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Siglo XX > 1900-1909 > 1908

Francisco I. Madero. Epistolario 1900-1909. 441. Carta de Madero a su padre, de quien solicita apoyo y comprensión para la larga y dificil lucha democrática en que se va involucrar.
Diciembre 20 de 1908

 

 

San Pedro, Coah. Diciembre 20

Sr. Francisco Madero.
México, D. F.

Muy querido papacito:

Confirmo mi última de fecha 15 del actual y carezco de tus gratas a qué referirme.

Lo único que he recibido tuyo, fue tu telegrama referente al asunto de Cloette y ya escribí a aquellos Sres. de conformidad. Así es que en enero haremos las medidas de aquellos terrenos.

Pasando a otro asunto te diré que por temor de que allá en casa fueran a extraviarse, le he estado mandando a Rafael L. Hernández algunos rollitos con lo que ha ido saliendo de mi libro.

Este quedará totalmente impreso el jueves o viernes de esta semana que entra a más tardar. Empastarán de 100 a 200 diarios, así es que muy pronto voy a tener la edición en mi poder.

Tú comprenderás que no deja de ser inconveniente el tener estos libros almacenados, y como ya se ha divulgado bastante la noticia, temo que algunos chismes exagerados vayan a perjudicarme, y creo que la mejor defensa es poner en circulación mi libro.

Además, los acontecimientos se han venido encima con gran rapidez y ya no puedo diferir por más tiempo su publicación y el tomar una parte activa en la política, tanto del Estado como en general de la República, porque estoy perdiendo un tiempo precioso.

Sabrás que ya se fundó en esa Capital el núcleo para formar un partido democrático, y yo creo que fueron sorprendidos los iniciadores y sin querer admitieron en su seno a Barrón, dándole con esto a su Junta un carácter netamente reyista.

Por otro lado me escriben de aquí de Saltillo que están desmoralizados porque en las elecciones de últimamente para funciones municipales, fueron vencidos los independientes, valiéndose de armas de mala ley, y que con este motivo parece que el elemento independiente acababa de nombrar como jefe a un reyista.

Tú comprendes que para los asuntos que yo tengo en proyecto, todo esto me perjudica muchísimo y serán mayores los obstáculos que tenga que vencer. Tengo la convicción de que tan pronto como salga mi libro y como empiece a trabajar activamente, neutralizaré estos avances del reyismo, y encauzaré las energías de esos elementos por el terreno verdaderamente democrático.

Yo creo que lo más que podré diferir el dar a luz mi libro será el 26 a 28 del actual, y si realmente crees tú que te pueda perjudicar algo su publicación, sería conveniente que activaras cualquier arreglo aunque fuera por una cantidad menos de la que pensabas, aunque el interés no sea tan bajo, pues con eso y lo que saquemos de la venta de Ramón Corona que venderemos de cualquier modo que sea, podremos estar perfectamente tranquilos. Si se te dificulta arreglar eso, quizá será conveniente que veas al Sr. Limantour explicándole la situación con franqueza. Dile que estoy resuelto a trabajar porque se forme un Partido Democrático con objeto de impedir que a la muerte del Gral. Díaz el poder vaya a dar a manos de un déspota, y que para preparar el terreno he escrito un libro en el cual desarrollo esa idea y a Reyes le quito la careta. Dile también lo que pasó con el Partido Democrático en esa Capital, que está tomando tendencias reyistas, así como la oposición de Coahuila, y que necesito cuanto antes entrar en la lucha para neutralizar esos efectos.

Por último le puedes decir que ya sabe que yo tengo grandes simpatías por él y que sería mi candidato ideal para la Presidencia o Vice-Presidencia si eso fuera posible, y que trabajaré dentro del Partido Demócrata para llegar a ese objeto cuando me parezca oportuno, pues si es cierto que tengo simpatías por él, soy antes que todo un demócrata convencido y trabajaré principalmente por el triunfo de los principios democráticos, lo cual me obligará a trabajar por el candidato que resulte electo en una convención democrática. Si él fuera ese candidato, trabajaría con mucho mayor placer, pero de todos modos trabajaré con todas mis energías por el que resulte.

Te digo esto porque es mi modo de pensar, y si le llegas a decir al Sr. Limantour no vaya a creer que soy un limanturista incondicional, pues antes que todo soy demócrata.

Como tú sabrás, en mi libro lo que ataco principalmente es el régimen de poder absoluto, y del Sr. Limantour hablo bien, hasta donde lo permite la prudencia, pues no quise que se traslucieran mis simpatías hacia él, porque eso sería perjudicarle a él mismo y aun a mí en mis trabajos subsecuentes, pues que dirían que no soy un sincero demócrata como lo soy en verdad.

