón de la fuerza. La vida de la Revolución constitucionalista estaba en dicho documento. Helo aquí:

"Considerando: que el general Victoriano Huerta a quien el Presidente Constitucional don Francisco I. Madero había confiado la defensa de las instituciones y legalidad de su Gobierno, al unirse a los enemigos rebeldes en armas en contra de ese mismo Gobierno, para restaurar la última dictadura, cometió el delito de traición para escalar el poder, aprehendiendo a los CC. Presidente y Vicepresidente, así como a sus ministros, exigiéndoles por medios violentos la renuncia de sus puestos, lo cual está comprobado por los mensajes que el mismo general Huerta dirigió a los gobernadores de los Estados comunicándoles tener presos a los supremos magistrados de la nación y su Gabinete.

Considerando: que los poderes Legislativo y Judicial han reconocido y amparado en contra de las leyes y preceptos constitucionales al general Victoriano Huerta y sus ilegales y antipatrióticos procedimientos; y

considerando, por último, que algunos gobiernos de los Estados de la Unión, han reconocido al Gobierno ilegítimo impuesto por la parte del ejército que consumó la traición mandada por el mismo general Huerta, a pesar de haber violado la soberanía de esos mismos Estados, cuyos gobernantes debieron ser los primeros en desconocerlo, los suscritos, jefes y oficiales con mando de fuerzas constitucionalistas, hemos acordado y sostendremos con al armas el siguiente

PLAN

1° Se desconoce al general Victoriano Huerta como Presidente de la República.

2° Se desconoce también a los poderes Legislativo y Judicial de la Federación.

3° Se desconoce a los gobiernos de los Estados que aún reconozcan a los Poderes Federales que forman la actual administración, treinta días después de la publicación de este Plan.

4° Para la organización del ejército encargado de hacer cumplir nuestros propósitos, nombramos como Primer Jefe del Ejército que se denominará "Constitucionalista", al ciudadano Venustiano Carranza, Gobernador del Estado de Coahuila.

5° Al ocupar el Ejército Constitucionalista la ciudad de México, se encargará interinamente del Poder Ejecutivo el ciudadano Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército, o quien lo hubiere sustituido en el mando.

6° El Presidente interino de la República convocará a elecciones generales tan luego como se haya consolidado la paz, entregando el poder al ciudadano que hubiere sido electo.

7° El ciudadano que funja como primer jefe del Ejército Constitucionalista en los Estados cuyos gobiernos hubieren reconocido al de Huerta asumirá el cargo de Gobernador provisional y convocará a elecciones locales, después de que hayan tomado posesión de sus cargos los ciudadanos que hubieren sido electos para desempeñar los altos Poderes de la Federación, como lo previene la base anterior."

Firmado en la hacienda de Guadalupe, Coahuila, a los 26 días de marzo de 1913.

Teniente coronel jefe de Estado Mayor, J. Treviño; teniente coronel del 1er. Regimiento "Libres del Norte", Lucio Blanco; teniente coronel del 2°. Regimiento "Libres del Norte", Francisco Sánchez Herrera; teniente coronel del 28 Regimiento, Agustín Millán; mayor jefe de "Carabineros de Coahuila", Cayetano Ramos; mayor del Regimiento "Morelos", Alfredo Ricaut; 1er. Cuerpo Regional: mayor Pedro Vázquez, mayor Juan Castro, mayor médico Daniel Ríos Zertuche, jefe de la guardia, mayor Aldo Baroni; 1er. Cuerpo Regional: teniente coronel Cesáreo Castro, teniente coronel A. Portas; 38 Regimiento: mayor Alberto Palacios, capitán primero Santos Dávila Arizpe, capitán primero Ramón Caracas, capitán primero S. Garza Linares, capitán primero Felipe Menchaca, capitán primero Felipe Breceda, capitán primero Guadalupe Sánchez, capitán primero Gustavo Elizondo, capitán primero T. Méndez Castro, capitán primero Francisco J. Múgica, capitán primero T. Cantú, capitán primero Rafael Saldaña Galván, capitán segundo Nemesio Calvillo, capitán segundo Armando Garza Linares, capitán segundo Canuto Fernández, capitán segundo Juan Francisco Gutiérrez, capitán segundo Manuel Charles, capitán segundo Rómulo Zertuche, teniente H. T. Pérez, teniente Antonio Villa, capitán segundo Carlos Osuna, teniente Manuel W. González, capitán segundo José Cabrera, teniente V. Blanco, teniente Jesús R. Cantú, teniente José de la Garza, teniente Francisco A. Flores, teniente Jesús González Morín, teniente José E. Castro, teniente Alejandro Garza, teniente F. J. Destenabe, teniente José N. Gómez, teniente Pedro A. López, teniente Baltasar M. González, teniente Benjamín Garza, teniente Cenobio León, teniente Venecio López, teniente Petronilo A. López, teniente Ruperto Boone, teniente Ramón J. Pérez, teniente Lucio Dávila, subteniente Rafael Limón, subteniente Álvaro Rábago, subteniente Luis Reyes, subteniente Luz Menchaca, subteniente Reyes Castañeda, subteniente Francisco Ibarra, subteniente Francisco Aguirre, subteniente Pablo Aguilar, subteniente A. Cantú, subteniente A. Torres, subteniente A. Amezcua, subteniente Luis Martínez, subteniente Salomé Hernández, teniente Juan Dávila.

