1899
Carta de Ricardo Flores Magón a Enrique Flores Magón. Esa pobre gente de Valle Nacional.
Amapa, [Oaxaca,] octubre 28 de 1899


 

Señor don Enrique Flores Magón
México

Muy querido Enrique:

Me refiero a tu grata del 21 del presente en la que me dices que Guachita estuvo mala de gripa.

Esa es fruta de la estación, añadida con pulmonías, tifos y otras yerbas; de las que tan acostumbrados están los habitantes de México, que ya ni aprecio les hacen.

Es lo que sucede siempre, el continuo peligro hace que se pierda el temor que naturalmente inspira todo lo que atenta en cualquier modo a nuestra conservación. Por aquí la plaga consiste en calenturas. Es el azote de los costeños y mata a muchos de ellos. También el vómito; pero ése no se ha asomado por Amapa, quedándose en Tuxtepec. Allí sí los ha atornillado y más a los trabajadores del Valle Nacional que maltratados y hambrientos no tienen fuerza para resistir el mal, y están en condiciones favorables para que los ataque.

Quién sabe si valga más que se mueran y dejen de sufrir los golpes de sus malditos vegueros que son más crueles que una pantera.

Esa pobre gente de Valle Nacional, Valle Real, Usila, Osumacín y todas esas tierras tabaqueras sufren más que en el infierno mismo. Apenas si les dan de comer y los tienen todo el día al rayo del sol trabajando a fuerza de chicote.

Sucede que se enferman, como es natural, con ese trato inhumano y agonizando aún el individuo, todavía vivo lo entierran, sin oír sus protestas, y como el infeliz moribundo ya no tiene fuerza no puede levantarse del hoyo en que lo echan y comienzan a echarle tierra, sin apiadarse de los gemidos del enfermo; en seguida pisonean y se van. Son enterrados vivos y eso sólo porque el desgraciado enfermo sólo hace gastos y no trabaja.

Así tratan a los enganchados (1) Por la noche los encierran en un chiquero bajo de llave para que no se escapen y todavía andan rondas toda la noche cuidando de que no se fuguen.

Pero parece que las maldiciones están surtiendo efecto, porque la ruina se ha dejado desplomar sobre los malditos vegueros y su tabaco vale ahora tres cacahuates. Ni con la miseria más horrible pagan esos hombres sus crímenes, perpetrados al abrigo de las autoridades que son sus cómplices.

Sin más que enviarte un fuerte abrazo, recibe el cariño de tu hermano


Ricardo Flores Magón


(1)   Nombre dado a los trabajadores forzados que se enviaban a las plantaciones y monterías del sur y sureste del país. Remite al mecanismo de su contratación semejante al reclutamiento militar.


Fuente:

Obras Completas de Ricardo Flores Magón. Correspondencia 1 (1899-1918). Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, 2000. pp.61-62.