Pasando ahora a consideraciones de otra naturaleza, te diré que el estudio que he hecho de la situación actual ha traído a mi ánimo el convencimiento de que si la Nación no hace un esfuerzo en esta próxima campaña electoral, corremos inminente peligro de perder hasta nuestra nacionalidad, o bien vendrá otro período de guerras civiles que será igualmente funesto para la República. Con este motivo creo que es un deber el de todos los mexicanos hacer un esfuerzo vigoroso y salvar a nuestra Patria del peligro que creemos la amenaza.

En estos momentos solemnes no debe uno de tener en consideración los perjuicios personales que pueda recibir en la contienda, pues no se trata de uno mismo, sino de la Patria, por la cual es necesario resolverse a sacrificar hasta la vida si es preciso.

Los estudios filosóficos que yo he hecho me han llevado al convencimiento que a este mundo hemos venido para trabajar por su progreso, pues si únicamente pensamos en nosotros mismos, y queremos progresar solos dejando atrás al resto de la humanidad, nuestro egoísmo nos ligará a ella de un modo más seguro y no solamente no haremos nada por ella sino tampoco por nosotros mismos.

Por último, esos estudios han logrado hacer penetrar en mi alma el entusiasmo suficiente para poder luchar con serenidad por el bien de la Patria, despreciando los peligros que pueda correr.

Tú conoces muy a fondo las mismas doctrinas filosóficas; si meditas con calma y serenidad, llegarás a los mismos resultados, y si no te resuelves tú a luchar, es porque no está en tu carácter ni en tu edad el mezclarse en esos asuntos; pero está en ti dejarme hacerlo sin traba de ninguna naturaleza, pues aunque de todos modos sé que me respetarás el derecho que tengo de hacerlo, yo lamentaría muchísimo no llevar todo a tu aprobación y saber que tú estimabas que te habría perjudicado en tus intereses particulares.

Espero pues que harás un vigoroso esfuerzo para arreglar en ésa algunos empréstitos a plazos largos, o por lo menos a pagar en 3 años, a fin de que muy pronto estés tú completamente despreocupado y yo también pueda maniobrar con entera libertad como el caso requiere, pues si entro en la campaña con vacilaciones y con indecisiones, entonces sí el fracaso será seguro, no solamente para nuestra causa, sino para nosotros mismos en lo particular, pues ya sabes que del palo caído todo mundo hace leña. Supongo que ya habrás leído mi libro y que podrás formarte un concepto de él para que comprendas la importancia de mis proyectos.

Espero tus gratas noticias sobre el particular, y con afectuosos recuerdos para los parientes y besitos para mis hermanitos, recibe con mamá el grandísimo cariño de tu hijo que te quiere con toda su alma.

FRANCISCO I. MADERO*

Aumento.

Queridísimo papacito, no puedes imaginarte la impresión que me causa tenerte que hablar en los términos que lo he hecho, pues no desearía causarte la más ligera contrariedad; pero se viene sobre nosotros la avalancha y es necesario asumir una actitud resuelta. Es necesario pensar que se acercan grandes acontecimientos, que tendrán una influencia decisiva en los destinos de nuestra Patria, y que nosotros que tan visiblemente hemos sido ayudados por la Providencia debemos de secundar sus miras luchando por el progreso de la humanidad.

Nosotros, con los convencimientos que nos han proporcionado nuestras consoladoras creencias, debemos de comprender que si la Providencia pone a nuestra mano tan cuantiosos elementos, al ayudarnos en todas nuestras empresas no lo habrá hecho con el único objeto de que disfrutemos tranquilamente nuestras riquezas; indudablemente que si nos ha armado con tan valiosos elementos de combate como son la riqueza, la ilustración, el patriotismo, no es para que permanezcamos como espectadores en la gran lucha que se inicia, sino para que entremos en la lid valientemente, con la seguridad de que trabajamos en armonía con el Plan Divino y que de lo alto recibiremos la ayuda necesaria.

Nosotros sabemos que, por más perversos que sean los hombres, no podrán lograr que una buena acción acarree sobre el que la lleve a cabo malas consecuencias. Sólo la miopía de los hombres puede hacerlos creer tal absurdo.

Papacito, te suplico meditar con serenidad, y ayudado por la oración, sobre lo que te he dicho, para que no vayas a dar una interpretación indebida a mi conducta.

** me preocupa más cualquier contrariedad que te vaya a causar.

C. 14 fs. 242-246.

 

* El siguiente texto está escrito de puño y letra del señor Madero.

** Al margen del folio, donde prosigue la postdata manuscrita, se advierte una primera línea ilegible.

 

ARCHIVO DE DON FRANCISCO I. MADERO (2)
Epistolario (1900-1909)
Edición establecida por Agustín Yáñez y Catalina Sierra
Edición conmemorativa del cincuentenario de la muerte de DON FRANCISCO I. MADERO
EDICIONES DE LA SECRETARIA DE HACIENDA. MEXICO, 1963. pp.267-269.