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Siglo XIX > 1870-1879 > 1871

Vallarta confirma la sublevación de Donato Guerra.
Guadalajara, noviembre 2 de 1871.

Sr. presidente don Benito Juárez

México

 

Muy estimado señor mío y buen amigo:

 

Supongo en conocimiento de usted la nueva del pronunciamiento del Gral. don Donato Guerra y, aunque aún no tenemos pormenores, es evidente que la revolución ha adquirido con esto un elemento de mucha importancia, porque Guerra une a su honradez un gran prestigio y ejerce una influencia decisiva no sólo en las fuerzas de la 4ª división, donde ha militado, sino también en los estados de Durango, Jalisco y Sinaloa. Esto deja percibir la urgencia de obrar sin pérdida de momentos, antes que tal movimiento tome mayores creces.

 

En una de mis anteriores expuse a usted que en este estado podría levantarse cuanta fuerza se quisiera de guardia nacional, pero que carezco de armamento y de recursos; como fuera de la fuerza federal, que aquí reside, no cuento con ninguna para hacer frente a cualquier acontecimiento, es de todo punto necesario echar mano de la guardia que, además de darnos tropa suficiente, tiene la ventaja de que, exenta del influjo de Guerra, serviría de un poderoso retraente, caso que se quisiera consumar una defección en las filas federales.

 

He hablado sobre esto con el Sr. Gral. Corona quien está de acuerdo, tanto en mi modo de apreciar el movimiento en Durango, como en la conveniencia de armar la guardia nacional.

 

Séame permitido, repitiendo mis anteriores ofrecimientos, llamar la atención de usted sobre éstos, para que, si conveniente lo estima, dé sus órdenes para que oportunamente se proporcionen armamentos y fondos, antes de que el desarrollo ulterior de los acontecimientos sea un obstáculo para plantear esta idea.

 

Toda la importancia de ella se comprenderá si se recuerda que el estado sólo tiene unos cuantos gendarmes que cuidan los caminos, mal armados y equipados, que en campaña de nada servirían.

 

Sin tiempo para más me repito su afectísimo amigo y s. s.

 

Ignacio L. Vallarta

 

P. D.

 

Ayer puse un telegrama al Sr. Santacilia, encargándole que se impidiera la venida para acá de don Sabás Lomelí. Este jefe está unido con Guerra en sentimientos y deseos y tengo datos para creer que seguirá las huellas de Guerra. Los agentes de Lomelí conspiran ya activamente en el cantón de La Barca y lo aguardan todos los días. Ya estoy dictando, de acuerdo con el Gral. Corona, las medidas convenientes para evitar un motín por aquel rumbo.

 

Desde que se supo aquí el pronunciamiento de Guerra, las esperanzas de los revolucionarios se han reanimado y su actividad se multiplica. Si usted se sirve aceptar las indicaciones que en ésta le hago, nada perderá el ministro de Guerra en su prestigio aquí, porque la opinión pública me apoya y condena tanto movimiento revolucionario.

 

Dispense usted las borraduras que esta carta lleva; el correo está saliendo y no hay tiempo para reponerla.

 

Fuente:

 

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.