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Siglo XX > 1910-1919 > 1914

Relaciones Internacionales en la Revolución 1913-1919. 59. Informe del Sr. Hermilo Pérez Abreu a don Venustiano Carranza, acerca de su gestión diplomática y consular en Guatemala y El Salvador.
Veracruz, diciembre 28 de 1914.

 

Informe del Sr. Hermilo Pérez Abreu, a don Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, acerca de su gestión en el ramo diplomático y consular, en las repúblicas de Guatemala y El Salvador. [F9-47-1. A.H.D.N.]

 

INFORME SINTÉTICO QUE PRESENTA EL SUBSCRITO AL PRIMER JEFE DEL EJÉRCITO CONSTITUCIONALISTA CON MOTIVO DE SU VIAJE A CENTROAMÉRICA

El Presidente Cabrera ofrecióme vigilar su frontera para evitar la formación de focos revolucionarios. Todo mexicano que pase a su territorio por la linea divisoria y que es considerado sospechoso, aunque se trate de clericales, es concentrado a la Capital y, si lo juzga conveniente el Presidente, expulsado del territorio.

Me hizo presente su atento saludo para Ud., deseándole buena salud y éxito completo en sus gestiones.

El asunto de Carrascosa y socios, que constituía una cuestión grave de carácter internacional por las muchas gestiones que a ese respecto se habían hecho durante el Gobierno de Huerta, quedó solucionado, pues dichos asilados han salido de la Legación solamente con la promesa que hice al Sr. Presidente Cabrera de que tanto Carrascosa (mexicano) como Zenteno (guatemalteco) serían alejados de la frontera de México con Guatemala para evitar el que de acuerdo con sus amigos y simpatizadores por esa zona molestaran al Gobierno de Guatemala.

Tengo conocimiento, por informes privados pero fidedignos, de que el Sr. Carrascosa estuvo en Puerto México acompañando al Sr. Herrera, Secretario del General Carranza, habiendo sido autorizado por dicho General para reclutar gente en el Estado de Chiapas, llevando el grado de General, que ya ostentaba en territorio guatemalteco desde que hizo la expedición a la frontera chiapaneca con dinero que le prestó Guillén.

Las circunstancias de ser Carrascosa conocido en el Estado de Chiapas, por haber sido su padre gobernador de dicho Estado en la época de don Porfirio y de estar ligado con los familiares de don Belisario Domínguez, y del Coronel Lapi, Visitador de Jefaturas Políticas de dicho Estado; así como su temperamento inquieto y malévolo, me hacen temer que algo grave intentará contra los amigos de Guillén en Chiapas y sobre la frontera de Guatemala, dejando muy mal parada mi labor cerca del Presidente Cabrera, que en ese sentido fue contundente y al cual ofrecí a nombre de Ud., que no solamente serían Carrascosa y socios alejados de la frontera con Guatemala, sino que se procedería con toda justificación contra los mexicanos partidarios de Guillén que habían sido aprehendidos con motivo del movimiento sobre Tapachula en agosto próximo pasado. Empeñosamente suplico a Ud. se sirva fijar su atención en este particular.

El Sr. Flavio Guillén, ex-gobernador de Chiapas, residente en Guatemala desde el mes de mayo del año pasado, y amigo íntimo de Cabrera, me hace presente la pena que le ha causado el que Ud. no lo haya tomado en cuenta. Me consta que dicho señor hizo trabajos a favor del movimiento constitucionalista, aceptándolo a Ud. como jefe desde el mes de mayo del año pasado, y si es verdad que el movimiento sobre Chiapas organizado por él en el mes de agosto del año actual fue, según mi opinión, con el exclusivo objeto de tener algún derecho al Gobierno de Chiapas; también es cierto y me consta que ese hecho no es exclusivamente lo que puede exhibir en su hoja de servicios de constitucionalista, sino que ha ayudado pecuniariamente y con su influencia cerca del Presidente, y además con trabajos periodísticos en Guatemala; me permito indicar la conveniencia de que se le utilice de algún modo, aunque fuese honorariamente para quitarle la mala impresión que tiene y sumarlo al número de nuestros amigos, tanto más, si se atiende a que José Santos Chocano, también amigo personal de Cabrera, está en Guatemala desde hace un mes, y sin entrar en detalles que no conozco, presumo que es más bien afecto al villismo que a Ud.

El Presidente Cabrera ofrecióme en forma de préstamo algunas armas y parque; como la cantidad me pareció insignificante no cerré trato con él y dejé en suspenso la negociación, así como también la gestión que hice con dicho señor sobre que su Gobierno nos pidiera a Estados Unidos armas y parque en cantidad, que nosotros pagaríamos al contado al ser entregados en nuestra costa de Chiapas u Oaxaca.

La política de Cabrera, en mi concepto, es completamente supeditada a la de los Estados Unidos y en lo que respecta al Gobierno interior Guatemalteco, todo exclusivamente es subordinado a la voluntad de dicho Sr. Presidente Cabrera.

Hasta el mencionado señor han llegado noticias de que el grupo que encabeza Villa, si llegara a triunfar, le haría la revolución por la frontera de México para deponerlo; y ese rumor acrecentado por dudas que yo le dejé, sobre el mismo asunto, así como las informaciones directas que él tiene respecto de la persona de Ud., lo hacen desear el triunfo de la causa que Ud. acaudilla, pensando que Ud. sabrá organizar el Gobierno de México sobre una base de equidad y consideración para el que él representa.

