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Siglo XX > 1900-1909 > 1900

Artículo 239. El tribunal sinaloense
Regeneración, núm. 20, 31 de diciembre de 1900

 

Hace ya algún tiempo que se está tramitando en los tribunales de Sinaloa una demanda reivindicatoria promovida por doña María Engracia Murúa viuda de Choza y el licenciado Manuel L. Choza, hijo político del gobernador de ese estado, contra don Trinidad Espinosa y socios. Ese juicio ha dado origen a multitud de incidentes, perdidos para los demandados en los tribunales sinaloenses, pero obtenidos por los mismos cuando la Suprema Corte de justicia ha destruido todas las irregularidades viciosas de las actuaciones.

Esos tribunales violadores de garantías, como la Corte se los ha demostrado en más de una ocasión, han hecho prosperar la reivindicación antedicha, a pesar de que los actores no han presentado título alguno por el que aparezca comprobada su propiedad sobre las Salinas de Chametla.

Los juicios reivindicatorios, para que prosperen, necesitan, forzosamente, estar fundados en títulos que comprueben plenamente el derecho del reivindicante. Sin ese requisito indispensable, los jueces están obligados a proceder en contra de tales reivindicaciones y más aún, como en el caso del señor Espinosa, cuando los demandados presentan títulos que comprueben completamente su dominio, destruyendo victoriosamente las locas pretensiones de los reivindicantes.

Pero el tribunal de Mazatlán no obedece los sanos principios jurídicos, y a su capricho tacha títulos perfectos y eleva a la categoría de indiscutible los deficientes e inseguros que presentó el licenciado Choza.

Ya indicamos que este abogado es hijo político del gobernador, lo que hace sospechar que los tribunales sinaloenses no mostrarán mucha imparcialidad en los negocios en que intervenga dicho letrado, y quizá a eso se deba el desastre de ese asunto en Sinaloa. Eso es un cáncer en la administración cañedista. Por una parte litiga el hijo del gobernador. Por la otra, litiga el yerno. Contra estas dos personalidades no habrá litigio posible, porque tampoco habrá funcionario judicial que revele independencia, con perjuicio de sus intereses vinculados en las partidas del presupuesto.

Afortunadamente, la Suprema Corte ha velado y seguirá velando por los intereses de los señores Espinosa y socios. Tan luego como se falle por el juez de distrito el amparo promovido contra la ejecutoria del tribunal, la Suprema Corte concederá, indudablemente, el amparo a los quejosos.

Y será enviada la ejecutoria a la autoridad responsable para que, coludida con el juez de distrito, la cumplimente después de largos años.

 

Nota Bene: Véase la nota del editor de las Obras Completas de Ricardo Flores Magón aquí.

 

Fuente:

Obras Completas de Ricardo Flores Magón. REGENERACIÓN (1900-1901) Primera Parte.
Artículos escritos por Ricardo Flores Magón en colaboración con Jesús y Enrique Flores Magón.
Jacinto Barrera Bassols INTRODUCCIóN, COMPILACIÓN Y NOTAS. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, 2004. pp.411-412.