1878
Discurso de Porfirio Díaz al inaugurar el último periodo de sesiones del octavo Congreso. Abril 1, 1878. Y discurso al abrir el primer periodo del primer año de sesiones del noveno Congreso. Septiembre 16, 1878.
Abril 1, 1878. Septiembre 16, 1878.


El General Porfirio Díaz, al abrir el 8 Congreso el último período de sus sesiones, en 1 de Abril de 1878.

Señores Diputados:

Señores Senadores:

La República recibirá, sin duda satisfecha, la nueva de vuestra reunión en este día, pues ella inaugura la continuación de vuestras tareas legislativas en el tiempo fijado por nuestra Carta Fundamental.

Es base indispensable para que podáis proseguir vuestras importantes labores, el conocimiento del estado en que el país se encuentra, y esta necesidad, prevista y atendida por el art. 63 de la Constitución, será llenada en parte con el informe que os presento del estado que guardan los diversos ramos de la administración pública.

Nuestras relaciones con las Potencias extranjeras continúan siendo pacíficas y cordialmente amistosas, y puede asegurarse que, en lo general, tienden marcadamente á robustecerse. Respecto de los Estados Unidos de América, no han tenido aún solución las cuestiones pendientes de que ya tiene conocimiento el Congreso.

El Ejecutivo creyó favorecer los intereses de México, acreditando, con la aprobación del Senado, Legaciones en las Repúblicas de Centro y Sud-América. Ha comenzado ya á funcionar la primera y muy pronto se pondrá la segunda en marcha para su destino.

El nuevo personal de la Legación Mexicana en Italia salió para aquel reino en los últimos días de Enero, y debe en estos momentos haber entrado al desempeño de sus funciones oficiales. Nuestra Legación para Alemania se pondrá en camino próximamente.

Con respecto al estado interior de nuestro país, me es satisfactorio informares que la tranquilidad pública se ha conservado inalterable. Los Poderes de los Estados han ejercido sus funciones con regularidad, manteniéndose con los de la Unión en la más perfecta armonía constitucional.

El Ejecutivo ha fijado su atención de una manera preferente en los hospitales y asilos de Beneficencia, y tiene la satisfacción de informar al Congreso que este ramo ha mejorado notablemente á consecuencia de las importantes innovaciones introducidas en los establecimientos por el celo laudable de la Junta directiva.

El servicio en el ramo de Correos se encuentra en buen estado y constantemente se procura mejorarlo. Nuestras comunicaciones con el exterior se han hecho más fáciles y expeditas, en virtud de los contratos celebrados con las empresas de vapores correos del Golfo y del Pacífico.

En el ramo de Justicia creo de mi deber llamar vuestra atención hacia las dos iniciativas que el Ejecutivo os presentó el dos de Octubre del año próximo' pasado, exigida la una por el artículo 96 de la Constitución, para la organización de los Tribunales de Circuito y de Distrito, y reglamentaria la otra de los artículos 101 y 1.02 de la misma Constitución.

Os recomiendo que, después de hacer en ambas las modificaciones que vuestra sabiduría os sugiera, las elevéis al rango de leyes tan pronto como otras labores preferentes os lo permitan.

En cuanto al ramo de Instrucción pública, debo informaros que el 20 de Diciembre último se expidió un reglamento en el que se dictaron las medidas necesarias para hacer efectiva la abolición del internado.

En 24 de Enero del presente año fué expedido otro para el Colegio de la Paz, con el objeto de sistemas debidamente los estudios en ese plantel, y un tercero en 28 de Febrero siguiente, para la Escuela Nacional Secundaria de Niñas, con un fin análogo, y el de convertir ese establecimiento en escuela normal de profesoras.

En el semestre que acaba de pasar, la paz que goza actualmente el país ha permitido algún ensanche en los trabajos dependientes de la Secretaría de Fomento.

Para facilitar la colonización en la Baja California, se ha hecho un contrato con una compañía mexicana.

Se prosiguen empeñosamente los trabajos para la formación y perfeccionamiento de nuestra estadística, acerca de la cual próximamente comenzarán á hacerse las publicaciones más necesarias. Se han emprendido igualmente trabajos geográficos para el levantamiento de la Carta general de la República.

Hasta donde las circunstancias del Erario lo han permitido, se ha procurado el mejoramiento en las maquinarias, utensilios y edificios de las Casas de Moneda directamente administradas por el Gobierno.

Se ha atendido á la reparación de las vías carreteras existentes, y al mismo tiempo se han hecho los estudios necesarios para su prolongación hasta las costas y para la apertura de otras nuevas.

Próximamente os será sometido el arreglo hecho para la construcción del ferrocarril á través del Istmo de Tehuantepec, y algunos otros de este género.

En virtud de la autorización que el Congreso se sirvió dar al Ejecutivo para celebrar contratos sobre ferrocarriles con los gobernadores de los Estados, los ha ajustado con los de Aguascalientes, Colima, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

Se trabaja con asiduidad en la construcción de una vía férrea por cuenta del Gobierno, entre la estación de la Esperanza y la ciudad de Tehuacán, con el objeto de extender á otras comarcas los beneficios que debe producir el ferrocarril de esta ciudad á Veracruz. Por último, habiéndose reformado la concesión que se otorgó á la empresa del ferrocarril de México á Toluca, ésta ha podido extender sus trabajos hasta Cuautitlán, cuyo tramo se inaugurará solemnemente mañana mismo.

Las obras necesarias para el desagüe de la ciudad y valle de México, se han proseguido con actividad.

Para aprovechar las facilidades que los lagos situados en el valle de México presentan para comunicar entre sí á diversos pueblos, se comenzó en 1 de Enero de este año la apertura de un canal de navegación entre esta ciudad y la de Chalco, el cual estará terminado próximamente; y con un fin semejante se determinó la activa prosecución de las obras emprendidas para comunicar las lagunas de Tamiahua y Pueblo Viejo por el canal del Chijol, que también estará concluido pronto.

Además de proseguirse las obras tiempo ha comenzadas en el puerto de Manzanilla se ha dado principio á otras en los de Veracruz y Tampico. Las del de Mazatlán han quedado concluidas y el muelle se pondrá al servicio público el día de mañana.

Algunas de estas obras están ya tocando á su término, y su inauguración tendrá lugar en una de las próximas festividades cívicas.

