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Siglo XX > 1910-1919 > 1911

Actividades políticas y revolucionarias de los hermanos Flores Magón. Documento 150.
Tacubaya, noviembre 30 de 1911.

 

Informe del Gral. Manuel Gordillo Escudero, sobre comunicaciones marítimas, ferrocarrileras, caminos carreteros, comunicación fluvial, telégrafos, teléfonos y obras portuarias, del distrito Norte de la Baja California. [A.G.N.]


La vasta extensión del distrito Norte del Territorio de la Baja California, exige imperiosamente que las comunicaciones se hagan fáciles y su situación geográfica demanda de manera no menos urgente que se faciliten a todo trance las comunicaciones marítimas con nuestros puertos continentales del Pacífico.

Para sistemar el informe de este ramo lo dividiré en comunicaciones marítimas, ferrocarriles, caminos carreteros, comunicación fluvial, telégrafos y teléfonos y obras en los Puertos.


COMUNICACIONES MARÍTIMAS

Como es sabido la única compañía que domina nuestro litoral del Pacífico es la Naviera. Esta poderosa compañía explotando su título de nacional, en realidad sólo es un obstáculo para el desarrollo de las transacciones en la Baja California. Tiene el triste privilegio de ser odiosa para el público por el pésimo servicio y clásico desaseo de sus vapores, para el comercio, por la irregularidad de sus viajes y altas tarifas de flete y para sus propios empleados por lo misérrimo de su retribución y falta de estímulo. Entre los altos funcionarios de esta compañía hay amigos personales míos a quienes estimo, pero antes que afectos está para mí el deber y creo que mi deber es informar lo que mi conciencia dicta.

La predicha compañía, por la liberal concesión que la ampara será siempre el obstáculo para la competencia y faltando ésta, el comercio del distrito Norte de la Baja California será siempre lánguido y anémico, la población no aumentará porque lo caro de los pasajes impedirá siempre la inmigración espontánea y los habitantes de esa región continuarán en su eterno alejamiento del Centro de la República, por razón de la mayor facilidad y menor costo sus excursiones serán a las hermosas ciudades del Oeste de los Estados Unidos y ésta será la manera más segura y más violenta de acabar por ahí con nuestra alma nacional.

En la actualidad la Naviera ha destinado al tráfico de la Baja California uno de sus barcos más malos, más pequeños y más sucios el "Benito Juárez" que hace un viaje cada mes con completa irregularidad y tocando en el distrito del Norte los Puertos de San Quintín y Ensenada, y algunas veces el de Santo Domingo al sur de San Quintín, para terminar su carrera en San Diego California. Tiene pendiente de aprobación en el Congreso, un contrato, para establecer el tráfico entre Ensenada y San Diego, haciendo uno o dos viajes semanarios, a cambio como siempre de una subvención por llevar la correspondencia.

Si este contrato fuese aprobado, sería en mi concepto un grave perjuicio para el distrito por que mataría la única competencia que actualmente tiene la Naviera con una compañía americana cuya denominación no recuerdo pero que está haciendo desde hace tiempo dos viajes por semana de Ensenada a San Diego y viceversa, transporta gratuitamente la correspondencia, sus viajes son regulares y el vapor "Eureka" tiene buenas condiciones para el tráfico, tanto de pasajeros como de carga.

Tengo entendido que esa compañía ha presentado ya a la Secretaría de Comunicaciones una minuta de contrato para asegurar su tráfico y está dispuesta a retirar su flota de los mares del norte del Pacífico para hacer tráfico en nuestros puertos del litoral del mismo mar hasta Salina Cruz, si encuentra facilidades y ayuda del Supremo Gobierno; pero es de temerse que encuentre un serio obstáculo por los contratos anteriores de la Naviera. No creo que deba preocupar que las compañías que hagan tráfico sean o no nacionales, sino procurar que presenten ventajas para el aumento y baratura del tráfico toda vez que no adquieren propiedades, sino sólo algunos derechos transitorios que en último resultado podrían ser revocados en caso necesario.

Hay otro barco el "Curazao" que desde hace muchos años ha estado haciendo el tráfico entre Mazatlán y San Francisco California tocando el Puerto de Guaymas en Sonora y los de Santa Rosalía, la Paz, San José del Cabo, San Quintín y Ensenada en el territorio de la Baja California pero se me ha asegurado que desde el presente mes suspenderá su carrera en vista de la competencia de la Naviera, lo cual ha sido lamentado por el comercio y pasajeros sobre todo, que encontraban en esa embarcación comodidades y trato que no les presta la Naviera.

