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Siglo XX > 1910-1919 > 1913

Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 481. Carta del Lic. Miguel Díaz Lombardo felicitando a don Venustiano Carranza.
París, 25 de diciembre de 1913.

 

Carta del Lic. Miguel Díaz Lombardo, fechada en París, Francia, felicitando a don Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, por el éxito de las operaciones militares desarrolladas en varios Estados de la República, así como por su respuesta al gobernador de Arizona, al sostener la necesidad de castigar a los Huertistas, culpables de la guerra civil; agrega estar enterado de "que no juzga Ud. ya conveniente que insista en traer a nuestro partido a oficiales mexicanos que se encuentren en esta", así como de la emisión de papel moneda del Gobierno Constitucionalista; sometiendo a su consideración la conveniencia de llevar al país grupos de financieros para substituir a los que han ejercido un monopolio en sus procedimientos, perjudicial al desarrollo económico e industrial de México. [A.I.F. F9-59-44.]

Al margen izquierdo un membrete que dice: Miguel Díaz Lombardo. 19 Rue de Presbourg.

París, 25 de diciembre de 1913.

Sr. Gral. Don Venustiano Carranza,

Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.

Hermosillo, Son.

Muy distinguido amigo:

Tengo el gusto de contestar sus dos cartas últimas, por las que quedé enterado de los éxitos alcanzados últimamente en Chihuahua, Culiacán, etc. Por ellos lo felicito a Ud. muy sinceramente, así como a los valientes jefes constitucionalistas y a los grupos que han tomado parte en esas operaciones militares.

Recibí el número del periódico oficial en el que aparecen las cartas cruzadas entre Ud. y el gobernador de Arizona, y no puedo menos que felicitar a Ud. también por el tono de su contestación, inspirada en un sentimiento de justicia y de conveniencia nacional, al sostener la necesidad, por más que sea doloroso, de castigar a los huertistas que han dado lugar a la continuación de la guerra civil y se han manchado con crímenes sin nombre.

Quedo enterado de que gran número de personas han estado ofreciendo a Ud. sus servicios por lo que no juzga Ud. ya conveniente que insista en traer a nuestro partido a oficiales mexicanos que se encuentren en ésta. En esta virtud, no he vuelto a hablar con ninguno; pero no me he creído autorizado, por la carta de Ud., para rehusar los servicios que espontáneamente se me han ofrecido, tanto más cuanto que para el viaje no han solicitado ayuda ninguna.

Últimamente dos oficiales que están en Italia (y a quienes no conozco personalmente, pero que me dan referencias de los Sres. Ings. Manuel Bonilla, Manuel Urquidi, del Lic. Fabela y de Bauche Alcalde) han solicitado que les dé cartas para Ud., para ingresar al ejército constitucionalista. Les he contestado que con gusto se las daré, pues estimo que sus servicios pueden ser útiles a la causa. Le acompaño copia de la carta que acabo de recibir del Sr. Manuel Escudero, Ingeniero naval, y de mi contestación.

Quedo enterado de la emisión del papel moneda del gobierno Constitucionalista, y espero que como la del Estado de Sonora, tendrá éxito; y de que por ahora no encuentra Ud. necesario la contratación eventual de un empréstito, cuyo objeto fuera que el gobierno de Ud., al llegar a la capital tuviera recursos bastantes para hacer frente a todas las necesidades de la situación, para evitar en lo posible que dificultades económicas dieran lugar a que el elemento reaccionario volviera a levantar cabeza, o que viniera una considerable depresión en la industria, comercio y las finanzas, por la falta de numerario o de crédito; pues temo mucho que al triunfo de nuestra causa los bancos se encuentren de tal manera comprometidos que estén en quiebra, o cuando menos imposibilitados de prestar servicios eficaces al gobierno.

Por otra parte, me tomo la libertad de someter a la consideración de Ud. la conveniencia de llevar al país grupos financieros distintos de los que hasta aquí han dominado la situación; que han demostrado ser enemigos del constitucionalismo, y que han ejercido un monopolio no sólo inmoral en sus procedimientos, sino perjudicial al desarrollo económico o industrial del país, poniendo trabas a la importación de nuevos capitales. En mi humilde concepto, es un punto de capital importancia cuya resolución debe meditarse a fin de restañar lo más pronto posible las sangrías causadas a nuestra existencia en numerario, y levantar el crédito, por desgracia bastante comprometido con los últimos acontecimientos.

Tengo mucha fe, sin embargo, en la vitalidad de nuestro país; en la moralización futura de nuestros servidores administrativos, y de nuestras instituciones financieras, y creo que no pasará mucho tiempo para que en lo económico el país se haya vuelto a levantar, ya que por desgracia sí ha de pasar para que se apaguen los odios engendrados por los reaccionarios con sus traiciones y sus asesinatos.

Hay que esperar, no obstante, que el triunfo de nuestra causa y el castigo severo de los culpables imposibiliten a éstos durante un largo período para levantar la cabeza.

En alguna carta anterior sugería yo a Pesqueira la conveniencia de que si se confirmaba la toma de Tampico o de algún otro puerto importante de la República, y el gobierno de Ud. juzgaba poder conservarlo, se publicara en Estados Unidos y en Europa que la importación de mercancías se haría conforme a la tarifa que marca el arancel, sin tomar en consideración el aumento de 50% decretado por Huerta. Creo que así, además de que nuestra causa ganaría prestigio en el exterior, podría obtener alguna utilidad práctica, pues quizá la corriente de importación se desviaría de los puertos controlados por Huerta, a los que estuvieran bajo el dominio de las fuerzas constitucionalistas.

Se encuentra en estos momentos en París el Lic. de la Lama, que tiene el carácter de Ministro de Hacienda del gobierno usurpador, y que ha venido para procurarse fondos. Sé que hasta la fecha no los ha conseguido, y juzgo difícil que los obtenga; no obstante lo cual, estamos trabajando y próximamente entregaré al actual Ministro de Hacienda, M. Cailloux, un memorándum del que tendré el gusto de mandar a Ud. copia.

Quedo enterado de la contestación que ha dado Ud. a Bernardo Calero, de cuya lealtad, por mi parte, estoy convencido; pero del que personas que no lo han tratado han tenido razón en desconfiar en atención a sus vínculos de parentesco con Manuel Calero. Ojalá mis previsiones a este respecto sean exactas y tenga Ud. la oportunidad de asegurarse de ellas, pues de ese modo el partido adquiriría un servidor que tiene buenas dotes de inteligencia y de aptitud, y éste podría ver recompensada su acción de haberse separado del gobierno usurpador, con ser admitido francamente en nuestro partido.

Sin otro particular que desear sigan los éxitos de las tropas constitucionalistas y del gobierno de Ud., y un Feliz Año Nuevo, como siempre me repito su amigo affmo., y adicto correligionario.

Miguel Díaz Lombardo

 

Fuente:

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA XIV.
Fundador: Isidro Fabela
Revolución y Régimen Constitucionalista Volumen 2° del Tomo I
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA
Coordinador: ROBERTO RAMOS V. Investigadores: Luis G. CEBALLOS, MIGUEL SALDAÑA, BALDOMERO SEGURA GARCIA, HUMBERTO TEJERA.
EDITORIAL JUS, S. A. MÉXICO, 1968. pp.425-427.