1869
Romero Vargas en plan de avenencia pero con apuros de dinero.
Zaragoza, diciembre 24 de 1869


Señor Presidente don Benito Juárez

México

 

Muy respetable señor y amigo:

 

Tengo a la vista la apreciable de usted, fecha 22 del que cursa e, impuesto de ella, paso a contestarla.

 

Quedo enterado de lo que me indica usted sobre el plan de los revoltosos y puede usted estar seguro de que si con actividad, energía y prudencia se trastornan sus tramas, una vez más verán deshechas sus combinaciones.

 

Ya tenía yo sospechas fundadas en los acontecimientos pasados, de que Negrete y los demás cabecillas anduvieran preparando un nuevo golpe y estoy tomando todas las medidas necesarias para que fracasen sus proyectos y ver si logro apoderarme de ellos.

 

Respecto a la indicación que me hace usted para que arregle una conciliación con los diputados que se me han manifestado hostiles, tengo el gusto de comunicarle que ya he dado varios pasos con este objeto y me prometo obtener un buen resultado, pues los ánimos se han calmado bastante y no insisten en las exigencias todas que antes habían manifestado.

 

Por fortuna en este asunto no he visto herido mi amor propio, de suerte que me encuentro dispuesto a hacer con ellos las paces y celebrar las transacciones que no perjudiquen en manera alguna el orden y la tranquilidad.

 

Estas diferencias no hubieran tenido lugar si ellos hubieran visto la cuestión bajo su verdadero punto de vista, pero personas mal intencionadas se empeñaron en no hacer posible arreglo alguno, excitando los ánimos de algunos y dando a los otros noticias falsas y aun alarmantes. Repito pues, a usted, que haré todo lo posible para conseguir un favorable arreglo que deje a todos satisfechos.

 

Por el ministerio de la Guerra se me comunicó una disposición para que enviara a las guardias nacionales del estado, a que prestaran sus servicios a las órdenes del general Alatorre, pagando la federación el presupuesto de estas fuerzas.

 

A instancias del Sr. Alatorre, (se) dio orden a los jefes políticos de los distritos, cuyas guardias nacionales habían marchado, enteraran en la pagaduría general los fondos de rebajados para auxiliar así al gobierno general, estando entendido que lo que faltara para cubrir el presupuesto, sería pagado por la 2ª división; pero últimamente me ha avisado el señor ministro de la Guerra que los nacionales serían pagados con el fondo de rebajas únicamente y como este fondo no es suficiente para atenderlos, ruego a usted suplique al señor ministro cambie esta disposición.

 

Si el estado no atravesara la crisis que lo aniquila, cubriría él a sus guardias nacionales, pero esto, como usted muy bien sabe, no es posible.

 

Termino deseando a usted felicidades, suscribiéndome como su afectísimo amigo y servidor que besa su mano.

 

Ignacio Romero Vargas

 

Posdata:

 

Adjunto a usted una carta del Gral. Alatorre.

 

Fuente:

 

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.

 

Nota de Jorge L. Tamayo: Zaragoza era el nombre oficial que tenia en esa época la ciudad de Puebla.