A la Secretaría de Relaciones he dado un amplio informe sobre mi gestión en el ramo diplomático y consular y de él se desprende la conveniencia de situar a la Legación y Consulados de Guatemala el dinero indispensable para subvenir a sus necesidades urgentes, a fin de ponerlos en condición decorosa de continuar ocupándose de los asuntos de México, toda vez que hay una colonia mexicana cuyo número es mayor de veinte mil almas. En dicho país constantemente hay asuntos mexicanos que tratar con su Gobierno por incidentes que diariamente acontecen entre los habitantes de aquel país y nuestra colonia. Me permito indicar que por el momento se deje el cuidado de la Legación al Sr. licenciado Rosenzweig Díaz y para los efectos de atraerse al Sr. Guillén, designarlo como Agente Especial de Ud. en Guatemala, que ya usted sabrá qué cosas podrán confiársele y cuáles deberán ser tratadas directamente, o como Enviado Especial.

El expediente en que consta la conducta de Carrascosa y socios en Guatemala, y que determina el asilo de dichos Sres. en la Legación mexicana, al par que el rumor insistente de que se trataba de hacer un movimiento separatista en los Estados de Campeche, Yucatán, Tabasco y Chiapas, y en cuyo movimiento se atribuía participación a Manuel Castilla Brito, Cámara Vales, Chocano, Guillén y otros, lo entregaré a la Secretaría de Relaciones para los efectos conducentes en los acuerdos con Ud. Dicho expediente es una copia del que formó Pérez Verdía, Ministro de Huerta en Guatemala, y está certificado con la firma de Rosenzweig, como Secretario de la Legación en la mencionada época de Huerta.

A la Secretaría de Guerra entregaré un amplio informe de mis gestiones en la República de El Salvador con motivo de las armas y parque que se robaron los ex-federales Santiago F. Rivero y socios en el Puerto de Salina Cruz, enterando a Ud. que aunque ya había encaminado mis gestiones para la entrega de dichas armas, el Presidente Quiñones, de El Salvador, se rehusó definitivamente a hacer dicha entrega, alegando que no había en México un Poder legalmente constituido, toda vez que Zapata y Villa se habían apoderado de la Capital.

Antes de salir de El Salvador, tuve conocimiento de labios del mismo Presidente Quiñones, de que Villa había pedido esas armas por telégrafo, por conducto del Ministro de El Salvador residente en México, Sr. Córdoba, alegando que ellos dominaban totalmente la situación. Después de una larga conferencia con dicho Presidente obtuve la formal promesa de que dichas armas no serían entregadas a nadie hasta que hubiese un Gobierno reconocido por países extranjeros.

Las armas que existen guardadas en un cuartel de artillería de El Salvador, son: 8 ametralladoras sistema Hotchkiss, 64 cofres con 19,500 cartuchos para máusser, más 2 fusiles máusser.

Asegura el Gobierno de El Salvador que el vapor "Limantour" no llevó al Puerto de La Libertad (Salvador) otra clase de armas que las ya enumeradas y que, si no han sido molestados los Generales, jefes y oficiales del ejército ex-federal que han pasado o residido en su territorio, es por la simpatía que siente dicho pueblo por el nuestro, no habiendo según ellos mala fe de su parte al confesar la cantidad de armas que le recogieron a Rivero.

Hay en ese país varios mexicanos ex-federales, entre otros un ingeniero Uribe que fue ayudante de Huerta, que desean volver a México a la zona que Ud. domina; sírvase Ud. dar su acuerdo a Relaciones para que, si Ud. lo juzga conveniente, me autorice a avisarles que pueden viajar. Ellos dicen que tienen aquí a sus familias y que están dispuestos a someterse a un proceso, porque no han hecho más que servir a aquel Gobierno, sin haber tomado parte alguna en el movimiento de la Ciudadela, ni en el asesinato del Sr. Madero.

Tomando en cuenta los pocos transportes que hay en el Pacífico, me permito indicarle que en el Puerto de Amapala están fondeados desde el mes de agosto próximo pasado, 2 vapores de la Cía. Naviera del Pacífico, que podrían conseguirse mediante gestiones con la matriz de dicha Compañía, residente en San Diego, Cal.

El Dr. Urrutia estuvo en Costa Rica y en San Salvador como dos meses, y hace como veinte días que salió de este último país para dirigirse a Estados Unidos. Decía públicamente, después de que lo desenmascaré en la prensa de El Salvador, porque se hacía pasar como un simple doctor Sánchez, que el licenciado Cabrera le había puesto varios telegramas llamándolo.

Traté con el Gobierno de El Salvador su arraigo, y si no oficialmente, sí aprovechándome del desafecto personal que el actual Presidente de El Salvador le tiene; podía haber conseguido que le estorbaran su salida de dicha República, pero en esos días se supo por allá de un modo muy alarmante la entrada de Zapata y Villa y quedaron frustradas todas mis gestiones.

H. Veracruz, diciembre 28 de 1914.

H. Pérez Abreu

 

Fuente:

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA. XX.
Fundador: Isidro Fabela
Las Relaciones Internacionales en la Revolución y Régimen Constitucionalista y la Cuestión Petrolera. 1913-1919. Tomo I.
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: LUIS G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCIA, HUMBERTO TEJERA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1970. pp.161-165.