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Siglo XX > 1900-1909 > 1902

16. Un cadáver político
El Hijo del Ahuizote, núm. 831, 31 de diciembre de 1902, pp. 1557 y 1560

 

Cuando para escalar los altos puestos públicos se pone en juego el terror; cuando para realizar una desmesurada sed de mando se encarcela al enemigo político y se le veja y se le escarnece y se le abofetea con detrimento de la civilización y de la justicia; cuando despreciando la razón se hace uso de la violencia para someter a los enemigos, ya que no para convencerlos; cuando sobre los principios pretende erguirse una personalidad carente en lo absoluto de prestigio, no es difícil prever la caída del arrogante personaje que puso al servicio de sus ambiciones políticas las energías que, por débiles que fuesen, hubieran sido benéficas si en lugar de servir para enardecer egoísmos se las hubiera puesto al servicio de la patria.

Bernardo Reyes, el afortunado militar que merced a su buena suerte pudo salir de la insignificancia de la vida militar en tiempo de paz para llegar a ocupar altos puestos en la administración actual, sufrió el vértigo de las alturas y quiso ascender más alto aún. Envidió las robustas alas de los cóndores y en su fiebre de grandeza se sintió cóndor; pero sus alas eran débiles: la escuálida 2a. Reserva y una hoja nauseabunda, La Protesta.

No era, pues, difícil prever la caída del nuevo ícaro. Soñó llegar al sol de la presidencia y ese sol le fundió las alas. El general Díaz destituyó al ministro Bernardo Reyes.

Y como ícaro, ahogó su ambición en la amarga onda del desprestigio político.

En números anteriores decíamos que hay en las dictaduras misterios que pasman. (1) No podíamos comprender que Bernardo Reyes continuara al frente del Ministerio de la Guerra, cuando para nadie era ya un misterio que ese militar hacía política, y además, todos sabemos que al presidente Díaz le desagrada que alguien haga política. El presidente desea máquinas, instrumentos, burócratas obedientes y sumisos, incapaces de tener voluntad que se oponga a la soberana voluntad que priva en las autocracias.

Pero el misterio se desvaneció. El general Díaz ha destituido al ministro Bernardo Reyes.

Parece que el presidente Díaz sólo esperaba un nuevo acto de rebeldía por parte de Reyes, para castigarlo.

En efecto. Aunque la prensa venal nada ha dicho sobre el particular, el público sabe que han sido encarcelados en Belén algunos de los redactores de la hoja La Protesta, periódico fundado por mandato de Reyes para desprestigiar al "limantourismo" (2)

En virtud de la persecución iniciada contra La Protesta, persecución que ha causado escándalo por saberse que es órgano de Bernardo Reyes y, además, porque interviene en dicha hoja el licenciado Rodolfo Reyes, hijo del ministro, se reunieron los ministros para tratar del asunto y acordaron sobre la conveniencia de encarcelar también a Rodolfo.

El general Díaz convino en ello, pero... ¿quién ignora que Bernardo Reyes es capaz de insoportables impulsos?...

La frontera fue el escenario de estupendas tragedias cuando Reyes fue el azote de los estados del norte de nuestra República; allí se sometió al más odioso de los vasallajes a cuanto ciudadano había digno y altivo, y sólo obtuvieron los favores de la tiranía reyista los que se despojaron de la dignidad del ciudadano para arrastrar por las alfombras de los salones gubernamentales la vil librea del lacayo...

Después, cuando fue traído y puesto al frente del Ministerio de la Guerra, continuó su labor liberticida. Comenzó por querer convertir en máquina al ciudadano, e instituyó la pobre 2a. Reserva, para tener aliados...