El empeño en mejorar las líneas telegráficas, pertenecientes á la Federación, ha producido en todas ellas un adelanto notable y permitido la conclusión, entre otras, de las de Veracruz, Acapulco, Chihuahua y Ciudad Victoria.

En los últimos meses del año económico anterior, se había sufrido algún atraso en el pago de sueldos civiles y militares, el que se hacía á la vez con una rebaja proporcional. Durante el presente, se ha logrado que los pagos autorizados por el Presupuesto y leyes posteriores se hayan hecho con la posible regularidad y sin ningún descuento. Van transcurridos ya nueve meses del año fiscal, y todo hace creer que no se sufrirán trastornos de carácter grave en los tres que faltan.

El segundo abono de la deuda contraída con el gobierno de los Estados Unidos de América, conforme á la convención de 4 de Julio de 1868, pudo satisfacerse, sin necesidad de recurrir á arbitrios extraordinarios, si bien, sí, aceptando el concurso patriótico de los mexicanos y principalmente de los empleados civiles y militares, quienes depositaron y continúan depositando en las arcas públicas el producto de subscripciones voluntarias destinadas á aquel objeto.

Las cantidades mandadas entregar á los Estados de Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Territorio de la Baja California por la ley de 6 de Diciembre de 1877, para ayudarles á pasar la crisis que han sufrido á consecuencia de la pérdida de las cosechas,. han sido pagadas casi en su totalidad, por estar convencido el Ejecutivo de la urgencia de este gasto.

Ha sido también posible amortizar durante el presente año económico cerca de un millón de pesos en títulos de la Deuda nacional.

Todas estas y otras fuertes erogaciones del Erario federal han podido hacerse sin recurrir á negocios ruinosos para la Nación, gracias al sistema de economía y moralidad que se ha logrado establecer en la recaudación y administración de los fondos públicos.

En cumplimiento del precepto contenido en el art. 69 de la Constitución, se presentó á la Cámara de Diputados, por la Secretaría de Hacienda, el día designado por la ley, el proyecto de Presupuesto para el próximo año económico, y la cuenta del año anterior.

A pesar de los trastornos que sufrió la República en ese año, ha sido posible, haciendo grandes esfuerzos, la presentación de dicha cuenta, cuya formación ha tenido dificultades casi insuperables, aun en épocas normales y de plena paz.

Grandes intereses nacionales se hallan íntimamente enlazados con las iniciativas sobre substitución de derechos de portazgo en el Distrito, sobre libertad de exportación de los frutos nacionales y arreglo de la Deuda pública, que fueron presentadas á la Cámara de Diputados en el último período de sesiones por la Secretaría de Hacienda. Por este motivo considero imprescindible recomendarlas á vuestra benévola consideración.

La reorganización del Ejército ha continuado verificándose, ya poniendo en receso algunas fuerzas ó ya refundiendo otras; siendo el resultado que la fuerza pública ha disminuido en una quinta parte.

En la administración del Ejército, constantemente se han dictado disposiciones que contribuyen á Moralizarlo, debiendo mencionarse las instrucciones dictadas para formar una Junta administrativa en los hospitales militares y el reglamento de los almacenes generales de vestuario y equipo.

La Junta de oficiales generales creada para la formación de una nueva táctica de infantería, ha terminado ya sus trabajos, presentando el proyecto respectivo.

En cuanto á la administración de Justicia en el ramo militar, muy pronto se os presentará la iniciativa de un Código Penal y otro de Procedimientos que estén en armonía con nuestras instituciones y aseguren la justificación de sus actos á los jueces militares y á los acusados el uso de sus derechos.

Los establecimientos de construcción han continuado mejorándose de una manera notable. La fábrica de pólvora que en la actualidad se establece en el edificio de Santa Fe, estará en movimiento antes de terminarse el presente año fiscal, habiéndose ya comprado casi toda la maquinaria, de la que se encuentra armada una parte.

El de la fundición de hierro en el Molino del Rey está también al terminarse. Con esta mejora, esa parte del material de guerra se obtendrá á un precio mucho más económico que hasta hoy.

Señores Diputados: Señores Senadores: el actual período legislativo se abre en medio de una tranquilidad general, y no hay motivo para temer que sea perturbada.

El Ejecutivo, á la vez que manifiesta al Congreso su determinación de prestarle todo el apoyo que le debe, espera que, por parte de las Cámaras, tendrá él la cooperación que indispensablemente necesita para poder llenar sus obligaciones. En la armonía de los diferentes miembros que constituyen el Gobierno, está vinculado el bienestar de la República.

Es una necesidad que todos los poderes públicos unan sus esfuerzos para la conservación de la paz. Sería ofender vuestra ilustración y vuestro patriotismo insistir en esta materia, muy principalmente porque el contacto íntimo en que habéis estado durante el receso con los pueblos que representáis en ambas Cámaras, os habrá dado el conocimiento exacto de que la paz es la condición principal de su progreso y la primera de sus aspiraciones.

Respuesta del Vicepresidente del Congreso, Lic. D. Francisco Sada.

Ciudadano Presidente:

Al contestar al franco y leal informe que habéis presentado al Congreso, del estado que guarda el país actualmente, la Constitución tiene su más exacto cumplimiento. El Congreso abre su último período de sesiones en el día fijado por la ley; vos presentáis el manifiesto que os previene el artículo 63 de aquel Código, y yo tengo la honra de contestaros, en estos momentos solemnes, cumpliendo también con un deber imprescindible.

La apertura de este período legislativo, sin obstáculo alguno y con las fórmulas legales, revela que la paz es un hecho en todos los ámbitos de la República, y que el cumplimiento de la ley se realiza bajo las más lisonjeras esperanzas para el porvenir de la Patria.

No es menos grato para la Representación nacional, el informe detallado que acabamos de oiros. ¿Quién no se felicitará de que México, considerado y respetado por las naciones civilizadas, esté con ellas en relaciones pacíficas y cordialmente amistosas?

Es lamentable que á esta fecha no hayan tenido solución las cuestiones pendientes con los Estados Unidos, porque ella debería traer la amistad sincera de las Repúblicas vecinas regidas por un mismo sistema y por leyes semejantes; pero el Congreso tiene la fe de que el Ejecutivo ha ido colocando á México, en el curso de las negociaciones, en el lugar á que la llaman su propia dignidad y la estricta justicia, para merecer la aprobación y hasta el aplauso de las naciones civilizadas, teniendo por base, que si México desea y procura la armonía y la amistad franca y leal de todas ellas, no mendiga ni mendigará nunca el reconocimiento de su gobierno, porque tiene la conciencia de su derecho en el ejercicio de su soberanía.

