Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

      1990-1999

      1980-1989

      1970-1979

      1960-1969

      1950-1959

      1940-1949

      1930-1939

      1920-1929

      1910-1919

      1900-1909

          1909

          1908

          1907

          1906

          1905

          1904

          1903

          1902

          1901

          1900

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XX > 1900-1909 > 1902

Francisco I. Madero. Epistolario 1900-1909. 66. Carta de Madero al Sr. Don Antonio Gurza, disculpándose por la larga tardanza en contestarle.
Octubre 11 de 1902

 

 

EPISTOLARIO 1902

Octubre 11

Sr. Don Antonio Gurza.
Durango.

Muy querido tío:

No puede usted imaginarse la pena tan grande que tengo con Ud. pues bruscamente dejé de contestar su última carta del 4 de diciembre del año pasado, y Ud. se ha de haber imaginado miles de cosas, sobre todo que soy un malcriado, y en eso le sobra razón.

Empiezo pues ante todo por suplicarle me dispense y voy a explicarle por qué encadenamiento de circunstancias no le he contestado, para que vea que no soy tan culpable como a primera vista parece.

Recordará Ud. que cuando me escribió Ud. esa carta andaba yo por la frontera; pues bien, a Monterrey llegué a fines de diciembre y entonces escribí a ésta que me mandaran allá mis cartas que vine recibiendo a principios de enero. Entre esas cartas venía la suya que no contesté luego porque pensaba venir pronto a San Pedro en donde suponía hacerlo, porque aquí tenía mis copiadores y mis libros de consulta. Estaba para emprender el viaje a ésta a mediados de enero cuando papá tuvo que salir para Parras y quiso que me quedara al ciudado de la familia por algunos días; en eso, enférmase mi mamá de fiebre tifoidea, la curamos papá y yo con la homeopatía en 9 días, estuvo unos días bien, tanto que en ese intervalo llegaron los congresistas Panamericanos a Monterrey, pero apenas estuvo así una y media semanas, cuando volvió a recaer y se enfermó también mi hermanito Carlitos. Después de algunos días viendo que no se le cortaban las calenturas nos venimos todos aquí a Buena Vista (mi rancho cerca de San Pedro en donde vivo actualmente y de donde le estoy escribiendo).

Mamá estuvo muy bien unos días y luego volvió a recaer con unas intermitentes muy tenaces que hemos batallado mucho para quitárselas. Trajimos de México un médico homeópata, pero de nada nos valió hasta que la llevamos a México a fines de julio pasado y desde mediados de agosto se le retiraron las calenturas; pero la familia aún se encuentra en México, esperando que mamá se acabe de reponer.

Por el mes de abril y mayo que estuve unos días aquí en San Pedro, quise contestarle pero me daba pena después de tanto tiempo y preferí esperar el verano en que tenía esperanzas de que fueran al Rosario; pero nos fue tan mal en ese verano, todas las casas de la hacienda estaban convertidas en hospitales, hasta que mi familia se fue para México y la de papá Evaristo para California de donde llegaron en estos días.

Por último, Emilio mi hermano y yo, cuando vinimos de México, teníamos el proyecto de estar una semana aquí y luego irlos a ver a ésa, pero en eso llegó el agua del Nazas y hasta la fecha hemos estado regando con cortos intervalos y ahora yo estoy muy ocupado aquí, y Emilio está trabajando en una Mina "La Veladora" cerca de Monterrey.

Al fin, ahora viendo que cada vez se aleja más la oportunidad que espero para pedirle una disculpa, me decidí a escribirle, no dudando de su bondad que me dispensará y quedaremos tan buenos amigos como siempre, pues yo lo sigo estimando a Ud. lo mismo que antes, y jamás me molesté por lo que me decía Ud. en sus cartas, pues yo no soy un intransigente en materia de creencias y no me enfado porque los demás no piensen como yo.

No contesto largamente su carta porque ya con la interrupción tan larga que hemos tenido quizá tema usted reanudar su discusión con un adversario que a la mejor desaparece del campo de batalla y lo deja con todos sus preparativos de ataque.

Por otro lado creo que nunca nos entenderemos en ese tema y hoy, cuando tenga el gusto de encontrarme con Ud. y si tiene Ud. humor para ello, hablaremos sobre el particular otro poco.

Ojalá y en este invierno tenga el gusto de verlo, pues le aseguro que de veras tengo deseos de platicar con Ud.

Si acaso no van Uds. a Monterrey y me es posible, daré una vuelta a ésa, para tener el gusto de darle un abrazo.

Entretanto, reciba uno muy apretado y afectuoso junto con recuerdos para todos los de su casa de su sobrino que mucho lo quiere.

FRANCISCO I. MADERO

Le suplico decirle a Rafael que ésta me sirve también de disculpa con él y que muy pronto le escribiré.

C. 2, fs. 406-409.

 

ARCHIVO DE DON FRANCISCO I. MADERO (2)
Epistolario (1900-1909)
Edición establecida por Agustín Yáñez y Catalina Sierra
Edición conmemorativa del cincuentenario de la muerte de DON FRANCISCO I. MADERO
EDICIONES DE LA SECRETARIA DE HACIENDA. MEXICO, 1963. pp.53-54.