Más tarde, cuando comprendió que el gran Partido Liberal le era hostil, porque el liberalismo no quiere ni machetes ni sotanas, emprendió la más absurda de las cruzadas contra los clubes liberales y los periódicos independientes. Cayó sobre Lampazos y puso en la cárcel a los dignos miembros del Club Liberal Lampacense; (3) influyó para que no se instalaran clubes liberales en la frontera, amedrentó a los liberales de Pachuca; (4) puso presos a los señores Jesús y Ricardo Flores Magón porque fueron los primeros en exhibirlo como una amenaza para la tranquilidad del país; (5) aleccionó a su instrumento Heriberto Barrón para disolver el Club Liberal Ponciano Arriaga, de San Luis Potosí; encarceló a los redactores de La Gaceta de Guadalajara, (6) y atropelló por medio de la soldadesca a nuestros compañeros presos en Santiago Tlatelolco...

Lo impulsivo de su carácter tenía que perder a ese mal funcionario. La tarea liberticida y su desbordante ambición tenían que dar al traste su personalidad política.

Reyes se opuso a que su hijo Rodolfo entrase a la cárcel, y el general Díaz castigó a su ministro destituyéndolo...

El general Díaz tiene la culpa de los desmanes de Bernardo Reyes. ¿Para qué pone en el ministerio individuos que carecen de tacto político?

De todos modos, El Hijo del Ahuizote, siempre liberal y siempre honrado, amante como es de la libertad y de la felicidad de la patria, felicita al pueblo porque Reyes es ahora un cadáver de la política. ¡En su caída lleva consigo todas sus ambiciones, pero si alguna vez pretende levantarse ese cadáver, yérguete, pueblo, y haz sentir tu soberana voluntad sofocando las ambiciones de los que quieren cargarte de cadenas!

 

Escorpión (Ricardo Flores Magón).

 

(1)   Véase el artículo 12, "Rebeldía oficial".

(2)   Facción política que se mostraba favorable a José Yves Limantour, como posible sucesor de Porfirio Díaz. Sus partidarios se reclutaron entre los "científicos", aunque esta corriente política nunca llegó a manifestarse pública y abiertamente sobre la candidatura.

(3)   Tomando como pretexto la quema de un `judas", el 5 de abril de 1901, fue suprimido el Club Liberal Lampacense; fueron encarcelados sus miembros: Francisco Naranjo y Vidal Garza Pérez, Carlos Zertuche, Ernesto Bravo, Luis Mario Benavides, Herlinda Garza, Matilde Iruegas, Prudenciana Martínez, Dolores Naranjo, María García Leal, Felipe Naranjo, Juan Weiman, Ignacio Martínez, Antonio Zepeda y Tomás Hoyos.

(4)   Refiérese a la disolución de la Corporación Patriótica Privada, el 28 de julio de 1901, en Pachuca, Hidalgo; dicha corporación, presidida por Fernando P. Tagle y constituida el 27 de mayo de 1900, en torno a las elecciones estatales, postuló a Antonio Peñafiel como su candidato a la gubernatura.

(5)   Se refiere a la prisión que Jesús y Ricardo Flores Magón sufrieron de junio de 1901 al 30 de abril de 1902. Las denuncias contra Bernardo Reyes en este sentido fueron expuestas en la serie de artículos "El Gral. Reyes. Su candidatura". Véanse en Regeneración, 1900-1901, los artículos 690, 696, 705 y 735.

(6)   La Gaceta de Guadalajara (¿?-¿?), Guadalajara, Jalisco; director Guillermo Harvingson. Fue denunciada por Fernando Ortiz Rosas, ex alcaide de la penitenciaría de Guadalajara, y perseguida en agosto de 1900. Véase Artículos Políticos I.


Nota Bene: Véase la nota del editor de las Obras Completas de Ricardo Flores Magón aquí.

 

Fuente: 

Obras Completas de Ricardo Flores Magón. ARTICULOS POLITICOS SEUDONIMOS. VOLUMEN V.
Artículos escritos por Ricardo Flores Magón bajo seudónimos.
Jacinto Barrera Bassols INTRODUCCIóN, COMPILACIÓN Y NOTAS. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, 2005. pp.61-64.