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Siglo XX > 1900-1909 > 1906

Francisco I. Madero. Epistolario 1900-1909. 315. Carta de Madero a su hermana Mercedes, felicitándola por el día de su santo, que festejará con sus seres queridos.
Septiembre 22 de 1906

 

 

EPISTOLARIO 1906

 

San Pedro, septiembre 22

Srta. Mercedes Madero.

México.

Muy querida hermanita:

Espero que esta carta la recibirás pasado mañana, día de tu santo, día que acostumbras festejar en unión de todas las personas que te son queridas, y ya que la distancia que nos separa me impide ir a unirme con todas esas personas que te quieren para contribuir con mi grano de arena a que pases contenta ese día, que mi carta, mensajera de mis felicitaciones, vaya en mi lugar, lleve mis pensamientos de cariño y te sirva de prueba que aunque lejos de ti, me uno de corazón con todos los que te felicitan y junto con ella elevo al Ser Supremo mis plegarias porque te colme de bendiciones, porque te despeje el camino de la vida a fin de que sólo coseches flores por el camino de la vida.

Pero, para esto, debes de recordar lo que El nos dijo: "ayúdate y te ayudaré", dando a entender claramente que sólo nuestras buenas acciones, nuestros esfuerzos reiterados por acercarnos a El, pueden atraernos su eficaz ayuda.

Para esto debemos de recordar que dentro de nosotros mismos tenemos nuestro cielo si lo sabemos encontrar, elevándonos sobre las preocupaciones vulgares, despreciando las vicisitudes de la vida y sólo preocupándonos por lo grande, lo noble, lo elevado. Cuando tengamos logrado (después de un largo y enérgico esfuerzo) llegar a ese grado de elevación, habremos conquistado la serenidad y la calma, patrimonio de los justos, y nos habremos hecho tan insensibles a las miserias humanas, que sólo vibrará nuestra alma ante las desdichas de los demás, ante las grandes desgracias de la humanidad, y esas vibraciones harán recoger de nuestro ser ánimo para luchar y remediar esos males, fuerza para vencer, restablecer el reino de la justicia y enjugar tanta lágrima...

Como le digo a mamá, en noviembre próximo iremos a ésa para el casamiento de Pafela y entonces tendremos el gusto de abrazarlas. Espero que pronto tendremos que volver a esa Capital y que en vez de Pafela, seas tú la heroína de la fiesta, ¿qué dices de eso? ¿Está ese día lejano? ¿Para cuándo sabremos la grata noticia de que has encontrado en este mundo un compañero que te ame como mereces, y a quien tú puedas prodigar los tesoros de tu amor?

Te hago estas preguntas porque me han llegado algunos vagos rumores que hacen prever la posibilidad que pronto se realice lo que te ha de parecer un sueño, quizá un sueño dorado.

Cierro ya mi carta repitiéndote que te deseo una dicha sin límites, y esperando pronto tener el gusto de verte y abrazarte, te mando con la presente junto con mis felicitaciones un cariñoso beso.

FRANCISCO I. MADERO

C. 11, fs. 375-377.

 

ARCHIVO DE DON FRANCISCO I. MADERO (2)
Epistolario (1900-1909)
Edición establecida por Agustín Yáñez y Catalina Sierra
Edición conmemorativa del cincuentenario de la muerte de DON FRANCISCO I. MADERO
EDICIONES DE LA SECRETARIA DE HACIENDA. MEXICO, 1963. pp.172.