De la ilustración y cordura del Ejecutivo, y de la sensatez y justificación de la República de Washington, espera el Congreso que antes de mucho quedarán resueltas de una manera satisfactoria todas aquellas cuestiones.

Las Legaciones acreditadas ante las Repúblicas del Centro y Sud América, robustecerán las relaciones fraternales tiempo ha existentes entre México y aquellas naciones, y serán quizá la base para una gran confederación entre naciones hermanas, cuyo porvenir es casi idéntico.

Las Legaciones de Italia y Alemania son un homenaje debido á la franca y sincera amistad de estas grandes Potencias que han sabido estimar oportunamente, en el triunfo de la revolución, nuestra indisputable autonomía, y apreciar nuestras relaciones cordialmente amistosas.

El estado interior del país es ciertamente satisfactorio. La tranquilidad inalterable en que se conserva, la regularidad con que funcionan los Poderes de los Estados y la armonía que guardan con los Poderes de la Unión, en los términos constitucionales, son la prueba de que el país, satisfecho de la honradez de la Administración, se entrega de lleno á los goces inestimables de la paz, esperando seguro en el porvenir.

Siempre la honradez y la lealtad de un gobierno han sido y serán grandes elementos de paz y prosperidad en las naciones. El Congreso espera mucho, con el pueblo de la República, de la conducta del Ejecutivo; y será, en la órbita de sus atribuciones, su más eficaz cooperador, para zanjar los cimientos de esa felicidad á que México ha venido aspirando desde su independencia.

La Secretaría de Gobernación ha hecho bien en fijarse preferentemente en los hospitales y asilos de Beneficencia. La clase pobre y desvalida de nuestro pueblo tiene derecho á la protección y consuelo de un gobierno paternal, representante legítimo del carácter caritativo y bienhechor de nuestra sociedad.

Los notables adelantos en el servicio del ramo de Correos, son también uno de los frutos de la paz pública y de la moralidad de la Administración.

El Congreso estudiará con el empeño que merecen, las iniciativas que el Ejecutivo ha presentado por la Secretaría de Justicia, y que son referentes á los arts. 96, 101 y 102 del Código Fundamental de la República, y resolverá lo que exijan el texto y el espíritu de ese Código, combinados con la conveniencia nacional.

Respecto de los Reglamentos del ramo de Instrucción pública, espera el Congreso que produzcan los efectos que el Ejecutivo se promete.

La larga serie de las mejoras materiales y científicas, llevadas á efecto unas y emprendidas otras por el Ministerio de Fomento, son altamente estimables para el Congreso, porque en el poco tiempo que lleva de establecido el actual Gobierno, demuestra que, abandonando la senda peligrosa de la política é inspirado en el espíritu Progresista del siglo, toma por punto principal la administración.

Desarrollándose por ésta los elementos de riqueza y prosperidad, se conservará la paz con ella, y se promoverá el trabajo y protección á las clases obreras, y la unión y concordia de todos los mexicanos. Así serán imposibles las revoluciones.

El pago regular de los sueldos civiles y militares, la empeñosa recaudación y honrada distribución de los caudales públicos, así como la amortización de cerca de un millón de pesos en títulos de la Deuda, son y serán siempre la prueba palmaria de la probidad del Gobierno establecido.

La posteridad le hará justicia, cuando el Gobierno ha podido hacer todo lo expuesto sin recurrir á los medios ruinosos empleados otras veces, por administraciones torpes y desmoralizadas.

El segundo abono de la deuda contraída con los Estados Unidos y satisfecho en cumplimiento de la Convención de 4 de Julio de 1868, levantará nuestro crédito y será un estímulo para el patriotismo de nuestros hijos, á quienes se presenta el ejemplo de donativos voluntarios para auxiliar al Gobierno.

El pago casi total de la subvención decretada á los Estados de Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Territorio de la Baja California, para ayudarles á afrontar la crisis originada por la pérdida de las cosechas, ha sido aceptado por los beneficiados con gratitud profunda.

El Congreso y el Ejecutivo han dado una prueba irreprochable de que el pueblo de los Estados no es indiferente á los Poderes federales, aun cuando se trate de Estados de la Frontera situados muy lejos de la acción y cuidado del Gobierno del Centro.

La presentación de la cuenta del año económico anterior, es otro de los medios de prueba de la moralidad del Ejecutivo, tanto más estimable, cuanto mayores han sido los obstáculos que tuvieron que vencerse para formarla.

Constituirán uno de los objetos preferentes del Legislativo, las iniciativas sobre substitución del derecho de portazgo en el Distrito, libertad de exportación de los frutos nacionales y arreglo de la deuda pública, porque esas iniciativas son altamente importantes á los intereses nacionales.

Cuidará el Congreso de expedir, en estos puntos, las leyes convenientes, antes de terminar su último período de sesiones, para dejar consignados en la historia de su vida parlamentaria, actos notables que puedan granjearle la aprobación de los contemporáneos y el aplauso de la posteridad.

La reorganización y reducción del ejército y la preparación de códigos y leyes militares apropiados á nuestras instituciones, irán llenando una de las más importantes reformas de la Administración y llevándonos á la pronta necesidad de establecer la Guardia nacional.

La reducción que se ha hecho del Ejército es un medio excelente de economía política; la reorganización y leyes nuevas de esta clase benemérita, son un elemento de moralidad y un tributo de estimación á los mexicanos que consagran su vida á una carrera toda de patriotismo, de honor y de hidalguía.

El acercarse al momento de armar al pueblo y de organizarlo convenientemente, importará la futura y deseada garantía de la libertad práctica y de un antemural contra el despotismo.

Esperáis, y con justicia, la cooperación recíproca del Ejecutivo y de las Cámaras colegisladoras para el cumplimiento de sus respectivos deberes, y os prometéis que la armonía de los tres Poderes constitucionales serán la sólida base de la paz y prosperidad de la Patria.

El Congreso acoge vuestras promesas y os hace las suyas con lealtad y buena fe. Cree que una política clara, franca y honrada de parte del Ejecutivo, es el mejor medio de armonía é inteligencia entre ambos Poderes, porque el programa del Congreso ha sido el de la convicción recíproca entre el Ejecutivo y los Representantes de la Nación, y nunca el fatal de las consignas, tan depresivo para la dignidad del Congreso, como protector del despotismo y peligroso para las instituciones y para la libertad.

