1867
Los republicanos tienen más fuerzas que los imperiales en Querétaro.
San Luis Potosí, marzo 4 de 1867.


Señor Pedro Santacilia

Mi querido hijo Santa:

Recibí las cartas de usted de 21 de diciembre y de 14, 18 y 23 de enero últimos y quedo enterado de que nuestra familia sigue sin novedad, aunque impaciente por volver a la República.

Creo que para abril podrán emprender su viaje, salvo que los traidores, en último extremo, se retiren para Veracruz y se hagan fuertes allí por algún tiempo, pero esto lo deberán saber ustedes con anticipación por los amigos de Veracruz.

Maximiliano, Márquez, Miramón, Méndez y Mejía siguen fortificándose en Querétaro con sus 10,000 hombres, que por ser en una gran parte reclutas no tienen confianza en ellos y por esto, sin duda, no tomaron la iniciativa cuando Escobedo no tenía más fuerza que la de Nuevo León y estos Estados de San Luis (Potosí), Guanajuato y Zacatecas y han dado tiempo para que se incorporen como ya lo están las de Corona y Régules; de manera que en estos momentos tenemos tropas superiores en número y calidad a las del enemigo que está enteramente aislado, pues de México a Querétaro están escalonadas las tropas de Carbajal, Fragoso, Cosío Pontones y Martínez.

Como Querétaro es una ciudad escasa de recursos y el enemigo no puede salir por víveres fuera, pronto se verá acosado por la miseria, por lo que tal vez no convenga un asalto en que necesariamente perderíamos gente, sino esperar que el tiempo solo derrote al enemigo, lo que sucederá necesariamente porque de fuera de la ciudad no espera un solo hombre de auxilio.

Ya veremos, pero, entretanto, no hay ningún motivo para temer un descalabro.

Porfirio opera sobre Puebla, donde está Noriega con 4,000 hombres enteramente incomunicado con México, donde Tavera, O'Horan y Oronoz tienen 6,000 hombres, en su mayor parte acabados de coger en leva.

Hostilizan a México hasta las garitas, Martínez, Riva Palacio, Leyva y don Diego Álvarez cuyas fuerzas llegan hasta Tlalpan, según me escriben de México con fecha 24 de febrero último.

Por no tener artillería de grueso calibre los nuestros en aquel rumbo no podrán emprender un ataque formal sobre la ciudad y hasta que se ocupe Puebla o Querétaro se podrá dar un ataque decisivo sobre México.

Ya dije a usted en una de mis anteriores que llegué aquí el día 21 de febrero sin novedad.

Ya he estado con el señor Larrachi y he ofrecídole servirlo en lo que sea útil.

Hace tres días que llegó Baz con Robert y me encargan memorias para usted y para la familia.

Dígale usted a Margarita que tenga ésta por suya, porque no me alcanza tiempo para escribirle.

Mil besos a María.

Suyo afectísimo padre y amigo.

Benito Juárez

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.