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1905
EPISTOLARIO 1905
Sr. José Y. Farías.* Estimado amigo: Acabo de recibir su grata de hoy, que paso a contestar. Me voy a permitir hacerlo con la franqueza a que me creo autorizado a usar por la índole de las relaciones que nos han unido. Parece como que quiere Ud. dar a entender que yo quiero aprovecharme de la situación en que se encuentra Ud. para obtener condiciones leoninas. Principiaré por demostrar a Ud. que está en un error con las razones siguientes: 1o. No tengo recuerdo de que en la Laguna se haya hecho un negocio en el cual se pague como prima, al que lo traspasa, la mitad de las utilidades, lo cual está demostrado con el hecho de que no ha podido Ud. encontrar quien lo ayude en esas condiciones. 2o. Si quisiera cultivar más tierras que las que tengo regadas podría conseguir en Sta. Teresa, pues están repartiendo tierras. En cuanto al hecho de que yo quisiera poner otro administrador, me parece justificado de sobra con las razones que expuse a Ud. ayer. Demasiado he querido demostrarle el deseo que he tenido de ayudarlo para que ahora me resulte con esto. Que no lo pueda ayudar en la forma que Ud. desea, no es culpa mía. Ud. debe de penetrarse bien de la idea que sólo recibimos las consecuencias de nuestros propios actos, y que es una niñería querer culpar a otras personas de que nuestros negocios no marchen a nuestro gusto. Como le manifesté varias veces, no me convenía el negocio que Ud. me proponía, y sólo cediendo a sus reiteradas instancias le hice las proposiciones que tanto le han desagradado. Si Ud. no hubiera insistido tanto, yo no le hubiera hecho ninguna clase de proposiciones, que era lo que yo deseaba, así es que Ud. es el único culpable de esto. Es bueno que se acostumbre a ser más filosófico en su modo de obrar y de pensar, si no, cosechará muchos disgustos y contrariedades. En el caso actual por ejemplo, está Ud. a punto de disgustarse con su amigo que siempre lo ha querido bien sólo por el hecho de que no lo ayuda una vez más, en la forma que Ud. desea. Cualquiera que sea su modo de obrar y de pensar en este asunto le seguiré teniendo el mismo cariño de siempre y quedo su amigo que lo aprecia. FRANCISCO I. MADERO C. M. Z., fs. 4-5.
* Hermano, como quedó anotado, de Juan Farías, de Guadalajara. Esta carta pertenece al segundo de los dos copiadores que se hallan fuera de la colección en poder de don Alfredo Alvarez, y que fueron proporcionados por su poseedor actual, don Francisco Madero Zambrano. El copiador registra la correspondencia emitida del 12 de marzo de 1905, al 12 de mayo de 1906. Consta de 499 folios, con iguales características de encuadernación que los otros del Archivo.
ARCHIVO DE DON FRANCISCO I. MADERO (2) |