Hasta aquí nada ha perturbado la armonía entre los dos Poderes, porque se han inspirado siempre en los mismos elevados pensamientos.

Es la última vez, ciudadano Presidente, que el octavo Congreso Constitucional deja oír su voz, por medio de su Presidente, ante los otros Poderes constitucionales y ante el pueblo de la República; cumple por esto, á mi deber, deciros: que antes de retirarse los Diputados y segundos Senadores á la vida privada, desean garantir más y más el cumplimiento práctico de uno de los principios que han sido causa y objeto de la revolución de Tuxtepec. Me refiero á la libertad del sufragio.

En el pleno orden constitucional y abandonando el campo de la revolución, van á verificarse las futuras elecciones de Junio y Julio para la renovación completa de la Cámara de diputados y la parcial de la de senadores.

Va á realizarse uno de los pensamientos del actual Congreso, quien acortando con abnegación, el período de su existencia, llama á otros hombres á recoger los frutos de una revolución salvadora.

Pero para que ese llamamiento sea digno del programa revolucionario, el Congreso espera que el Ejecutivo, con su notoria probidad, proteja la libertad del sufragio.

El Congreso procurará, al efecto, decretar algunas reformas á la ley electoral, y recibirá con satisfacción las iniciativas del Ejecutivo.

Mientras, felicita á la Nación y al Ejecutivo, y se felicita á sí mismo, por el estado de prosperidad relativa en que el país se encuentra, y se dará por satisfecho del todo, si consigue legar á su Patria un noveno Congreso que sea en extensión de la palabra, no la representación de uno ó dos partidos, sino la verdadera Representación nacional, en que estén significadas todas las clases sociales, todas las opiniones, todos los derechos y todos los intereses de nuestros compatriotas.

Yo espero que la Providencia bendecirá estos deseos, y que satisfechas las justas exigencias de la revolución, acabará para siempre la política de exclusivismo; se respetarán los derechos de las minorías electorales; desaparecerá la lucha encarnizada de los partidos políticos; olvidaránse hasta los nombres de vencedores y vencidos, y dándonos todos un abrazo fraternal, no oiremos más que estas palabras: todos somos mexicanos; juntos salvemos á la Patria.

El General Díaz, al abrir el 9 Congreso el primer período del primer año de sesiones, el 16 de Septiembre de 1878.

Señores Diputados:

Señores Senadores:

El noveno Congreso de la Unión inaugura hoy, legal y solemnemente, sus tareas legislativas, añadiendo un eslabón á la cadena constitucional formada por sus predecesores. Suceso es este que merece los más sinceros plácemes del Ejecutivo y que obtendrá igualmente los de todos los ciudadanos interesados en la marcha reposada y regular de la Administración pública.

Cumplo con un deber sagrado dándoos, en los momentos mismos de abrir vuestras sesiones, un informe del estado que guardan los negocios que la Constitución encomienda al Poder Ejecutivo: los datos que contiene podrán servir de base á vuestros ilustrados y patrióticos trabajos.

El 7 de Diciembre último se celebró con el Gobierno de Guatemala un tratado para el nombramiento de una Comisión Mixta de Ingenieros que haga los estudios necesarios, á fin de llegar á un acuerdo para fijar la línea divisoria.

Aprobado el tratado por ambos Gobiernos, el canje de las ratificaciones no pudo tener lugar en el plazo fijado, motivo por el cual se ajustó una Convención adicional en 24 de Mayo del presente año, ampliando dicho plazo y el designado para la reunión de las dos secciones de Ingenieros de Tapachula, la que debe llevarse á efecto el 1 de Noviembre inmediato, cuando más tarde. Aprobada también esta Convención por el Senado mexicano y el Gobierno de aquella República, el canje de las ratificaciones de ella y del tratado se verificó en la ciudad de Guatemala el 4 de Julio próximo pasado.

La sección de Ingenieros que debe representar á México en la Comisión mixta está ya nombrada y pronto se pondrá en marcha. El Ejecutivo espera que estos estudios científicos preliminares abreviarán la solución de una cuestión importante y pendiente a más de medio siglo.

La situación de nuestra frontera con los Estados Unidos ha sido causa de frecuentes dificultades entre ambos Gobiernos. Cuando se considera que esa frontera tiene una extensión de dos mil cuatrocientos cuarenta y dos kilómetros, que es, en una gran parte, una línea matemática que se extiende sobre terreno despoblado y que es teatro de incursiones de indios bárbaros, se comprende que no es nada extraño que su situación ocasione dificultades.

De dos clases son las incursiones que han tenido lugar de un lado á otro de la línea fronteriza: de salvajes y de merodeadores y ladrones de ganado.

No es fácil evitar del todo las incursiones de los indios salvajes en las regiones fronterizas; el mismo gobierno de los Estados Unidos, con todos sus elementos y todo su poder, no pudo cumplir con la obligación que respecto de este punto contrajo en el art. 11 del Tratado de Guadalupe Hidalgo, de 2 de Febrero de 1848; y tuvo al fin que solicitar del Gobierno de México que lo absolviera de ese deber, lo cual se hizo por el art. 2 del Tratado firmado en esta capital el 30 de Diciembre de 1853.

Los perjuicios que ha sufrido México de las incursiones de los salvajes, puede decirse, sin exagerar nada, que si no exceden á los que hayan resentido los Estados Unidos, tampoco son menores.

Las incursiones de merodeadores y ladrones de ganado, aunque menos difíciles de impedir que las de los salvajes, han sido como éstas, recíprocas, y tan perjudiciales á los ciudadanos honrados de uno como del otro país, aunque por no haber cuidado los mexicanos de justificar los robos sufridos por ellas, no se pueden detallar todos los casos ocurridos; pero basta tener presente que el Estado de Tamaulipas era ganadero por excelencia al tiempo de firmarse el Tratado de Guadalupe, que entonces contaba, por lo mismo, con un considerable número de cabezas de ganado mayor, y que ahora han desaparecido éstas por completo del Distrito del Norte y disminuido muy considerablemente en los otros dos Distritos del Estado.

