Siglo XX
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1900-1909
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1906
Francisco I. Madero. Epistolario 1900-1909. 314. Carta de Madero a su madre, felicitándola en ocasión de su santo.
Septiembre 22 de 1906
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EPISTOLARIO 1906
San Pedro, septiembre 22
Sra. Mercedes G. de Madero.
México.
Mi adorada mamacita:
En su tiempo recibí tu amable cartita del 25 próximo pasado, que se cruzó con la que te escribí el 24 del mismo.
Por haber andado fuera de ésta no te había escrito, pero ahora quiero hacerlo para que recibas esta carta el 24 del actual, día de tu santo.
Espero que ese día lo pasarás muy contenta, y sólo siento no poder estar a tu lado para hacerte de viva voz mis felicitaciones y para contribuir con mi presencia y la de Sarita a que hubieras pasado más contenta ese día.
Pero no se puede hacer eso; tengo deberes imprescindibles que me retienen en ésta y lo que haré será darme vueltas a ésa para tener el gusto de verlos siempre que mis ocupaciones me lo permitan.
Para el casamiento de Pafela sí pienso ir, aunque es probable que no permanezca en ésa tanto tiempo como deseaba, porque en esa época llegará a Cuatro Ciénegas la maquinária de la fábrica de guayule y deseo estar allí durante todo el tiempo que dure su instalación, con el doble objeto de enterarme de su funcionamiento y de allanar cualquier dificultad que se presente a fin de que cuanto antes empiece a funcionar ese negocio.
A propósito de Gabriel, está muy bien con la familia de la Florida, que es muy buena familia, vive en la misma casa de ellos, así es que lleva la vida de familia con todas sus ventajas.
El 18 del actual regresé de mi expedición por Australia, la Merced y Cuatro Ciénegas y me encontré todo bien. Los tanques tienen bastante agua, algunos completamente llenos, otros medios; los pastos que da gusto verlos, los ganados muy gordos; con lo único que no quedé satisfecho fue con una experiencia que mandé hacer de sembrar un almácigo de guayule, pues con seguridad que sembraron otra cosa. En cambio, se repitió el experimento pero aún no se puede juzgar el resultado.
Sin querer me he extendido mucho sobre asuntos que poca o ninguna relación tienen con el objeto principal de esta carta, pero lo hice porque sé que te interesas por todos nuestros negocios y porque aún no he tenido tiempo de escribirle a papá y quiero que sepa estas noticias. Entre tanto le escribiré a él pero recibirá mi carta con un día de atraso.
Volviendo al asunto principal, quiero decirte que ya te has de imaginar los ardientes deseos que tengo porque seas feliz no solamente en el día que celebras el 24, sino toda tu vida mientras vivas entre nosotros y después cuando nos abandones, cuando nos vayas a esperar en la otra vida, en donde seguiremos amándonos y formando la misma familia, pues ésta está fundada en los lazos del amor, y éstos son indisolubles, eternos, como nuestra vida, y en vez de aflojarse se hacen más estrechos a medida que vivimos más tiempo juntos, a medida que sufrimos en compañía, a medida que aumenta nuestro mutuo agradecimiento por los servicios que nos prestamos en nuestra vertiginosa carrera, en nuestra larga peregrinación por este válle de lágrimas, por este sitio de dolor.
Sí, querida mamacita, mucho, mucho deseo tu felicidad, y porque Dios te la conceda, elevo mis fervorosos votos, unidos a los que elevan todos mis hermanos y las muchísimas personas sobre quienes has derramado consuelos, indudablemente han atraído y atraerán sobre tu cabeza las bendiciones de nuestro Padre Celestial, cuyo inmenso anhelo, cuya única ley, es que nos "amemos los unos a los otros" y la cual cumples tan admirablemente, gracias al inagotable amor que sientes por todas las desdichas, por todos los infortunios.
Como complemento indispensable para tu felicidad y la de todos nosotros, le pido también al Dispensador de todos los bienes que permita que todos tus hijos podamos seguir tu ejemplo.
Con cariñosos recuerdos para todos y con besitos para mis hermanitos, recibe con papá el grandísimo cariño que les tiene su hijo que mucho los quiere.
FRANCISCO I. MADERO
C. 11, fs. 371-374.
ARCHIVO DE DON FRANCISCO I. MADERO (2)
Epistolario (1900-1909)
Edición establecida por Agustín Yáñez y Catalina Sierra
Edición conmemorativa del cincuentenario de la muerte de DON FRANCISCO I. MADERO
EDICIONES DE LA SECRETARIA DE HACIENDA. MEXICO, 1963. pp.171-172.
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