Si se facilitara el abanderamiento de barcos extranjeros reduciendo un poco las exigencias que hoy se tienen especialmente en lo relativo a la formación de sus tripulaciones y si tratándose de los Puertos del distrito Norte de la Baja California se redujeran los derechos marítimos, creo que sería posible nacionalizar alguna flota importante del litoral americano y muy probablemente por la reducción consiguiente de los pasajes, se aumentaría el tráfico de ese distrito para el centro del país y viceversa.

Pero si ninguna de estas cosas puede hacerse por ahora sí creo posible que como remedio inmediato se contratara especialmente uno de los barcos de la Naviera, o se adquiriera alguno para que hiciera dos viajes al mes de los puertos de Manzanillo, San Blas, Mazatlán y Guaymas a los de Santo Domingo, San Quintín y Ensenada. Esta embarcación podría constituir un servicio público semejante al que desempeñan los barcos de guerra que de Veracruz hacen el tráfico a Quintana Roo y en ese concepto, podrían transportarse para el citado distrito a todas las personas o familias que garantizaran que iban a establecerse en él, se podría también dar pasaje a las que viniesen al interior del país para regresar después al territorio y pienso que este artificio unido a un prospecto racional sobre las ventajas para establecerse en el territorio sería uno de los medios eficaces para aumentar su población.

Si esta idea fuese digna de ser considerada por usted convendría que la embarcación que se comprase o fletara fuera susceptible de transportar caballos para aprovecharla también en caso necesario como transporte de tropas, aliviando así un poco el servicio de los dos únicos barcos de guerra que tienen que atender a las múltiples necesidades de nuestro extenso litoral.

Independientemente de esa embarcación sería muy útil otra más pequeña que traficara de Ensenada a Santo Domingo tocando los puertos y ensenadas intermedias para facilitar los servicios públicos, entre otros el de Correos que hasta hoy son muy dilatados e imperfectos por las grandes distancias que hay que recorrer.


FERROCARRILES

Por el distrito Norte de la Baja California, muy inmediatos a la frontera de los Estados Unidos y casi paralela a ella atraviesan dos ferrocarriles. Uno de ellos llamado San Diego y Arizona, penetra al territorio nacional por Tijuana. La primitiva concesión señalaba como punto de salida a Jacumba pero como resultara muy costoso llevarlo hasta ese punto una modificación posterior al contrato autorizó al concesionario para que la salida fuera por Tecate, restando a los intereses de la Nación un tramo importante de vía herrada que hubiera acelerado las comunicaciones con Mexicali como tanto importa. Al concesionario lo que le interesaba era atravesar terreno mexicano hasta llegar a los límites del territorio de Arizona para volver por éste a los Estados Unidos a fin de ligar su vía con el Sistema del Sur Pacífico.

La razón de toda esta maniobra es la siguiente: el año de mil novecientos quince se inaugura el Canal de Panamá y los Estados Unidos están preparándose ya para celebrar el día en que por la terminación de esa obra cambie la geografía del mundo y el comercio y la industria ensanchen sus horizontes. En ese año se celebrarán dos exposiciones una en San Francisco California y otra en San Diego. Ahora bien, como el Sur Pacífico está imposibilitado de llevar sus rieles hasta San Diego por impedírselo los contratos que con el Sistema del Ferrocarril de Santa Fe tiene celebrados el Estado de California no encontró otro medio que el de pasar su vía por nuestro territorio para llegar por el Sur a San Diego.

Encontró para su combinación un auxiliar poderoso, Mr. Spreckels persona que tiene empleados en propiedades y otros negocios más de catorce millones de dóllares en San Diego California. Tiene por tanto singular interés en el progreso de esa ciudad y a él contribuirá de una manera resuelta el ferrocarril de que me ocupo, pues basta considerar que los productos que por él se transporten recorrerán desde el Este de los Estados Unidos 700 millas menos de ferrocarril y 250 menos de navegación que actualmente al ser llevados por el Sur Pacífico a San Francisco California; y si se considera la economía en fletes y de tiempo que esto traerá puede estimarse el grado de prosperidad a que está llamado San Diego, con detrimento de San Francisco y lo que es más sensible de nuestro puerto de Ensenada.

Es de creerse que al darse la concesión a que me refiero no se dio cuenta el Supremo Gobierno de su importancia pues de otra manera es de creerse que hubiera obtenido ventaja o por lo menos grandes compensaciones para nuestro territorio y esto sólo puedo atribuirlo a lo que expresé al tratar del ramo de Gobernación, esto es a la falta de personas idóneas en la administración del distrito que le informaran con exactitud de las cosas. No sé bien si Mr. Spreckels es el único dueño del ferrocarril o si obra en combinación o por cuenta del Sur Pacífico, pero me inclino a creer que es el dueño y que trata después de terminada la línea de venderla al Sur Pacífico.

