Siglo XX
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1900-1909
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1900
Artículo 236. Tropelías en Sinaloa
Regeneración, núm. 20, 31 de diciembre de 1900
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Un periódico de Sinaloa dice que en ese estado nadie se queja de tropelías.
Nosotros insistimos en que sí hay tropelías en Sinaloa y vamos a demostrarlo.
Rosario
En el distrito de Rosario, mal desempeña la prefectura un teniente coronel llamado Gonzalo del Valle, que se muestra agraviado cuando alguna persona, con plausible valor civil, hace públicos actos de dicho militar, nada ajustados a la ley.
Un señor González publicó algunos abusos cometidos por el prefecto, y éste, indignado, lo abofeteó e injurió gravemente en público, con gran escándalo de los honrados vecinos de Rosario.
El hecho, por lo escandaloso, llegó a noticias del gobernador Cañedo, quien, en lugar de castigar severamente a su poco comedido empleado, lo conserva en su puesto para edificación de los habitantes del Rosario.
Mazatlán
Un día amanecieron de vena algunos jueces y uno de los más altos miembros del ayuntamiento de este puerto, y excitados por las inmensas cantidades de alcohol que ingurgitaron, se les vino a mientes golpear a las mujeres que ejercen su comercio en el barrio de Laberinto, y así lo hicieron, escandalizando con sus actos aun a los más empedernidos parroquianos de los establecimientos de dicho barrio.
Intervino la policía, y después, las autoridades se fingieron sordas.
Cosalá
Una señora de Cosalá se quejó de que el prefecto, de propia autoridad, la había despojado de una vaca para hacer pago con ella a su acreedor por una cuenta, según se dice, supuesta. El acreedor, que es un individuo que goza de influencia con un general Salmón, tuvo en éste una gran ayuda.
El gobernador Cañedo dijo a la señora lo que todos dicen: hay que tener fe en la justicia.
Hasta ahora no ha habido tal justicia.
Badiraguato
En Badiraguato también se quejan de tropelías cometidas por el prefecto, hombre voluntarioso y arbitrario en asuntos oficiales.
Muy descontentos se encuentran los habitantes, quienes sufren persecuciones injustas.
Ocurren al gobernador Cañedo y reciben la misma respuesta: hay que tener fe en la justicia.
Y la justicia nunca se administra.
Concordia
Ya nos hemos ocupado de este distrito. (1)
Además el prefecto, caprichoso como todos los funcionarios que en lugar de ajustarse a la ley se subordinan a su voluntad, según datos que tenemos en cartera, y que en su oportunidad publicaremos, no haciéndolo hoy por lo limitado de nuestras columnas, conserva su puesto gracias a un señalado favor que hizo al gobernador Cañedo.
Culiacán
No nos ocupamos de este distrito, en virtud de haberlo hecho ya en números anteriores, y con abundancia de datos.
Puede hojearse la colección de Regeneración. (2)
Fuerte
Al juez de primera instancia de esta población lo hirieron gravemente cuando estaba de paseo.
Sucedió que habiendo tenido el letrado un grave disgusto con una de las primeras autoridades administrativas de esa ciudad, se encontró con ella durante su paseo y surgió una riña en la que aquél resultó herido.
Se hizo el silencio alrededor de este asunto altamente inmoral por haber sido el heridor una autoridad.
Vea el periódico sostenido por el gobernador Cañedo, que no hablamos de memoria, sino que procuramos relatar hechos concretos.
Sucede una cosa en Sinaloa: nadie se queja de atropellos, porque si se queja, se le atropella más.
(1) Véanse los artículos 23 y 114.
(2) Véanse los artículos 116, 120 y 217.
Nota Bene: Véase la nota del editor de las Obras Completas de Ricardo Flores Magón
aquí.
Fuente:
Obras Completas de Ricardo Flores Magón. REGENERACIÓN (1900-1901) Primera Parte.
Artículos escritos por Ricardo Flores Magón en colaboración con Jesús y Enrique Flores Magón.
Jacinto Barrera Bassols INTRODUCCIóN, COMPILACIÓN Y NOTAS. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, 2004. pp.407-409.
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