Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

      1990-1999

      1980-1989

      1970-1979

      1960-1969

      1950-1959

      1940-1949

      1930-1939

      1920-1929

      1910-1919

          1919

          1918

          1917

          1916

          1915

          1914

          1913

          1912

          1911

          1910

      1900-1909

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XX > 1910-1919 > 1910

Carta del general Mucio Martínez a Porfirio Díaz. Tema: Muerte de hermanos Aquiles Serdán.
Puebla, a 18 de noviembre de 1910.

Señor Gral. don Porfirio Díaz.
México.

Muy respetado señor General y amigo:

Por los mensajes que he dirijido al señor Ministro de la Guerra, ya se habrá Ud. enterado de los sucesos ocurridos hoy en esta Ciudad. Cumple á mi deber ampliarle esas informaciones.

Desde hace varios días se venía rumurando en esta Ciudad, como en varias partes del país, que para el próximo domingo se efectuaría un movimiento revolucionario iniciado por los antirreleccionistas.

Aunque no dí completo crédito á esa versión sí creí oportuno dictar todas las medidas necesarias para poder reprimir cualquier trastorno.

Debido á las constantes inquisiciones hechas por el Gobierno de mi cargo, se pudo averiguar que en la casa del ya conocido antirreeleccionista Aquiles Serdán se encontraba un regular número de hombres armados, así como gran cantidad de armas y parque.

En esta virtud se dispuso por la autoridad competente que se practicara un minucioso cateo en la casa del citado Serdán.

Al presentarse los agentes de la autoridad con objeto de llevar á cabo aquella providencia, fueron recibidos con descargas, habiendo muerto y herido á varios de los agentes.

Como los rebeldes se posesionaron inmediatamente de las azoteas de la casa referida que estaba muy bien arpillada (la cual se encuentra situada en la calle de Santa Clara que es muy céntrica) y como su actitud era marcadamente hostil pues continuaron disparando contra la policía, tomé el mando de las fuerzas de Seguridad del Estado, y dispuse que salieran dos columnas una del Batallón "Zaragoza" al mando del Coronel Jefe del Cuerpo, Mauro Huerta, y la otra del Cuerpo de Rurales del Estado á las órdenes del Coronel Primo Huerta.

Ordené también que esas columnas se posesionaran de las azoteas y torres inmediatas á la casa que ocupaban los sediciosos, con el objeto de que estrechándose el cerco, á la vez que se guardaban las calles y se derribaba el zaguán, fueran capturados los propios sediciosos.

Estos se defendieron haciendo vivísimo fuego desde las ocho hasta las once de la mañana, en que heridos unos y muertos otros, y prisioneros varios, quedó el sitio en poder nuestro.

Hicimos á los contrarios veinte muertos, cuatro heridos, siete prisioneros y les apresamos como ciento cincuenta rifles, unos sesenta mil tiros, varias bombas de dinamita y varias actas y proclamas.

Envío a Ud. adjunto un ejemplar de éstas.

Me parece oportuno hacer notar que entre los prisioneros hubo cinco mujeres entre las cuales se encuentran la madre, esposa y hermana de Serdán, las cuales se batieron denodadamente y arrojaron varias bombas de dinamita.

Por nuestra parte tenemos que lamentar la muerte del Jefe de la Policía Coronel Miguel Cabrera, de un Oficial del primer Regimiento y de varios gendarmes y algunos paisanos.

Tuvimos varios heridos entre ellos y de algún cuidado al Coronel Gaudencio de la Llave.

Se han hecho ya las consignaciones respectivas al Juzgado de Distrito.

Por mi parte estoy trabajando con actividad para descubrir todas las ramificaciones que pudiera tener esta asonada.

Acerca de esto tendré el gusto de informar a Ud. oportunamente.

Como manifesté al señor Ministro de la Guerra, el Jefe de la Zona y el General Cauz y su Regimiento me han prestado su valiosa ayuda tanto para el ataque á Serdán cuanto para mantener la tranquilidad que hasta estos momentos (nueve de la noche) reina aquí.

Debo manifestar a Ud. que Aquiles Serdán parece que no se encontraba entre los rebeldes pues no se le vio durante la refriega ni se ha tenido noticia de que haya estado aquí.

El que hizo Jefe de los revoltosos fue Máximo Serdan hermano de aquél y quien fue muerto.

He quedado enterado del envío á ésta de trescientos hombres de la Federación.

Con estos elementos y con los que he reunido del Estado estoy ya en situación de evitar cualquier nuevo trastorno.

Quedo como siempre en espera de sus respetables órdenes como su afmo. amigo y muy atto. S.S.

General Mucio Martínez
[Rúbrica]

Fuente:

Ultimos Meses de Porfirio Díaz en el Poder. Antología Documental. (Archivo personal del general Porfirio Díaz, que se encuentra bajo custodia de la Universidad Iberoamericana) Comisión Nacional para las Celebraciones del 175 Aniversario de la Independencia Nacional y 75 Aniversario de la Revolución Mexicana. México, 1985. p. 15-17.