Creo que a costa de cualquier sacrificio debe procurar la Nación reparar el perjuicio recibido, en lo posible, y procurar a toda costa que se haga un ferrocarril que ligue Tijuana con Ensenada porque de esta manera no sólo se obstruccionará un poco el amenazador progreso de San Diego, sino que se dará salida fácil a nuestros productos que si por hoy no responden por sí mismos a la necesidad de ese ferrocarril, la construcción de éste contribuirá a su fomento y si en los primeros años sólo puede ser considerado como un servicio público, es de esperarse que más tarde obtenga ganancias apreciables.

La población de Ensenada progresará y por último tal ferrocarril que no tiene que vencer grandes dificultades y cuyo recorrido será de 120 a 150 kilómetros, facilitará la afluencia de turistas que buscan el clima sano y agradable de Ensenada y en el orden militar sería capital su importancia porque bastaría tener sobre la línea pequeños destacamentos de observación con la seguridad de que en breve tiempo podrían llevarse las tropas necesarias para la seguridad de nuestro territorio, con relación a las invasiones filibusteras.

El otro ferrocarril a que antes he aludido penetra al territorio nacional por Mexicali y sale por Los Algodones para conectar en Yuma con el Sur Pacífico. Debe tenerse en cuenta que para llegar a Mexicali parte también del Sur Pacífico en la estación de Imperial Junction. Este ferrocarril creo que pertenece al mismo Sur Pacífico, y sólo si sé, que lo regentea un señor Andrade íntimamente ligado con aquella compañía por negocios de tierras en nuestro valle de Mexicali.

No he podido adquirir los datos suficientes para poder estimar la importancia comercial de esa vía ni la causa que determinó su construcción pero presumo que teniendo en cuenta la riqueza agrícola de la región y su aislamiento absoluto respecto del resto del país, la imposibilidad probable de sacar sus productos por el Pacífico o por el Golfo de California por razón de la distancia, falta de caminos rápidos y alto precio de ellos, hizo pensar en la construcción de esa vía como única salida de los productos de la región, con lo cual de una manera práctica absorbe su riqueza, el Sur Pacífico.

La única manera de contrarrestar ese fenómeno sería construir un ferrocarril desde Mexicali o de otro punto del citado ferrocarril (conocido por el nombre de Inter-California) hasta el Puerto de San Felipe en el Golfo de Cortés porque de esa manera los productos del valle de Mexicali tendrían fácil salida por la vía marítima para el mundo entero, con fletes más bajos y sin el peligro de ser mistificados como productos americanos, los de nuestra Patria. Por otra parte, por la misma vía podrían recibir los habitantes de ese valle efectos nacionales para sus necesidades sin ser forzosamente tributarios del mercado americano, como ahora pasa porque es imposible hacérselos llegar por Ensenada en razón de las distancias y de lo caro de los fletes.

Se ha pensado también en otra vía férrea, proyectándola de la línea divisoria al Sur de Yuma hasta el Golfo de California en el Puerto de Santa Isabel (Sonora) y comunicar este Puerto con la península por medio de un pontón de cable.

El señor don José Arce conocido hombre de negocios me ha insinuado que podría él arreglar la construcción del ferrocarril Tijuana-Ensenada, y la de Mexicali a San Felipe, formando parte del Sistema de las Líneas Nacionales, y si ésto no es una ilusión, sería la felicidad del territorio sobre todo si se ligaran esas líneas entre sí con el ferrocarril Ensenada-San Felipe. Quedaría así constituido el sistema ferrocarrilero del distrito Norte de la Baja California pero es un ideal tan hermoso que me resisto a creer en su posible realización.

Sé que alguien cuyo nombre ignoro porque me pareció indebido preguntarlo al señor Ministro de Comunicaciones que fue quien bondadosamente se sirvió hablarme de ese asunto, tiene presentada una solicitud semejante. Todo ello indica la importancia que para los negocios despierta la Baja California y sólo sería de desearse que si se otorga alguna concesión para esos ferrocarriles, sea en forma tal que no vaya a servir de obstáculo para que se lleve a cabo su construcción.


CAMINOS CARRETEROS

Tratándose de caminos carreteros son mucho menores las dificultades que se presentan: los principales que existen son, partiendo de Ensenada: a Tijuana y a Tecate por el norte; a Real del Castillo y el Álamo por el oriente y hasta el Rosario por el sur. Todos estos caminos están hechos, y sólo necesitan repararse pero con elementos de la Secretaría de Comunicaciones porque la población es tan escasa, y los recursos del distrito tan limitados, que no podría hacerse con elementos regionales.