VI

La aurora del día 27 de marzo coincide con la salida de los constitucionalistas de la histórica hacienda. Van, segunda vez, hacia Monclova; pero pasan por Acatita de Baján, lugar que el jefe de la Revolución conoce desde su niñez, que sigue conociendo en los años de su juventud y que conoce ahora, y ¿cómo no hacer memoria de aquel episodio desarrollado en este sitio en un día de nuestra larga lucha de Independencia, en un día de "esa época fecunda de desastres y en grandezas, en heroicas virtudes y en crímenes sin nombre", (9) un día en el cual el caudillo de la causa popular, don Miguel Hidalgo, cae en poder de los realistas merced a la traición de Elizondo?, y ¿cómo no había de platicar el señor Carranza a sus soldados que aquella causa por la que murió Hidalgo hacía un siglo, era la misma que llevara en su bandera el Ejército Constitucionalista...? Don Venustiano Carranza recorre en compañía de sus adictos esta sombría página de nuestra historia.

Queda instalado en la ciudad de Monclova, por esta fecha, el Cuartel General de los revolucionarios.

VII

En Sonora también se lucha por la causa de la legalidad.

El Gobernador Constitucional del Estado vacila al conocer los trágicos sucesos de febrero de 1913, desarrollados en la ciudad de México. Él necesita ante todo salvar su riqueza. A los pocos días de aquellos acontecimientos abandona el Gobierno, obligado, además, por fuerte presión revolucionaria, y hace entrega del poder al hombre de Sonora; el C. Ignacio L. Pesqueira, a quien acompaña un Congreso que ha estado a favor, en todo momento, del movimiento iniciado en Coahuila; Congreso que también desconoció a Huerta, que también estuvo en contra de la usurpación.

Pero los poderes de Sonora sí tienen soldados para hacer respetar su decisión desde un principio, esto es, al desplegar la bandera de la Constitución. El coronel don Alvaro Obregón manda la División del Norte; el de igual grado don Salvador Alvarado, la División del Centro; el jefe don Benjamín Hill está al frente de la División del Sur. Sonora tiene 5 000 hombres y tres jefes patriotas y guerreros.

En el Estado de Chihuahua, el Gobernador Constitucional, don Abraham González, muere algunos días después del atentado de febrero. Los movimientos revolucionarios en esta entidad no toman incremento, habiendo en esa virtud, en los límites del territorio de Chihuahua, diversas partidas que son al mando de varios jefes, las cuales hacen aproximadamente unos 200 hombres y cuyas tendencias no están uniformadas.

VIII

Mas era de ingente necesidad que la Revolución se unificara en el país.

Los Estados del Norte, de Sonora, Chihuahua y Coahuila, en los que la Revolución tenía la intensidad que he indicado, enviaron representantes con amplísimas facultades, a la Convención que se llevó a cabo en la ciudad de Monclova, Coahuila, el 18 de abril de 1913. Los delegados fueron los señores don Adolfo de la Huerta, con la representación del Congreso del Estado de Sonora, y el señor don Roberto V. Pesqueira, con la del Ejecutivo del mismo; el señor doctor don Samuel Navarro, en representación de los elementos revolucionarios del Estado de Chihuahua, y el señor don Alfredo Breceda que tuvo la del Estado de Coahuila.

