Siglo XX
>
1900-1909
>
1908
Francisco I. Madero. Epistolario 1900-1909. 374. Carta de Madero al Sr. Don Victoriano Agüeros, comentándole sobre la creación de un partido nacional y trabajar en el marco de las instituciones para lograr la alternancia en el poder.
Julio 23 de 1908
|
|
EPISTOLARIO 1908
Julio 23
Sr. Don Victoriano Agüeros.*
Apartado No. 379.
México, D. F.
Muy señor mío y amigo:
Cuando a fines del año pasado se trató de la cuestión de la Bahía de la Magdalena, "El Tiempo" asumió una actitud tan patriótica, que verdaderamente le ha ganado muchas simpatías. Con ese motivo, desde entonces soy su suscriptor, pues por telégrafo le supliqué me remitiera una suscripción, junto con algunos números atrasados que quería consultar, porque varios amigos habíamos pensado publicar una protesta. Escribimos la protesta y la firmamos, pero el dilema a que llegamos, como solución, era tremendo, pues teníamos que considerar el convenio como una imprudente condescendencia con los americanos, o como una debilidad de nuestro Gobierno, verdaderamente humillante para nuestra Patria.
Debido a esto, la protesta estuvo escrita en términos tan vehementes que al fin determinamos no publicarla, pues el hecho de haberla publicado, significaba arrojarle el guante al Gobierno Federal y en verdad que no estábamos preparados para ello y nos hubieran aniquilado antes de que hubiera principiado la próxima campaña electoral que parece iniciarse y que todos los que amamos a nuestra Patria y nos preocupamos por su porvenir, esperamos con ansia.
Esta misma cuestión la ha estado Ud. tratando en su periódico con gran patriotismo y habilidad, y no he podido resistir el deseo de escribirle la presente para felicitarlo muy cordialmente por su simpatía y valiente actitud.
Con un puñado de patriotas del calibre de Ud. no hay que perder las esperanzas de que México llegue a constituirse de tal modo que pueda asegurar para siempre su independencia y su integridad.
Cada vez se nota más fuerte la reacción contra la apatía de treinta años, con el objeto de lograr que, en la próxima campaña electoral, la voluntad nacional sea tenida en consideración.
Yo creo que estamos ahora en uno de los momentos históricos de mayor importancia para el porvenir de nuestra Patria y sólo una actitud enérgica, resuelta y abnegada de todos los buenos patriotas podrá salvarla del precipicio a que la va orillando el actual régimen de cosas, pues si no se pone remedio, vamos seguramente por el camino que nos hará perder nuestra nacionalidad, pues si el país sigue soportando pacientemente el régimen actual de Gobierno, irá aniquilando todas sus fuerzas, su virilidad, su energía, su patriotismo, a la vez que se desarrollará desmedidamente el gusto por el lujo y la sed de riquezas, condiciones las más favorables para aceptar un yugo extraño, pues los pueblos de mercaderes nunca han sabido defender su independencia. Por el contrario, si la Nación se desespera y recurre al camino antiguo de las revoluciones, será dar un paso desas troso hacia atrás.
El remedio para evitar estos graves males, creemos muchos que es reivindicar las prácticas republicanas; pero dadas las circunstancias actuales, la lucha para lograr este objeto se presenta dificilísima y será necesario hacer abstracción de toda clase de ideas de partido para reconcentrar los esfuerzos de todos los buenos patriotas a conquistar los dos principios que tan hábilmente expuso "El Tiempo" en uno de sus editoriales: asegurar para siempre la paz sin que esto sea pretexto para que se ejerzan tiranías, y asegurar igualmente la alternabilidad del poder, a fin de que nuestros mandatarios sean los primeros en respetar la ley y no se aprovechen de su alta posición para vulnerarla.
Espero que se servirá Ud. darme su parecer sobre el particular y a la vez decirme sus ideas sobre esto, y sobre la conveniencia de formar un núcleo entre todos los que tengamos semejantes aspiraciones y que, llevaderas al terreno práctico, pueden desde luego resumirse del modo siguiente:
Trabajar en la próxima campaña electoral por formar un partido netamente nacional, cuyas principales tendencias sean conseguir la alternabilidad de los mandatarios en el poder, eligiendo a éstos entre los buenos hijos de México que más se hayan distinguido por su patriotismo y su moderación, y procurar que en el Congreso esté representada verdaderamente la voluntad de la Nación, para lo cual se necesitará libertad en las elecciones.
Creo que en este programa pueden perfectamente amoldarse las aspiraciones nacionales y que por lo pronto no debemos de pensar en otra cosa, sino en conjurar el eminente peligro que nos amenaza: o de perpetuar el régimen del poder absoluto de traer la anarquía.
Debemos comprender que si bien es cierto que el Gral. Díaz ha usado con moderación de dicho poder absoluto, todas las probabilidades son de que sus sucesores no obren con tal prudencia.**
Desde luego Ud. sabe que la unión de la prensa de los Estados será un elemento de mucha importancia.
Aprovecho esta oportunidad para ofrecerme a sus órdenes, como su muy adicto amigo y atento S. S.
FRANCISCO I. MADERO
C. 14, fs. 13-15.
* Periodista y polígrafo (1854-1911) director de El Tiempo y de la excelente Biblioteca de autores mexicanos (78 volúmnes).
** En esta carta aparece ya de modo preciso el esquema de la obra La Sucesión Presidencial.
ARCHIVO DE DON FRANCISCO I. MADERO (2)
Epistolario (1900-1909)
Edición establecida por Agustín Yáñez y Catalina Sierra
Edición conmemorativa del cincuentenario de la muerte de DON FRANCISCO I. MADERO
EDICIONES DE LA SECRETARIA DE HACIENDA. MEXICO, 1963. pp.218-219.
|