Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

      1990-1999

      1980-1989

      1970-1979

      1960-1969

      1950-1959

      1940-1949

      1930-1939

      1920-1929

      1910-1919

          1919

          1918

          1917

          1916

          1915

          1914

          1913

          1912

          1911

          1910

      1900-1909

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XX > 1910-1919 > 1910

Manifiesto suscrito por Aquiles Serdán y Rafael Rosete en relación con la Convención Antirreeleccionista próxima a llevarse al cabo.
Aproximadamente Marzo de 1910.

CORRELIGIONARIOS

Estamos en la época de prueba. Hoy es cuándo del seno de nuestro partido se lanzan a la publicidad, candidaturas enteramente descabezadas, porque son incompatibles con nuestros principios; por lo que debemos continuar trabajando con mayor energía, para así triunfar en la "Convención".

En todos nuestros trabajos de propaganda, debemos sostener que el actual problema político se resolverá estableciendo en nuestras prácticas democráticas constitucionales, el principio de No-reelección, pero sin componendas, combinaciones, ni transacciones, consecuentes con los principios de nuestro partido y con las bases primeras de nuestro programa.

Cualquier transacción, quitaría no sólo a nuestros adeptos, sino a una gran parte del pueblo, la fé naciente que en nosotros tiene.

Una candidatura que no esté basada en nuestros principios, muchos de nuestros correligionarios no la juzgarán como una opinión leal y sincera, sino que verán en quien la lance un traidor (caso de lamentarse).

Los que subscribimos, declaramos una vez por todas que las candidaturas, para Presidente y Vicepresidente de la República, de los Grales. de División DON PORFIRIO DIAZ Y DON JERONIMO TREVIÑO, respectivamente, las combatimos y las combatiremos por las razones siguientes:

1. Porque proponer una última reelección para llegar a la no reelección, sería en los momentos actuales, una sangrienta burla al pueblo, el cual nunca nos perdonaría y nosotros creemos que es mejor ir gustosos a recibir una derrota con la satisfacción del deber cumplido, y no a obtener un triunfo que nos deshonraría.

2. Porque, en la época presente, el pueblo Mexicano reconoce los grandes servicios prestados a la patria por el Gral. Díaz en la revolución de los tres años y en la Intervención Francesa, pero comprende también que en su dilatada Administración y principalmente en el periodo que termina, ha cometido grandes errores y no hay suficientes motivos para creer que los remedie, pues por lo contrario la buena lógica nos dice que deben agravarse y por lo tanto, no es exagerado asegurar que el noventa por ciento de los habitantes de la República, no son partidarios de su reelección.

3. Porque la permanencia del Gral. Díaz en el poder constituye un gran peligro para la paz, pues en su Administración siempre se han violado nuestros derechos, y el pueblo empieza a despertar y lo que no consiga por medio de las prácticas democráticas y en el orden, como es de razón y justicia; no es remoto que trate de adquirirlo por la fuerza.

4. Porque, en razón de la poderosa influencia política del Gral. Díaz, no ha dejado, ni dejará ejercitar nuestros derechos y menos aún con otro periodo en el poder, pues ya el pueblo habrá perdido la fé de reconquistarse sus libertades ejercitando sus derechos, y se alejará de todo movimiento en éste sentido, pues sacará por conclusión que nada más se burla, se le explota y por último se le defrauda.

5. Porque no creemos en el Partido Científico: lo malo como lo bueno de la actual Administración se debe exclusivamente a la voluntad del Gral. Díaz.

Y por último, porque lo lógico es que la serie de sus reelecciones ha dejado una lección al pueblo mexicano que nunca olvidará y esto hará imposible que su sucesor se reelija.

Al Gral. Don Jerónimo Treviño, no lo aceptamos para Vicepresidente porque sus antecedentes serán todo lo bueno que se quiera, pero últimamente según nuestro concepto, se ha manchado.

Nos ha probado ser un amigo incondicional del Gral. Díaz y nosotros queremos que los que nos gobiernen, sean amigos del pueblo y amigos incondicionales de las leyes; porque así como atropelló la Soberanía de dos Estados por mandato o por satisfacer deseos de un amigo, con mayor razón lo hará en provecho propio o de sus ideas.

Nuestro candidato será el que preste más garantías en respeto a nuestras leyes pues (como dijera el Sr. Don Francisco I. Madero) Por malas que sean las leyes, siempre serán mejores que la voluntad de un hombre.

Nuestro candidato será el que por sus acciones pasadas y más que todo, por su manera de ser actual, sepamos que esté a favor de la causa del pueblo.

Sabemos que con principios tan radicales, no es remoto perder en la próxima lucha electoral, pero también sabemos que habremos salvado el honor y al regresar a nuestros hogares llevaremos la frente limpia y las caricias de nuestros hijos no nos avergonzarán porque tendremos la satisfacción de haber hecho todo lo posible para que la sangre y los esfuerzos de nuestros antepasados, no fueran estériles.

Aquiles Serdán y Rafael Rosete.

Fuentes:

Documentos del Archivo Personal de Aquiles Serdán. Instituto Poblano de Antropología e Historia. Instituto Nacional de Antropología e Historia. México, 1960. p. 22-24.

Los Hermanos Serdán. Serie de Cuadernos Conmemorativos. Número 50. Comisión Nacional para las Celebraciones del 175 Aniversario de la Independencia Nacional y 75 Aniversario de la Revolución Mexicana. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. México, 1985. p. 51-53.