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Siglo XX > 1910-1919 > 1910

Telegrama de W.M Hanson a Porfirio Díaz. Tema: No hay duda que Alfonso Madero es el jefe actual de la organización maderista.
San Antonio Texas, diciembre 24 de 1910.

México, D.F.

Muy Señor mío y amigo:

Confirmo mi anterior, y la presente será el último que dirijo á Ud. desde aquí por tener que salir para la Hacienda en Arguelles Tamaulipas, México.

Viven aquí unos veinte ó más individuos mexicanos que se sospecha fuertemente estar dirigiendo los trabajos de Madero.

No hay duda que Alfonso Madero es el jefe actual de la organización Maderista.

Los sospechosos residen en varios puntos de la Ciudad.

Alfonso Madero vive en el número 437 Main Avenue y los otros en el 435 de la misma avenida; 236 y 521 Madison St. y 132 y 219 Dwyer Avenue y en varios hoteles.

El partido maderista tiene empleados á los mejores abogados de esta ciudad, con quienes Alfonso Madero consulta diariamente, y estamos procurando por medio de nuestros agentes especiales averiguar lo que está haciendo Madero respecto al envío á México de armas y parque, pues parece que es la intención de éste, seguir remitiendo armas y parque á su gente establecida á lo largo de río Grande.

Hasta ahora nuestros Agentes que han hablado con Madero, solamente han recibido respuestas que no lo comprometen, pero creo que con preserverancia se logrará algo que pueda conectar legalmente á Alfonso Madero con el movimiento sedicioso; toda su gente trabaja con la mayor precaución.

Existen rumores de que en esta Ciudad hay tres abogados procedentes de la parte Norte de este país, quienes están en consulta con Alfonso Madero.

Si fuere esto cierto hay motivos para creer que otros individuos, además de los Madero, están interesados en el movimiento.

Este dato me fué dado por el Capitán John D. Wemack detective municipal, diciendo éste al mismo tiempo que es rumor solamente, pero que no se ha podido confirmar.

Tambien se me informa, que poco antes de la salida de F. I. Madero, de esta Ciudad, éste y un americano de nombre Hugo Grisenbeck, estuvieron en un Banco en donde Madero depositó dinero ó un giro por una cantidad para cubrir las cien carabinas y 75,000 cartuchos, lo mismo que vigilan las autoridades secretas federales y el Cónsul Ornelas.

No he podido ver al Fiscal Federal, pero entiendo que en su opinión esto no es una violación de las leyes de neutralidad.

Según la interpretación de la Ley que dá el referido Fiscal Federal Sr. Boynton, de este Distrito Judicial, hará muy difícil la aprehensión de estos sediciosos, por ejemplo, el es de opinión, que, reunir reclutas para la revolución en país extranjero no es un delito, á no ser que se les pague y se les dote de armas en territorio americano, y que tampoco la compra de parque y armas en este país tampoco es un delito, á no ser que sean entregadas en territorio mexicano; siendo éste el caso, bien puede Ud. comprender lo difícil que es conseguir pruebas para castigar á los actuales enemigos del Gobierno Mexicano aquí.

Entiendo que esta opinión ha sido trasmitida ya al Departamento de Estado en Washington, pero nada se sabe del resultado.

La Policía Federal Americana muestra la mejor voluntad para ayudar á suprimir los trabajos maderistas en esta región de Texas, pero según la opinión del Fiscal Boyton, quien es un abogado competente, todo un caballero y al parecer amigo de México, pero muy precavido, no se procederá sin tener prueba plena.

El Capitán Nolte, Marcial Federal de este Distrito Judicial, me enseñó todos los datos que tiene en su poder y comprende la importancia que existe de hacer un trabajo efectivo en esta ocasión y me ha prometido continuar infatigablemente rindiéndonos su apoyo.

He visto en ésta los diferentes departamentos del Gobierno Federal y todos sus Jefes me aseguran que hacen cuanto les es posible para exterminar el elemento nocivo que tiene México por acá, pero como todos estos departamentos trabajan independientemente creo que poco han de lograr por no existir una oficina autorizada que, como un centro de informaciones, reciba las noticias que cada uno obtenga.