No se puede, con ningún viso de fundamento, atribuir las incursiones que hayan sufrido los Estados Unidos á impotencia ó poca voluntad para reprimirlas é impedirlas de parte del Gobierno de México, cuando se ha visto que el Gobierno de los Estados Unidos, con más elementos que el nuestro, no ha podido impedir las varias invasiones que de su territorio han procedido en contra de la República, de un año á esta parte, en violación abierta de las leyes de neutralidad de los Estados Unidos, y esto en circunstancias en que rige los destinos de la nación vecina una Administración que, por haber adoptado respecto de México una política sin precedentes, es de suponer que para no contradecir con sus propios actos lo que pedía de México, haya ejercido extraordinaria vigilancia á este respecto.

El Gobierno de los Estados Unidos ha considerado que para ser eficaz la persecución hecha á los salvajes en la frontera, convendría que las fuerzas de ambos países pasasen en su persecución al territorio del otro.

Estas gestiones las ha hecho principalmente en el período de las dos últimas Administraciones mexicanas, quienes consideraron que sería peligroso autorizar el paso de fuerzas á un territorio extranjero, y no llegaron á solicitar el permiso del Congreso ó del Senado, conforme á las prevenciones de nuestra Constitución, para convenir en ese paso, en lo cual sus miras estaban de acuerdo con la de distinguidos hombres de Estado norteamericanos, según aparece de documentos dados á luz recientemente en los Estados Unidos

Por desgracia, el Gobierno de los Estados Unidos, que creyó conveniente dejar pasar más de un año antes de entrar en relaciones oficiales con la actual Administración, expidió, mientras aquéllas estaban en suspenso, las instrucciones dirigidas al General Ord por el Departamento de Guerra de Washington, el 1 de Junio de 1877, en las cuales se le autorizó para ordenar el paso de fuerzas de los Estados Unidos á nuestro territorio, en persecución de indios y merodeadores, sin consentimiento del Gobierno Nacional.

Las instrucciones dadas por la Secretaría de Guerra de la República, al General en Jefe de la División del Norte, el 18 de Junio de 1877, á consecuencia de las expedidas en Washington el 1° de dicho mes, manifiestan los fundamentos que tuvo el Gobierno Mexicano para considerar como violación de sus derechos y de su soberanía la orden de 1? de Junio de 1877, y para ordenar que no se permitiese á las fuerzas de los Estados Unidos venir á ejercer actos jurisdiccionales al territorio mexicano, sin el consentimiento de su Gobierno.

A pesar de las graves complicaciones que resultaban de la orden de 1? de Junio de 1877, la Administración actual de México, que se propone hacer todo lo compatible con los intereses y el decoro de la República, á fin de evitar las incursiones de los salvajes á los Distritos fronterizos de ambas naciones, solicitó del Senado, en 15 de Mayo último, autorización para que el Presidente conviniera con el gobierno de los Estados Unidos, en el paso recíproco de fuerzas de línea de ambos países, en persecución de indios en el desierto, sobre bases de entera reciprocidad, y con las condiciones y limitaciones que se estimaron convenientes para salvar el honor y los intereses de la Nación.

El Senado tuvo á bien conceder el 28 del mismo mes la autorización que se le pidió, con lo cual quedó ya el Ejecutivo en actitud de celebrar desde luego el arreglo propuesto, que podría llevarse á cabo sin necesidad de nueva aprobación del Senado.

El Secretario de Relaciones transmitió copia de la autorización del Senado al Representante de los Estados Unidos, en una conferencia celebrada el 26 de Junio último, manifestándole á la vez que el Presidente estaba dispuesto á hacer el arreglo respectivo luego que se retirara la orden de 1? de Junio de 1877.

Mientras esto ha pasado, las incursiones al territorio de los Estados Unidos han disminuido considerablemente, según lo atestigua el mismo gobierno de los Estados Unidos por conducto del Secretario de Estado en nota oficial dirigida el 23 de Marzo de este año á su Representante en México, y las declaraciones de los jefes más caracterizados del ejército americano, como los Generales Sherman, Sheridan y Ord.

Pero como en concepto del Gobierno de México, y conforme á los preceptos de la Ley Internacional, la orden de 1 de Junio constituye una violación flagrante de la soberanía de la República, no se creyó compatible con el honor y los derechos de México celebrar el arreglo sobre paso recíproco de fuerzas en persecución de indios en el desierto sin que antes se derogase la expresada orden, no obstante el gran deseo que tiene el Gobierno de llegar á un acuerdo sobre este punto con el de los Estados Unidos, que evite dificultades más serias en lo futuro.

A la vez que se creyó que esto era lo menos que podía pedir el Gobierno de México antes de autorizar el paso recíproco de fuerzas, se consideró también que el de los Estados Unidos no pulsaría dificultad en acceder á una justa petición que le permitiría hacer con el consentimiento de México, lo que ha estado haciendo de propia autoridad y sin derecho alguno.

Es de esperarse de los sentimientos de equidad que animan al pueblo de los Estados Unidos, y de la justificación de su Gobierno, que reconociendo los derechos de la Nación Mexicana, se retire la orden de 11 de Junio de 1877, con la cual cesará el único obstáculo que ahora tiene el Gobierno Mexicano para convenir en el paso recíproco de fuerzas sobre las bases de la autorización concedida al Ejecutivo por el Senado.

Si, corno no es de esperarse, el Gobierno de los Estados Unidos insistiese en conservar vigente su orden de 1 de Junio de 1877, que constituye un amago grave y constante de dificultades entre dos países que por su identidad de instituciones deberían estrechar sus relaciones políticas y comerciales, el Gobierno de México tendrá la satisfacción de haber hecho cuanto de él depende por evitar dificultades y complicaciones futuras, habiendo llegado hasta donde se lo permiten el honor y los derechos de la Nación.

El Secretario de Relaciones dará cuenta próximamente al Senado con los documentos oficiales referentes á este grave asunto.

En la política interior del país nada ha ocurrido que llame la atención de una manera especial.

La seguridad pública no ha sido perturbada por ninguno de aquellos delitos que por su gravedad ó frecuencia comprometen el prestigio de las autoridades y causan una justa alarma en la sociedad.

Algunas sublevaciones que podían haber causado graves trastornos en las cortas poblaciones, han sido felizmente sofocadas en su nacimiento por la acción de las fuerzas federales, secundadas eficazmente por los ciudadanos y fuerzas de las localidades en que se presentaron los sublevados, habiendo casos en que las segundas se anticiparon á la acción de la fuerza federal.

Las elecciones generales se han verificado con el orden que permiten actos que como los de esta naturaleza, tanto afectan las pasiones políticas y los intereses de partido; pero las cortas irregularidades que haya podido haber, han sido corregidas por los mismos representantes al examinar la legitimidad de sus títulos.

