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Siglo XIX > 1870-1879 > 1870

Discurso pronunciado por el Presidente Benito Juárez en la clausura del Congreso de la Unión.
Diciembre 15 de 1870

Ciudadanos diputados:

Desde el triunfo glorioso de la república en la última guerra, ha sido muy satisfactorio ver patentizado el curso normal de nuestras instituciones, en la perfecta regularidad con que ha venido funcionando la representación nacional.

En el día prescrito por la Constitución, el Congreso pone hoy término a este período de sus sesiones. El carácter distintivo de ellas ha sido la tranquila pero empeñosa e ilustrada elevación de los debates, sobre muchos asuntos de grave interés público.

El Ejecutivo acaba de celebrar y someter al Congreso, para que pueda considerarlos en las siguientes sesiones, un tratado de amistad, comercio y navegación, entre México e Italia.

Él servirá para estrechar más las buenas relaciones que hay entre los dos países y favorecer el desarrollo de sus mutuos intereses.

Él es también una nueva demostración de los buenos sentimientos que México proclamó desde el término de la guerra, dispuesto a reanudar sus relaciones con las potencias que quisieran celebrar tratados bajo bases justas y convenientes. En las relaciones que felizmente cultivamos con otros países, nada ha turbado los sentimientos de una cordial amistad.

De las dificultades que ocurrieron en algunos estados, por cuestiones legales interiores, unas han terminado y las otras no tienen carácter de peligrosa gravedad.

A esto ha conducido la ilustrada prudencia del Congreso, limitándose también el Ejecutivo a normar su conducta por el respeto a los principios del sistema federal.

Sin duda el Congreso dictará sobre esto las reglas más convenientes, con la madura deliberación que requieren tan importantes asuntos.

Los pocos elementos de disturbio que quedan por efecto de la cuestión del estado de Guerrero, no pueden comprometer de un modo grave su tranquilidad.

Allí, lo mismo que en las otras cuestiones de algunos estados, la opinión general ha servido eficazmente para condenar y refrenar cualquiera intento de trastornar la paz. Lo que ha adelantado el Congreso en este período, discutiendo las reformas constitucionales, hace esperar que en el siguiente pueda llegar a su término la discusión.

Está ya bien reconocida por el mismo Congreso la importante conveniencia de ellas, para mejorar algunos puntos del pacto fundamental. Además de ocuparse ahora el Congreso de varios negocios políticos, ha considerado, con la atención y preferencia que merecen, muchos asuntos de interés social y administrativo.

Entre ellos, es muy digna de señalarse la aprobación del código civil. Esta es una reforma de la más alta importancia, para expeditar la administración de justicia y desembarazarla de una voluminosa, confusa y anticuada legislación.

Con espíritu más laudable ha consagrado el Congreso una parte de sus tareas a importantes asuntos de obras públicas. La concesión para un canal interoceánico en Tehuantepec, ofrece al comercio de México y del mundo la esperanza de incalculables bienes en el porvenir.

También son dignas de mencionarse las concesiones decretadas por el Congreso para la navegación del río de Quiotepec; para los ferrocarriles de México a Toluca y Cuautitlán, de México a Tacubaya y Popotla, de Veracruz a Tehuantepec y de Tuxpan al Pacífico; así como para la colocación de un cable submarino entre Veracruz y algún puerto de la costa de los Estados Unidos de América y para líneas telegráficas de Veracruz a Matamoros y de Durango a Mazatlán.

Atendiendo a los grandes beneficios públicos que deben producir estas disposiciones del Congreso, no omitirá el Ejecutivo cooperar al desarrollo de ellas, por todos los medios que estén en la esfera de su acción.

Debemos congratularnos, viendo que en toda la república se conserva la paz: ella descansa en el sólido apoyo de la opinión general, cuya más vehemente aspiración es mantener la paz, como la mejor garantía de nuestras libres instituciones y como la base indispensable para todo progreso social.

Recibid, ciudadanos diputados, mis felicitaciones por el fruto provechoso de vuestras tareas, que pronto volveréis a proseguir, para procurar con vuestra sabiduría y patriotismo el mayor bien y prosperidad nacional.

Benito Juárez

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.