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Siglo XX > 1900-1909 > 1903

29. 5 de febrero de 1857
El Hijo del Ahuizote, núm. 837, 8 de febrero de 1903, pp. 81-82

 

Pétalos marchitos ya; plumajes deslustrados; nieves ofendidas por el fango...

Mangos enderezados frente a los encinos; las colinas escupiendo a las montañas; el charco haciendo mofa del mar...

El dromedario haciendo burla de la cebra; el murciélago, de la mariposa; el sapo, de la elegante esbeltez de la garza...

El veneno sobre el cordial; la hiel sobre el almíbar; la atarjea sobre el río; el estiércol sobre el incienso...

Miseria igual, idéntica desgracia presencia el sufrido pueblo mexicano. Tuvo una gloria: la Constitución política de 1857, ¿y qué ha quedado al pueblo de ese libro?... Pétalos marchitos ya; plumajes deslustrados; nieves ofendidas por el fango...

Ayer, en 1857, todo era luz. Titanes a quienes deshonramos con nuestra pusilanimidad abatieron la insolencia del machete, estrangularon la arrogancia de la sotana, llevaron la luz a las ensombrecidas conciencias y azotaron el rostro de los tiranos con las cadenas que martirizaban al pueblo.

Todo eso fue ayer... Ayer fue la primavera... Hoy es el invierno... Las ilusiones, como las flores, no duran bastante; y los "Derechos del Hombre", para nosotros, fue una ilusión que como las flores, murió temprano...

Los Juárez, los Lerdo, (1) los Gómez Farías, (2) los Zarco, (3) los Ocampo, (4) los Ramírez, (5) los Altamirano. De esos gigantes sólo conservamos la memoria y ellos nos han abandonado; ya no nos protegen porque permitimos que nos explote el capital; porque permitimos que nos embrutezca el fraile; porque permitimos que se prostituya la justicia, que nos ultraje el machete y nos abofetee el cacique...

Suda el pueblo mexicano recorriendo de sol a sol las inmensas llanadas, sembrando con amor el grano que se multiplicará y hará la felicidad ¿de él?... No; de su patrón...

Suda el pueblo mexicano la barreta y el martillo y el cincel en el fondo tenebroso de las minas, arrancando a fuerza de brazo los preciosos metales, que brotan en abundancia de la roca herida, como manantial bienhechor que hará la felicidad ¿de él?... No: del militarismo que se adorna de entorchados y escandaliza con el lustre de sus botas ante la inmensa desnudez del pueblo...

Suda el pueblo mexicano auscultando con cariño de médico bondadoso el vientre hidrópico de las calderas, que haciendo mover la maquinaria del taller transformará la fuerza en efecto y el efecto en felicidad ¿de él?... No; del mandón que oprime, explota, veja...

Ayer fue la luz, fue la belleza, fue el perfume, fue la flor. Hoy es la negrura, lo horrendo, lo hediondo, el cieno.

Romped ¡oh poetas! ¡oh pensadores! ¡oh amigos del pueblo! vuestras plumas; volcad vuestros tinteros; desmenuzad vuestras impecables cuartillas antes que vuestras plumas se tornen en navajas; vuestros tinteros en jaboneras y vuestras impecables cuartillas en innobles toallas.

Recordad que en 1857 los hombres de Ayutla, constituidos en representación nacional, cortaron una a una las cabezas de la hidra que para nosotros es el infortunio y que se llama: militarismo y clero; la fuerza inconsciente y el fanatismo, que se ayudan, que se dan la mano. ¡Como que la oscuridad protege la alevosía del puñal!

Lloremos. Enlutemos los oriflamas que significaban nuestras glorias de ayer... Pero no: ¿por qué llorar? Indignémonos más bien al presenciar que nuestras glorias no son más que pétalos marchitos ya; plumajes deslustrados; nieves ofendidas por el fango.

 

Escorpión (Ricardo Flores Magón).

 

(1)   Sebastián Lerdo de Tejada (1823-1889). Abogado y político liberal veracruzano. Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de Ignacio Comonfort (1857) y diputado al Congreso de la Unión (1861-1863). Junto con Juárez e Iglesias, se le considera pilar del gobierno republicano durante la Invasión francesa. Ministro de Relaciones y de Gobernación durante el gobierno juarista. Al terminar la guerra fue electo a la presidencia de la Suprema Corte. En 1871 se postuló a la Presidencia de la República, contendiendo contra Juárez, y fue derrotado. A la muerte de éste (1872) asumió la presidencia interinamente, para luego ser elegido constitucionalmente. Durante su gobierno se dio la categoría de constitucionales a las Leyes de Reforma. La sucesión presidencial de 1876 dio pie al Plan de Tuxtepec, con Díaz a la cabeza. Derrotado a fines de ese año, se exilió en Nueva York.

(2)   Valentín Gómez Farías (1781-1858). Médico y político jalisciense. Diputado a las cortes españolas (1812). En 1821 se adhirió al Plan de Iguala. Propagó las ideas liberales, especialmente en Zacatecas. Inició la Reforma. Vicepresidente de México en 1833 y 1846 y presidente en 1833, 1834 y 1846-1847. Secundó el Plan de Ayutla. Diputado por su estado natal al Constituyente de 1856-1857.

(3)   Francisco Zarco (1829-1869). Periodista y político liberal duranguense. Colaborador de El siglo XIX (1852), Las cosquillas y Presente amistoso. Representante de Durango en el Constituyente de 1856-1857. Ministro de Gobernación y de Relaciones bajo la presidencia de Juárez. Durante la Intervención francesa se refugió en Estados Unidos. Volvió a México al restaurarse la República.

(4)   Melchor Ocampo (1814-1861). Abogado michoacano; una de las figuras ideológicas centrales del liberalismo mexicano. Apoyó la lucha contra la intervención norteamericana; opositor a los tratados de Guadalupe-Hidalgo. Volvió a México al triunfo de la revolución de Ayutla. Diputado al Congreso Constituyente de 1856. Ministro de Gobernación, de Relaciones y de Hacienda, bajo la presidencia de Juárez. Promotor de las leyes de desamortización (1859). Firmante del tratado MacLane-Ocampo. Fue secuestrado y fusilado en 1861 por las fuerzas de Leonardo Márquez.

(5)   Ignacio Ramírez (1818-1879). Escritor, abogado y político liberal guanajuatense. Miembro de la Academia de Letrán. En 1845 fundó Don Simplicio, al lado de Guillermo Prieto y Vicente Segura. En ese periódico comenzó a usar el seudónimo de El Nigromante. Fundador de El Clamor Progresista (que postulaba a la presidencia a Miguel Lerdo de Tejada) y colaborador de El Monitor Republicano. Profesor del Instituto Literario de Toluca. Diputado al Congreso Constituyente de 1856 y ministro de Justicia y de Fomento en el gabinete de Benito Juárez. Durante el Imperio estuvo exiliado en California. Al restaurarse la República fue magistrado de la Suprema Corte de Justicia.

 

Nota Bene: Véase la nota del editor de las Obras Completas de Ricardo Flores Magón aquí.

 

Fuente: 

Obras Completas de Ricardo Flores Magón. ARTICULOS POLITICOS SEUDONIMOS. VOLUMEN V.
Artículos escritos por Ricardo Flores Magón bajo seudónimos.
Jacinto Barrera Bassols INTRODUCCIóN, COMPILACIÓN Y NOTAS. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, 2005. pp.91-94.