En las relaciones de la Federación con los Estados, ninguna dificultad que las perturbe ha sobrevenido. Los Poderes, observando una conducta patriota, han contribuido á la marcha normal de las instituciones.

Invitada la República á concurrir al Congreso de la Unión general postal, que se reunió en París, nombró á, un representante que asistió á él y subscribió un convenio que mejorará de una manera muy notable las condiciones de la correspondencia extranjera. A su debido tiempo se dará conocimiento de él á las Cámaras.

Los establecimientos de Beneficencia, han ido mejorando su administración con aquellas reformas que ha aconsejado la experiencia.

Por la Secretaría de Justicia se remitirá al Congreso la iniciativa de reformas del Código de Procedimientos Civiles. La Comisión nombrada para estudiarlas presentó hace tiempo su proyecto, que revisado de nuevo y en vista de observaciones posteriores, reunidas por los Tribunales y Juzgados del Distrito, se presentará con algunas modificaciones que han parecido convenientes.

Igualmente se enviará al Congreso una importante iniciativa proponiendo la aprobación del proyecto de Códigos de Procedimientos en materia penal. En este proyecto, formado también por una Comisión especial, se inician varias interesantes mejoras: el establecimiento de tribunales correccionales; el de la policía judicial; la modificación de las atribuciones de los jueces de instrucción; la reglamentación de las funciones propias del Jurado, y, finalmente, la organización completa del Ministerio Público, todo lo cual contribuirá eficazmente á hacer más expedita la administración en este ramo.

Creo conveniente dar conocimiento al Congreso de que, invitado el Gobierno por el de Suecia y Noruega, á hacerse representar en el Congreso Penitenciario, que debe haberse instalado en Estocolmo el 20 de Agosto último, se confirió esa misión á nuestro Ministro en Alemania, quien debe estarla desempeñando en la actualidad.

Creo también conveniente encarecer al Congreso la pronta discusión del proyecto de Ordenanzas de Minería que le fué sometido, y respecto del cual aún no pronuncia una resolución.

Durante el lapso de tiempo transcurrido entre este y el anterior informe, tanto las mejoras materiales como los demás trabajos que son del resorte de la Secretaría de Fomento, han recibido el impulso compatible con el estado del Tesoro público y circunstancias del país.

Con la mira de hacer algunos ensayos para facilitar la colonización, se han celebrado diversos contratos para hacer venir inmigrantes del Norte de Italia, de Alemania, de las Islas Canarias y de otras procedencias.

Los observatorios astronómicos establecidos en Chapultepec y en el Palacio Nacional han comenzado sus trabajos y se han puesto en comunicación entre sí y con la mayor parte de los observatorios establecidos en el mundo.

La vía carretera de Tampico á San Luis Potosí, que tan útil debe ser para las comarcas que atraviesa., está ya entregada. al uso público.

Toca á su término el Ferrocarril de la Esperanza á Tehuacán, construido con fondos públicos, con tal economía que su costo no llega al importe de la subvención acordada á otros, y bajo uno de los sistemas que parecen estar más en armonía con las exigencias de nuestro suelo y con las necesidades de nuestro tráfico.

A virtud de los contratos recientemente celebrados, se han hecho algunos adelantos en la construcción de vías férreas, siendo los más perceptibles los de las líneas de Toluca, Guanajuato, Pachuca, Morelos y San Luis Potosí.

Los estudios hidrográficos para escogitar los medios más eficaces de salvar á la ciudad y al Valle de México de los varios peligros que originan las aguas que en éste se recogen, han sido y siguen siendo objeto de una especial dedicación.

Además de las constantes reparaciones exigidas por nuestra red telegráfica, que mide ya 8,700 kilómetros, se han construido 385 durante el semestre que acaba de pasar.

En todo el país se ha procurado dar grande impulso á las mejoras materiales, habiéndose realizado ó comenzado otras muchas, menos importantes, que las ya mencionadas.

Desgraciadamente la impetuosidad de las corrientes torrenciales, motivada por la extraordinaria abundancia de las lluvias, ha causado en los caminos grandes perjuicios, para cuya reparación se hacen indispensables sumas de consideración, aplicadas prontamente y con la regularidad que exigen la economía y el buen orden en los trabajos de este género.

En una nación que, como la nuestra, ha estado sujeta á frecuentes convulsiones políticas, es siempre un escollo el estado de su Hacienda pública, la que requiere para prosperar la indispensable base de la paz. Por este motivo la cuestión hacendaria ha sido, y quizá continuará siendo por algún tiempo en México, una de las de más difícil solución.

A pesar de que el Ejército ha sido desde que se estableció la actual Administración, más numeroso que el que ha sostenido la República desde 1867, los pagos del Presupuesto fueron hechos con toda regularidad durante el último año económico, y hasta fué posible, antes de que él terminara, situar algunos fondos en Nueva York, con objeto de hacer el tercer abono de la Deuda de México al Gobierno de los Estados Unidos.

El principio del presente año económico, coincidiendo con la mala estación de los puertos, con las fuertes existencias de exportaciones hechas en el año anterior y con algún incremento en el contrabando que siempre se ha hecho en México y que á ningún gobierno es dable reprimir del todo, ha ocasionado alguna baja en los ingresos del Erario federal, que ha sido causa de que haya algún atraso en los pagos del Presupuesto, correspondientes á los meses transcurridos del año fiscal.

El Ejecutivo espera que, pasada la mala estación en los puertos y obtenidos los resultados de las medidas que ha dictado y de las que seguirá dictando para reprimir el contrabando, mejorará la situación del Erario federal.

El Ejecutivo ha hecho uso, de una manera prudente, de la facultad que le concede la ley de 12 de Diciembre de 1872, para modificar el arancel vigente, alterando algunas cuotas que no estaban en relación con el valor de las mercancías sobre que recaían, de cuya alteración se espera obtener buenos resultados, así para el Erario como para la Nación en general. El Secretario de Hacienda os dará cuenta de esos decretos en su Memoria correspondiente al último año económico.

En el día fijado por el art. 69 de la Constitución, se os presentará la cuenta del Erario federal correspondiente al último año económico, y los presupuestos del próximo. Al paso que este acto demuestra la regularidad con que funciona la actual Administración, la cuenta será más completa y exacta de lo que han sido las de los años anteriores, pues en estos trabajos de organización se adelanta progresivamente.

