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Siglo XX > 1900-1909 > 1905

64. La aurora de una nueva era
El Colmillo Público, núm. 120, 24 de diciembre de 1905, p. 813

 

En otro lugar de este mismo número damos cabida a la importante circular número 2 expedida por la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano, (1) documento que anuncia una nueva era para la lucha por la libertad. La tiranía ya no tendrá enfrente luchadores inermes fáciles de aniquilar, sino unidades fortalecidas por la solidaridad; ya no habrá un solo luchador aislado; el que caiga tendrá la fuerza material y moral de sus hermanos en ideales.

Se hacía indispensable la unión de los liberales. La tiranía ha podido echar profundas raíces favorecida por nuestra desunión y nuestra apatía, y durante treinta años de opresión los bastones de los gendarmes han proyectado su sombra sobre la justicia y el derecho. Pero ha sonado la hora de reaccionar.

La música empalagosa con que El Imparcial y los órganos de la dictadura habían adormecido al pueblo, del mismo modo que los farsantes adormecen serpientes en las barracas, ya a nadie logra embaucar; y un deseo vehemente de justicia ha fundido el hielo que atería los entusiasmos, y una ansia formidable de libertad se ha apoderado de los espíritus que no saben soportar yugos. ¡Ah, es que los esclavos de ayer renuncian a poner las espaldas para que las cruce el fuete!...

Presenciamos la aurora de una nueva era. Los espíritus mezquinos que, impotentes para la lucha, se amurallaban detrás de un escepticismo cómodo que les permitía permanecer inactivos en presencia del crimen, asegurando que era inútil la lucha por la libertad porque no había pueblo, deben salir ya de su aislamiento y unir sus esfuerzos a los de los que combaten.

Ya no hay pretexto para dejar de combatir. Los esfuerzos de los luchadores que han sabido perseverar han allanado el camino, haciendo que todos los hombres de buena voluntad se unan bajo la bandera gloriosa del Partido Liberal, lo que ha comenzado a producir la fuerza que tanto necesitaba para su triunfo la causa de la libertad.

La circular número 2 de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano revela que el pueblo se decide al fin a trabajar por su libertad, puesto que la Junta anuncia que los ciudadanos que se inscriben expresan la cuota con que contribuirán mensualmente y están enviando sus pagos.

La actividad del pueblo al acudir al llamamiento que le hizo la Junta revela, también, que sobre la patria pesa una tiranía sin freno y sin límite, porque ¿a qué atribuir entonces ese deseo manifiesto del pueblo a pertenecer a un partido que trabaja contra la opresión?

Sería necio suponer que un pueblo contento de su gobierno se uniera al primero que lo convocase para oponerse a la acción de ese mismo gobierno.

El pueblo mexicano obra de un modo enteramente natural. Lo oprime la tiranía; lo explotan el gobierno, el clero y los ricos avaros; lo flagelan los caciques; tiene sobre su cabeza, como una espada de Damocles, el servicio militar obligatorio, y en su vida oscura de miseria y de fatiga, se siente mil veces tocado por el hambre y se desmoronan todos sus afectos y todas sus ilusiones cuando ¡ay! -con frecuencia- sabe en el fondo del calabozo a donde lo ha empujado la fatal inquina de los poderosos, o en el cuartel donde se haya confinado, que la familia se desorganiza y se desbanda barrida por la prostitución.

Un estado tal de inmoralidad y de injusticia es lo que quiere el pueblo que termine, y por eso gozoso y entusiasta se congrega bajo la bandera que supieron hacer gloriosa los gigantes de Ayutla y los titanes de la Reforma.

El profesionista que sabe que en esta época de servilismo sólo a los abyectos les es dado medrar; el empleado de gobierno, el militar, el funcionario que se ven postergados cuando su dignidad no se envilece con las quincenas y conservan incólume su honradez; el comerciante, el industrial y el agricultor que ven cómo improvisan fortuna los aventureros que tienen influencias; los estudiantes en cuyos corazones generosos no caben ni el doblez ni el servilismo, y los hombres de trabajo, los obreros encargados de fabricar la riqueza ajena mientras ellos permanecen en la miseria, todos los que piensan y obran y con su pensamiento y su acción procrean el engrandecimiento de la patria, están con el Partido Liberal que lucha contra la tiranía.

Bienvenida sea la nueva era debida a los esfuerzos de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. Que no haya un ciudadano honrado que deje de inscribirse como miembro del Partido Liberal, cuya fuerza crecerá a medida que avance en su reorganización, hasta llegar al punto de poder dar al pueblo la libertad perdida en la siniestra noche de treinta años de cadenas.

Invitamos a todos los mexicanos honrados a que se adhieran a las resoluciones tomadas por la Junta el 28 de septiembre. La unión produce la fuerza.

Réstanos solamente felicitar a la junta organizadora por haber hecho práctica la reorganización del Partido Liberal y excitamos a sus miembros a que no desmayen y a que continúen con firmeza sus trabajos.

 

Anakreón (Ricardo Flores Magón).

 

(1)   Refiérese a la "Circular núm. 2 de la Junta Organizadora del Partido Liberal", fechada el 12 de diciembre de 1905 y firmada por Ricardo Flores Magón y Antonio I. Villarreal en Saint Louis, Missouri, publicada en El Colmillo Público, núm. 120, 24 de diciembre de 1905.

 

Nota Bene: Véase la nota del editor de las Obras Completas de Ricardo Flores Magón aquí.

 

Fuente: 

Obras Completas de Ricardo Flores Magón. ARTICULOS POLITICOS SEUDONIMOS. VOLUMEN V.
Artículos escritos por Ricardo Flores Magón bajo seudónimos.
Jacinto Barrera Bassols INTRODUCCIóN, COMPILACIÓN Y NOTAS. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, 2005. pp.189-191.