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Siglo XX > 1910-1919 > 1910

Carta de Francisco Vargas Sánchez a Francisco I. Madero comentando la asamblea de Puebla.
Aproximadamente Mayo de 1910.


Señor Don Francisco I. Madero
San Luis Potosí.

Señor de mi respeto:

Me es muy satisfactorio manifestar a Ud. que la grata impresión que tuve al oírle hablar la noche de su llegada a la ciudad de Puebla en el mitin, y en la velada celebrada al día siguiente; su voz y sus frases fueron un timbre que despertó en mí el amor Patrio que por tantos años me tenía en un letargo, y desde luego con la poca aptitud que me caracteriza trasmití su idea a mis coterráneos y formé un Club Anti-reeleccionista en éste mi humilde pueblo recordándoles a los hoy correligionarios que lo que se necesita para salvar a la Patria es tener hombres de acción, hombres que no se arredren ante las inicuas amenazas de la injusticia de los que pretenden conculcar nuestros derechos, hombres que no vendan sus convicciones por un mísero mendrugo, y aunque a Ud. parezca increíble mis palabras hallaron eco muy loable especialmente entre la clase proletaria, y no en aquellos que se precian de ilustrados y disfrutan de alguna posesión; por tal virtud busqué la fuerza del partido Anti-reeleccionista y a éste se han adherido aquellos quienes con orgullo llamo hermanos aunque desheredados de la fortuna, pero sí debo asegurar a Ud. sin temor de equivocarme que son hombres honradísimos y de carácter.

Cuento con las simpatías de más de mil campesinos sin que jamás les haya brindado una vil moneda ni pintándoles ilusiones irrealizables; yo siempre les he hablado de los derechos cívicos que a todos corresponde, de la igualdad que hay ante la ley y de que jamás es digno doblegarse ante un déspota magnate.

A esto debo mis simpatías: Yo les he inculcado el deber imprescindible de que, para que dignamente nos llamemos republicanos es necesario unificarnos y no permitir por más tiempo la ignominia con que es tratado el proletario por aquellos que por la esfera en que se ven, se creen poderosos, y moralmente son desgraciados.

Recuerdo todas las frases explicadas por Ud., de cuales mi humilde espíritu se engolfó en esa heroicidad que le caracteriza, de ese valor civil ineludible a toda prueba, y de esa firmeza de carácter que en nada se arredra y sabe enfrentarse ante las vicisitudes más rémoras en defensa de una causa sacrosanta en todo derecho, cual no obstante la tenaz persecución de que soy víctima seguiré defendiendo incondicionalmente y por ella sucumbiré si el destino así lo quiere antes que retroceder.

Réstame suplicar a Ud. se sirva aceptar la alta estimación que le tiene su afmo. atto. y S. S.

Francisco Vargas Sánchez.
(Rúbrica.)

(Copia manuscrita, del original).

Documentos del Archivo Personal de Aquiles Serdán. Instituto Poblano de Antropología e Historia. Instituto Nacional de Antropología e Historia. México, 1960. p. 45-46.