Lo que sí importa y mucho, es abrir el paso de los Picachos o buscar otro inmediato para ligar con camino carretero Ensenada y Mexicali. Ese camino está hecho de Ensenada al Alamito y de Mexicali al Agua de los Muertos; pero tiene que hacerse del Alamito al Agua de los Muertos. Es un tramo muy corto, de cuatro a seis kilómetros pero muy difícil porque está en la caída rápida de la serranía para el desierto. Se asegura que cerca de ese lugar hay otro paso más accesible. Todo sería cuestión de explorar para buscarlo; pero de todas maneras se impone como una necesidad nacional, la construcción de ese camino para asegurar en todo evento nuestra soberanía en la codiciada región de Mexicali.


COMUNICACIÓN FLUVIAL

Este asunto no tuve tiempo de estudiarlo pero presumo que siendo navegable como es el Río Colorado, debe contarse con ese medio de comunicación para extraer los productos del valle de Mexicali al Golfo de California.


TELÉGRAFOS Y TELEFONOS

La única red que existe en el distrito Norte del Territorio de la Baja California es de particulares y la constituyen en primer lugar las líneas de la Compañía de tierras y colonización, y por sus hilos hay comunicación telefónica de Ensenada hasta San Quintín, tocando Santo Tomás y San Vicente, y de Ensenada al Álamo. Tiene un hilo telegráfico directo de Ensenada a San Diego California.

Por un convenio que hice con el Gerente de la Compañía, conseguí que me permitiera establecer una estación telegráfica en Tijuana y las intermedias que creyere necesarias entre Ensenada y Tijuana. Aproveché desde luego tener en mi brigada dos telegrafistas militares de los cuales uno quedó en mi propia oficina en Ensenada con aparato de la compañía, y al otro lo mandé a Tijuana donde trabaja con una magneta de su propiedad. Por falta de empleados y de aparatos, no he podido establecer otras dos estaciones intermedias que serían muy útiles, una en Guadalupe y la otra en El Carrizo. Sería de desearse que se proporcionaran otros dos empleados con los aparatos necesarios inclusive el que está faltando en Tijuana, dando este servicio el ramo de Comunicaciones para que sirva de base al sistema de comunicación telegráfica en el territorio.

También obtuve de la compañía la concesión de hacer uso libremente de sus hilos telegráficos y telefónicos de las doce a la una y media en el día, y de las seis de la tarde hasta las nueve de la mañana del siguiente día, sin perjuicio de poderlas utilizar en casos urgentes a cualquiera otra hora, teniendo para el efecto aparatos telefónicos en mi oficina que proporcionó la compañía. Por todos esos servicios cobra ciento veinticinco pesos al mes que hasta hoy ha pagado la Secretaría de Gobernación y con esa combinación, obtuve una notable economía para el erario pues antes, pagándose aisladamente el valor de los mensajes a precio de tarifa como se hacía el gasto importaba de quinientos a seiscientos pesos mensuales.

Otra ventaja no menos importante fue la de tener rápida comunicación con la frontera, facilitando así las operaciones militares y los asuntos administrativos, pues antes había que trasmitir un mensaje a San Diego y de allí se comunicaba por teléfono a Tijuana lleno de errores por la diferencia de idioma y a menudo con retardos perjudiciales para el buen servicio público.

Existe otra linea telefónica perteneciente al ferrocarril San Diego y Arizona que parte de Tijuana y debe llegar hasta un punto situado cerca de Tecate hacia el oriente, pero que en la actualidad sólo llega hasta el campo de trabajo del ferrocarril, situado unos doce kilómetros al Poniente de Tecate. Hablé con el señor Taitus, abogado y gerente de ese ferrocarril y me ofreció poner un aparato telefónico en Tijuana en la oficina misma del telegrafista militar, y activar la construcción de la línea telefónica a Tecate adelantando a las obras del ferrocarril. Cuando ésto sea hecho, tendremos ya por territorio nacional comunicación telegráfica de Ensenada a Tijuana y telefónica de Tijuana a Tecate. En la actualidad para comunicarse de Tijuana a Tecate o viceversa hay que pasar al lado americano y pedir favor en alguna de las tiendas que tienen ese medio de comunicación.

Queda en seguida nuestra frontera sin comunicación por el territorio, desde Tecate hasta Mexicali (120 kilómetros más o menos). En Mexicali volvemos a encontrar la línea telefónica del ferrocarril Inter-California hasta Los Algodones pero esa Compañía presenta dificultades para su uso, y hay que recurrir para comunicarse con los destacamentos que dependen de esa plaza a líneas de la compañía de irrigación según tengo entendido.