Para facilitar la formación de la cuenta en los años venideros, se os presentará próximamente por la Secretaría de Hacienda una iniciativa que modifica la Ley de 18 de Noviembre de 1873.

Os recomiendo el despacho de las iniciativas de la Secretaría de Hacienda, que dejó pendientes el Congreso anterior, sobre substitución del derecho de portazgo en el Distrito Federal y Territorio de la Baja California; consolidación y arreglo de la Deuda Pública; libre exportación de frutos nacionales y algunas otras de grande interés general.

Con respecto al ramo de Guerra, debo poner en conocimiento del Congreso que las Colonias Militares han sido atendidas con la preferencia que su misma institución demanda. Las continuas incursiones en Sonora, de los indios bárbaros procedentes del territorio norteamericano, han motivado el aumento de fuerzas destinadas á las Colonias de aquel Estado.

La tribu de los Kickapoos, residente en los Estados del Norte, va á ser internada, á fin de que no pueda expedicionar del otro lado del Bravo. Se ha ordenado al General en Jefe de la División del Norte, que abra una formal campaña contra las tribus bárbaras de los Lipanes y de los Mescaleros, que tan nocivas son en aquellas apartadas regiones.

La Secretaría de Guerra trabaja empeñosamente para conseguir la organización definitiva del Ejército y la formación de una táctica, conforme en todo con los adelantos de la época; así como la reforma del plan de estudios que debe seguirse en la Escuela militar.

El sistema de jurados militares establecido desde 1869, debe ser reformado, como indiqué en otro informe, para que los procesados gocen de las garantías consignadas en nuestro Código Fundamental. Una iniciativa referente á este importante asunto será sometida á vuestra deliberación.

Nuestra naciente Marina necesita ser atendida de toda preferencia: el Ejecutivo se ocupa de estudiar todas las reformas que ese importante ramo demanda.

En las fábricas nacionales de armas y municiones de guerra se han hecho varias reformas importantes.

Los hospitales militares han sido preferentemente atendidos, y se ha creado nuevamente el de Tepic, lugar en que la presencia de un cantón de tropas federales hacía necesario mi establecimiento de esa especie.

Señores Diputados: Señores Senadores: Persuadido, como estoy, de que el verdadero patriotismo no consiste en ocultar los males públicos, sino en manifestarlos ingenuamente para que los llamados á remediarlos consagren á ese fin una firme voluntad y una acción perseverante, he expuesto franca y lealmente las condiciones actuales de nuestra República.

El Congreso verá en mi informe cuáles son las principales necesidades de la situación, y encontrará en la ilustración de sus miembros y en el profundo estudio de los negocios, los medios de satisfacerlas.

Respuesta del Lic. D. Alfredo Chavero, Presidente del Congreso.

Señor Presidente:

Al inaugurar sus trabajos el noveno Congreso Constitucional, no solamente con ello significa la regularidad y orden con que funcionan los altos Poderes de la República, sino que estando éstos perfectamente constituidos de acuerdo con las prescripciones de la Carta fundamental, hacen patente que la revolución que empuñó por bandera el Plan de Tuxtepec, ha cumplido la sagrada palabra que empeñó al pueblo. Iniciada la revolución, principalmente para restablecer en todo su vigor el imperio .de la Constitución, hoy los tres Poderes públicos electos popularmente, y funcionando con regularidad, demuestran que el país está constituido, que el Plan de Tuxtepec ha sido bueno y salvador, y que la ley, y solamente la ley, debe ser de hoy más nuestra guía en el camino de la felicidad de la Patria.

El octavo Congreso, que ayer ha terminado, no se inauguró bajo auspicios tan favorables. Pendiente aún la declaración respectiva sobre las elecciones de Presidente de la República y Presidente y Magistrados de la Suprema Corte de Justicia, no se habían hecho las de Senadores, y en la convocatoria para las de Diputados, la Revolución, podría decir su justicia, estableció diversas restricciones.

Inauguróse, pues, el Poder Legislativo, con una sola Cámara; pero la Revolución, que puede gloriarse de haber sido honrada hasta el extremo, muy pronto dió á la nación las autoridades legítimas determinadas en nuestro Código político.

Hoy la Constitución impera en la República: hoy la Constitución es nuestra sola suprema ley; y por eso la Cámara de Diputados decidió que el cumplimiento de ella fuera su única protesta; idea iniciada ya por la Cámara anterior que, al decretar la convocatoria para la presente, ya no previno que se protestara el Plan de Tuxtepec, como lo determinó respecto del octavo Congreso la convocatoria que para sus elecciones se expidió.

La República, guardando gratitud profunda al Plan de Tuxtepec, ha entrado de lleno en la vida constitucional. La protesta del Plan de Tuxtepec en el octavo Congreso, significó el triunfo de una revolución regeneradora: la supresión de esa protesta en el noveno Congreso, ha significado que la revolución ha llevado á cabo la más grandiosa de sus empresas, y que ha comenzado al fin el reinado de la Constitución.

La revolución, como un guerrero victorioso, deja el arma que la hizo invencible, y empuña hoy el libro de nuestras libertades.

Bajo auspicios tan favorables, señor Presidente, ha escuchado el Congreso el informe que le habéis dado de los negocios encomendados al Ejecutivo.

Respecto de nuestras relaciones exteriores, el Congreso ve con satisfacción que las dificultades que sobre límites tenemos con la República de Guatemala, van en buen camino de arreglarse; y cree que el Tratado de 7 de Diciembre último, adicionado el 24 de Mayo, es el primer paso para terminar amistosamente y en justicia las cuestiones pendientes, dando así las dos Repúblicas una muestra de cómo deciden los pueblos honrados sus diferencias, no buscando la razón salvaje de la superioridad de su fuerza, sino la santa razón de la justicia.

No presentan el mismo aspecto favorable las cuestiones pendientes con el Gobierno de los Estados Unidos, por las invasiones de indios bárbaros y merodeadores, tan difíciles de evitar, puesto que la República vecina, que tiene gran poder material, no ha impedido que de su territorio hayan venido á cometerse al nuestro tales actos de vandalismo.

La orden dada al General Ord fué, sin duda, un abuso de la fuerza y un ataque á la soberanía de las naciones, y el Congreso felicita al Ejecutivo por su noble actitud de no tratar con el Gobierno de los Estados Unidos, mientras tal orden atentatoria no sea debidamente retirada.

El Congreso tiene confianza de que el Ejecutivo, en cuestión tan delicada, seguirá los consejos de la prudencia, solamente hasta donde pueda comenzar á comprometerse la dignidad de nuestra Nación.