Para presidir las juntas de la Convención, por acuerdo unánime de sus miembros, fue llamado el señor don Venustiano Carranza, Gobernador del Estado en cuyo territorio se celebraba la Convención. Después de tres días de sesiones se determinaron en la Convención los tres siguientes puntos: Primero, se aceptó en todas sus partes el Plan de Guadalupe; Segundo, se acordó la unión de los Estados representados para formar con sus respectivas fuerzas un solo ejército; Tercero, se obtuvo que el C. Venustiano Carranza protestara cumplir el Plan de Guadalupe y reconociera los acuerdos anteriores. (10)

El C. Venustiano Carranza quedaba desde el día que dieron término las labores de la Convención de Monclova, con el carácter de Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, y comenzaba, en consecuencia, a hacer uso de las facultades que le concede el Plan de Guadalupe.

El Congreso del Estado de Sonora expidió y promulgó la ley de 19 de agosto de 1913, en la que el Gobierno del Estado ratifica su adhesión al Plan de Guadalupe. (11) La Legislatura local llega a darle a dicho Plan la interpretación jurídica que expreso en seguida: "Es un documento que por razón de su carácter produce efectos generales en todo el país, pues debe conceptuarse como Ley Suprema de la Nación, en virtud del desconocimiento de los Poderes de la Unión, y de los gobernadores de los Estados que reconocieron el régimen emanado de la violencia." (12) Los propósitos y la trascendencia de la Revolución constitucionalista quedaban determinados y fuera de ser puestos en tela de juicio.

IX

"Los elementos de reivindicación y de sed de justicia" (13) luchan todavía sosteniendo la bandera de la nacionalidad mexicana. La Revolución aún no ha terminado; aún están en pie las causas y los problemas que la informan. Mas "todo despotismo es impotente a la larga para imponerse a un pueblo que sabe defender sus intereses y derechos". (13)

Cuando hayan sido decretadas por el Gobierno constitucionalista en su encadenamiento íntimo, y según los principios de derecho en que se funda la verdad jurídica, todas las reformas legislativas que protejan de la manera más eficaz los derechos y la libertad de cada uno, de tal suerte que ellas afiancen en el país entero la seguridad que provea al bien general de los individuos, entonces, quizá solamente entonces, México pasará a figurar, sin ambages, entre las naciones que le son congéneres, como una de las mejor regidas y gobernadas; y consciente de su destino en el futuro asegurará su existencia, sobre aquellas bases, llegando a consagrar, en consecuencia, el documento histórico de 26 de marzo de 1913: el Plan de Guadalupe.

H. Veracruz, 26 de marzo de 1915. Aristeo Gómez Treviño.

[NOTA: Documentos consultados y noticias de las fuentes respectivas]:

1   Discurso del presidente Madero. El Imparcial, 3 de junio de 1912.

2   Circular del señor Carranza. "Decretos y demás disposiciones del Ejército Constitucionalista".

3   Manifiesto del general Huerta. 18 de febrero de 1913. La decena roja.

4   Pacto de Huerta y Díaz, fecha y folleto documento anterior.

5   Proclama de los estudiantes del complot de Xochimilco, D. F., 22 de abril de 1913. Proceso instruido en el Juzgado 2° de Distrito.

6   Convocatoria de los diputados reaccionarios. 19 de febrero de 1913. La decena roja.

7   Decreto del Congreso de Coahuila. 19 de febrero de 1913. "Decretos, etc.".

8   Dictamen de la Comisión Especial. Sesión del 18 de agosto de 1913. El Estado de Sonora. Tomo V.

9   México a través de los siglos. Tomo III. Introducción.

10  Informe del diputado De la Huerta. Sesión del 28 de julio de 1913. El Estado de Sonora. Tomo V.

11  Ley que ratifica la adhesión del Estado de Sonora. El Estado de Sonora. Tomo V.

12  Acta. Sesión del 19 de agosto de 1913. El Estado de Sonora. Tomo V.

13  Carranza y la Revolución de México. Libro de González Blanco.

14 "Decreto y demás disposiciones del Ejército Constitucionalista".

 

Fuente:

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA. Revolución y Régimen Constitucionalista I.
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de ISIDRO FABELA.
Fondo de Cultura Económica. Primera edición, 1960. pp.469-480.

Y también en:

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA.
Revolución y Régimen Constitucionalista. Volumen 1° del Tomo I.
Fundador: Isidro Fabela 
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA.
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: LUIS G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCIA, HUMBERTO TEJERA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1968.