La comunicación de Ensenada a Mexicali tiene que hacerse por hoy a través de los Estados Unidos, utilizando necesariamente hilo extranjero. Por la distancia es indispensable la constante comunicación con aquel punto, y resulta cara y deficiente.

Importa por lo tanto, en mi concepto, tender cuanto antes un hilo que ligue Tecate con Mexicali, utilizar conforme a la concesión los postes tanto del ferrocarril San Diego y Arizona, como del Inter-California para tender en ellos el hilo que al gobierno corresponde, y utilizar también con el mismo fin los postes de la Compañía de tierras y de colonización para que el gobierno tenga su hilo propio desde Ensenada hasta Los Algodones y con ello el dominio de toda la frontera. El gasto no será muy fuerte sobre todo si se ayuda para la construcción con los servicios de nuestras tropas, puesto que lo que más cuesta en esos lugares son los jornales, y de todas maneras responde a una necesidad urgentísima.

Este programa no se opone en manera alguna al establecimiento de estaciones de telegrafía sin hilos, sino por el contrario contribuirá a hacer más útiles dichas estaciones.

Como el distrito del Norte está absolutamente separado del resto de la República en sus comunicaciones telegráficas, es muy conveniente que lo más pronto posible se erijan torres de telegrafía inalámbrica para ligarlo con el sur de la península y con el resto del país. También sería conveniente que en alguna de las islas próximas al litoral de la península en el Pacífico, se estableciera una estación inalámbrica que sirviera para contribuir en concurso con embarcaciones ad hoc a la vigilancia de nuestro litoral, que suele ser utilizado indebidamente por filibusteros, o robados sus productos especialmente en las islas.

A grandes rasgos podrían indicarse como lugares apropiados para estaciones inalámbricas: Mexicali, Puerto de San Felipe, Ensenada, el Rosario y Calmalli en la tierra firme, y la isla de Cedros, pero creo que esto debe ser tratado con un ojo enteramente científico, y que antes de proceder a establecerlas deben ir técnicos a la región para localizar los puntos en que convenga hacerlo.

Para terminar voy a ocuparme del muelle que está construyéndose en Ensenada y del que es concesionario Mr. Race.

Este muelle por sus dimensiones llenará por ahora las necesidades del tráfico pero según opinión de personas conocedoras, entre otras del hábil marino Capitán de Navío Hilario Rodríguez Malpica, está mal elegido el lugar en que se construyó porque es batido por los vientos y exige para su seguridad y la de las embarcaciones que a él atraquen la construcción de un rompeolas que no está comprendido en el contrato con Race y que por consecuencia tendrá que hacer el Supremo Gobierno si se quiere conservar ese muelle y librarlo de una destrucción posible durante los grandes temporales del invierno.

El señor Race buscó dinero y lo consiguió en Los Angeles de Mr. March, hombre de negocios de buena fe, pero en su codicia Race contrató la obra en forma tal que no mereció la aprobación del señor Ingeniero Pedro Espinosa inspector de la obra, nombrado por la Secretaría de Comunicaciones. Dicho ingeniero dio instrucciones para que se reforzara y asegurara convenientemente la construcción: el contratista March asegura que ha cumplido en todo lo dispuesto por el ingeniero Espinosa y recientemente me ha expresado el mismo March que Race se opone a que se pida a la Secretaría de Comunicaciones que sea inspeccionada y se reciba la obra.

Me dice March que en ella ha empleado muy cerca de treinta mil dólares, que ya se ha dirigido a la Secretaría de Comunicaciones con un memorial en que le expresa los hechos y por mi parte creo prudente ocuparme de este negocio en este informe, por el interés que tiene para Ensenada, y porque no me explico la actitud de Race persona que no tiene recursos con que responder de las responsabilidades en que pudiere incurrir sea con el gobierno, sea con el contratista.

Tacubaya, noviembre 30 de 1911.

Manuel Gordillo Escudero

 

Fuente:

Actividades políticas y revolucionarias de los hermanos Flores Magón. DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA Volúmen X. Fundador: Isidro Fabela.
Coordinador: Roberto Ramos V.
Investigadores: Luis G. Ceballos, Miguel Saldaña, Baldomero Segura García, Humberto Tejera.
Editados por la Comisión de Investigaciones Históricas de la Revolución Mexicana bajo la dirección de JOSEFINA E. DE FABELA.
EDITORIAL JUS, S. A. MEXICO, 1966 pp.403-413.