El Congreso espera que el Gobierno de los Estados Unidos oirá la voz de la razón, y que convencido de nuestras buenas intenciones, se prestará á arreglar equitativamente las dificultades pendientes.

Nosotros confiamos en nuestra fuerza, que es la fuerza más grande ante la civilización y ante la historia: la fuerza de la justicia.

Hagamos votos por la paz, y esperemos que el pueblo americano y los notables hombres políticos que ven claro el derecho que nos asiste, sabrán respetar nuestra soberanía.

El Congreso ve con satisfacción la parte que ha tomado nuestra República en el Congreso de la Unión General Postal á que fué invitada, y espera que esto traerá beneficios á nuestra correspondencia con el extranjero.

Igual satisfacción le cabe del estado interior del país, en el cual funcionan regularmente las autoridades constitucionales de los Estados, habiéndose restablecido la paz que en algunos puntos se turbó momentáneamente por asonadas de poca importancia, y habiendo sin duda contribuido el estado de tranquilidad general para que hayan podido verificarse regularmente las elecciones de Diputados, Senadores y de los Magistrados que faltaban para completar la Suprema Corte de Justicia.

Han vuelto á repetirse las dificultades de las elecciones dobles, lo que convence más y más de la necesidad de la reforma de nuestras leyes electorales, punto importantísimo á que el Congreso se dedicará de toda preferencia, buscando como base, no solamente la emisión libre del sufragio, sino la autenticidad de esa emisión.

Siendo tan importante todo lo que tienda á mejorar nuestra legislación y la administración de Justicia, el Congreso se ocupará con empeño en discutir y decretar los Códigos de Procedimientos en materia civil y penal, y las nuevas Ordenanzas de Minería.

Es de creerse que el Congreso Penitenciario de Estocolmo, en el cual está representada nuestra República por nuestro Ministro en Alemania, dé resultados benéficos para la civilización, y que servirá para que vayamos preparando la abolición absoluta de la pena de muerte, pues el asesinato en nombre de la Nación es el más espantoso crimen de los pueblos libres y una mancha de sangre en las blanquísimas hojas de nuestra Constitución.

Los ensayos de colonización, el establecimiento de observatorios astronómicos en correspondencia con los principales del mundo y la apertura del camino de Tampico á San Luis, son bienes indiscutibles.

No lo es menor el ferrocarril de la Esperanza á Tehuacán, construido con fondos públicos, y con tal economía, que su costo no llega al importe de la subvención acordada á otros.

Esto nos servirá de lección en lo porvenir, para que no comprometamos los intereses de la República en concesiones inconvenientes; y esto sirve también de justificación á la conducta juiciosa de la anterior Cámara de Diputados en el negocio del ferrocarril del Palmar y Sullivan.

Sin duda que son un adelanto material digno de elogio los trabajos emprendidos en las líneas ferrocarrileras de Toluca, Guanajuato, Pachuca, Morelos y San Luis Potosí; así como el creciente desarrollo de nuestra red telegráfica.

El Congreso recomienda muy especialmente al Ejecutivo la compostura de los caminos destruidos por las lluvias extraordinarias habida., en este año, y le hace encargo muy particular de los trabajos del desagüe del Valle de México.

Es de sentirse que el estado de nuestra Hacienda no sea tan bonancible como era de esperarse, ya porque los gastos han sido mayores, por ser hoy más numeroso el Ejército que en otras épocas, ya porque los productos de las aduanas no son abundantes por la estación, el contrabando y las grandes existencias de efectos extranjeros; aun cuando es de creerse que disminuya este malestar con las Medidas tomadas para reprimir el contrabando, y las alteraciones hechas al Arancel.

La situación precaria en que se ha visto el Tesoro federal convence de que México, en sus cuestiones financieras, debe abandonar la rutina y adoptar, como todas las naciones civilizadas, el crédito por base de su riqueza, asegurando, como ellas, este crédito en el cumplimiento de sus compromisos y en la seguridad que dé al valor que representen los títulos de deuda.

El Congreso se ocupará con especialidad de los negocios de Hacienda, buscando el desarrollo de nuestra riqueza en el crédito y en seguridades positivas dadas al comercio de buena fe.

La laboriosidad, inteligencia y honradez de los empleados que nombre el Ejecutivo, asegurarían el crecimiento de nuestra Hacienda.

El Congreso se ocupará con todo empeño de las iniciativas de la Secretaría del ramo.

El desarrollo de las colonias militares, la internación de la tribu de los kickapoos, y la campaña abierta contra los lipanes y los mescaleros, son medidas útiles y necesarias.

Lo son también, el arreglo de los hospitales militares, el establecimiento del de Tepic, la mejora de nuestra reciente Marina y de las fábricas nacionales de armas y municiones, y la reforma de la ley de jurados militares, cuya iniciativa espera el Congreso, para dedicarle toda su atención.

La reorganización definitiva del Ejército es sin duda una de las necesidades más apremiantes, y ve el Congreso con satisfacción que de ella se ocupa empeñosamente el Ministerio de la Guerra.

Su reducción, atendiendo al producto de nuestras rentas; su organización y disciplina, siguiendo los adelantos del arte militar; la uniformidad y perfección de su armamento, y una estricta moralidad, darán, unidas á, una verdadera economía, una fuerza real al país y una garantía de paz duradera.

El Congreso confía en los buenos resultados de la reorganización definitiva que le anunciáis.

Señor Presidente: El Congreso ha visto con gran satisfacción la noble franqueza con que le habéis manifestado los males públicos, y él, con todos sus esfuerzos, os ayudará á remediarlos.

Tengamos confianza en el porvenir, y sea la instalación del noveno Congreso, hoy en el día de la patria, prenda segura de que México, caminando siempre por la senda del progreso y de la reforma, sabrá mantener incólumes en el interior la Constitución, y con el exterior la independencia.

Fuente:

Los presidentes de México ante la Nación : informes, manifiestos y documentos de 1821 a 1966. Editado por la XLVI Legislatura de la Cámara de Diputados. 5 tomos. México, Cámara de Diputados, 1966. Tomo 2. Informes y respuestas desde el 1 de abril de 1876 hasta el 4 de noviembre de 1911.

Los cinco tomos fueron digitalizados por la Universidad de Texas:
http://lanic.utexas.edu/larrp/pm/sample2/mexican/history/index.html