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Siglo XX > 1910-1919 > 1912

Telegrama de Flavio Guillén a Francisco I. Madero. Tema: Sobre la sustitución de Jefes Políticos por Presidentes Municipales.
Tuxtla Gutiérrez, Diciembre 25 de 1912.

Señor Don Francisco I. Madero,
Presidente de la República.
Chapultepec, Méjico,D. F.

Respetado señor y fino amigo:

Soy adrede parco en mis cartas para Ud., porque compadezco la escasez de su tiempo, consagrado a la resolución de los grandes problemas Nacionales; y como mi ideal es quitarle en lo posible, el peso de Chiapas, procuro molestar a Ud. lo menos que puedo, y en este caso prefiero el alambre telegráfico, que obliga a ser breve, exacto y conciso.

Su telegrama cifrado de ayer, me pide detalles amplios sobre la ley de supresión de jefaturas, que ha venido a ser meteoro fugaz y tempestuoso en el tranquilo cielo de Chiapas.

Hónrome en enviar a Ud. una copia del proyecto de Decreto, que no se ha impreso hasta hoy, por no haber llegado a la categoría de ley.

Por el texto verá Ud. que el jefe Político, no queda suprimido, sino solamente sustituido por el Presidente Municipal de las Cabeceras Departamentales.

Como Ud. ve, no habiendo supresión de jefe, no quedan suprimidos los males que este pueda hacer, si solo vemos el lado malo; y lo que es peor, siendo el Presidente Municipal, electo popularmente, no podría distituirlo el Gobernador, cuando aquel se convirtiera en déspota, y siendo completamente soberano habría que esperar que terminara su periodo; pero es claro que, siendo malo, habría de imponer candidaturas que le protegieran a su caída; pero lo más lógico es que quisiera reelegirse indefinidamente.

Como el proyecto de ley se presentó, sin previa reforma de la Constitución del Estado, que manda para la administración de éste la existencia de los Jefes Políticos, resulta que, siguiendo en vigor el artículo 52, que los estatuye, podía yo seguir nombrando Jefes Políticos y en este caso, habría dos funcionarios con las mismas atribuciones; pero, teniendo el mío las militares necesarios para conservar el orden, iba a haber, cada día, un conflicto entre los dos Jefes Políticos, y como es de preveer que cada uno se haría de partido, la anarquia iba a presentarse en la forma más temible, como es la que arranca de los Municipios.

La tal ley, pues, no es de supresión, sino de duplicación de las Jefaturas, por lo que la considero monstruosa, aparte de anti-Constitucional, y en este último punto me afirmé para negarle mi sanción.

Es cierto que en la Constitución de la República y en las de los Estados, no existe el veto para defensa del Ejecutivo, sino solamente el derecho de hacer observaciones que pueden hasta no ser leidas, como hacen los Diputados siempre con las mias, quizás porque no las entienden, debido a que entre ellos hay algunos que, sin pasión, clasifico entre los analfabetos.

Pero si bien no existe el veto, el hecho de que la Constitución Federal haya previsto el caso de un conflicto posible entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, es la mejor prueba de que, el Ejecutivo, tiene derecho a tener conciencia propia, como Poder director que es, responsable de la salvación o hundimiento de un Estado; y no se le debe considerar como simple máquina de promulgar leyes, con obediencia ciega a las decisiones de un Congreso que, no por ser múltiple, está excepto de errores y pasiones.

Por los recortes adjuntos, de un periódico independiente podrá Ud. hacerse cargo de la verdad en lo ocurrido y de la moralidad, casi negativa, de los Diputados que me hostilizan, desde el principio de mi Gobierno, porque les quité los empleos, granjerias y cacicazgos, y los reduje a su papel de Legisladores.

Ojalá lea Ud. el recorte en que un reporter me pregunta sobre mis opiniones, acerca de la ley, y yo las digo sin reservas, porque mi política es: una sinceridad transparente, pero cautelosa, para que no parezca cándida.

Yo anhelo la descentralización del Poder, y el Proyecto de supresión de jefaturas, lo he de proponer yo al Congreso, el 15 de Septiembre del próximo año; pero ligando a los Presidentes Municipales con el Gobernador, por algún vínculo de obediencia, para que el Ejecutivo no se convierta en figura decorativa; y dando a cada Municipio su autonomía propia, como en la ley inglesa, pues me parece injusto que, las Municipalidades de las Cabeceras de Distritos, tengan sobre las más pequeñas y débiles, superioridades humillantes que traen por reacción la irritabilidad revolucionaria.

Pero en el fondo de todo, como dije a Ud. por telégrafo, los Diputados quieren reelegirse para otro bienio, y pensando que mis Jefes Políticos actuales les estorbarían para ello, optaron por suprimirlos de una plumada, hollando la constitución y comprometiendo la tranquilidad pública, que es mi mayor orgullo y satisfacción.

Cuando le digo "el Congreso", me refiero a la parte hostil que, en realidad, es minoría despreciada por la opinión, en recuerdo de sus antecedentes morbosos, pues ninguno de los cinco parecen tener ni sentido moral, ni sentimiento de responsabilidades internas.

Pero la mayoría de los Diputados, es honorable y está conmigo para salvar el orden.

Si como lo creo, con la ayuda poderosa de Ud., he derrotado ya a la última facción, que se escondía en el Congreso, a Chiapas le espera, desde hoy, una era de trabajos fecundos, tanto materiales, como intelectuales, pues voy a fundar Escuelas Normales para los dos sexos; y ya estoy trabajando en una amplia red carretera que será sin duda, la salvación económica de mi tierra.

Para ello no tengo todavia todo el dinero que presupongo, pero me ayudará el patriotismo Chiapense, porque están convencidos todos de que la revolución, acaudillada por Ud., ha fundado ya, por mi intermedio, la moral administrativa, tanto en el respeto a los derechos humanos, (que yo a solas llamo divinos) como a la Hacienda Pública, que miro siempre como ajena, sin esperar de ella la solución del problema de mi fortuna, pues estoy tan pobre como cuando Ud. me conoció en Méjico, porque no tengo gastos de representación y no dejo vulgarizar la magestad de mi cargo.

Agradeciendo a Ud. una vez más, el apoyo decidido, conque Ud. honra mi gestión administrativa, me es grato suscribirme siempre de Ud. afectísimo amigo y S.S.,

Flavio Guillén
[Rúbrica]

Fuente:

María de los Angeles Suárez del Solar (recopilación e introducción). Francisco I. Madero. Antología. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. Archivo General de la Nación. Archivo de la Secretaría Particular del Presidente Francisco I. Madero. Loc.: caja 13, exp. 302-1, fojas 9813-16. México, 1987. p. 64-66.