Como dije á Ud. en mi último informe, el Gobierno mexicano tiene en este lugar en la persona de Don Enrique Ornelas, Cónsul Mexicano, un representante inteligente, activo, enérgico, leal y capaz, así como altamente respetado por todas las autoridades y por toda persona que lo conoce, y de quien se puede esperar de sus gestiones resultados altamente favorables para su Goberno, pues su larga experiencia en el servicio en Texas lo coloca en condiciones inmejorables para la obra que se persigue.

Me consta que trabaja día y noche sin descanso, averiguando hasta el más mínimo rumor que llega á su conocimiento y por esa parte el Gobierno Mexicano debe estar perfectamente tranquilo.

Tengo muchos datos que me es imposible dar á Ud. por carta y ya que Ud. me ha comisionado para averiguar el asunto referido conviene, en mi humilde parecer, que tengamos Ud. y yo una entre vista en la que ampliamente pueda yo expresar á Ud. todo lo que observé en este viaje y mucho de lo cual me parece sumamente importante, y Ud. me dirá donde desea que lo vea; iré con gusto á donde Ud. me indique.

Repito á Ud. Señor, que yo no espero y jamás recibiría remuneración alguna por mis servicios, pues Ud. bien conoce el desinteresado propósito que tengo en servir al Señor Presidente Diaz y al Gobierno mexicano, y la cuestión de mis gastos no debe preocupar á Ud.

No cabe otro recurso que el de establecer un sistema de vigilancia bien organizado de todos los estados en donde hay Maderistas, pero esto debe hacerse inmediatamente aunque resulte dispendiosa la obra, y firmemente creo que de esta manera no pasaría una sólo arma ó un sólo cartucho á México y así se acabaría todo; habría por supuesto que escoger gente para el caso, pero sobre este punto tambien debemos hablar Ud. y yo y no entraré en más detalles hasta que Ud. resuelva lo conveniente.

Mientras las dificultades que existan en Chihuahua puedan ser confinadas en ese Estado, la situación se puede cuidar facilmente, pero si hubiere algún otro levantamiento á lo largo del Río Grande, en dirección Sur de Laredo y en la sierra de "Serralvo" eso daría mucha fuerza al movimiento actual, y, por lo mismo, debe vigilarse mucho la región entre Laredo y Brownsville, pues estoy bien informado de que en lado texano existe considerable número de maderistas que trabajan activamente para realizar sus proyectos.

Mensajes procedentes diariamente del Paso, Texas, están creando la mala impresión en el público de este estado de que la revolución, cuyos trabajos están ahora concentrados en Chihuahua, están ganando terreno día por día, por tal razón hay la imperiosa necesidad de acabar con los trastornadores del orden público en Chihuahua, pues bien pudiera tomar el movimiento de aquellos bandoleros un ímpetu que sería después difícil de detener.

Por ahora y hasta que volvamos á vernos, creo haber hecho todo lo posible en este viaje á Texas, á donde vine como un sirviente leal de la República Mexicana. Con gusto me quedaría aquí más tiempo, pero asuntos urgentes me llaman á la Hacienda.

No dudo que mi viaje á Texas ha sido de mucho beneficio para el fin que perseguimos, y aunque soy un hombre bastante ocupado, como Ud. lo sabe, á cualquier momento que el Señor Presidente Diaz ó Ud. me llamen obedeceré, con el mayor placer, tales órdenes, pues nada me sería más grato que servir á Uds.

Sírvase Ud. presentar mis respetos al Señor Presidente, y saludándo á Ud. con todo afecto me repito como siempre afmo. amigo.

W. M. Hanson
[Rúbrica]

Fuente:

Ultimos Meses de Porfirio Díaz en el Poder. Antología Documental. (Archivo personal del general Porfirio Díaz, que se encuentra bajo custodia de la Universidad Iberoamericana) Comisión Nacional para las Celebraciones del 175 Aniversario de la Independencia Nacional y 75 Aniversario de la Revolución Mexicana. México, 1985. p. 63-66.