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Siglo XIX > 1860-1869 > 1866

Margarita resuelve traer a México los cadáveres de sus hijos muertos en Estados Unidos.
Nueva York, diciembre 21 de 1866.

(Señor Benito Juárez)

Mi estimado viejo:

Recibí tu carta del 19 del pasado y veo que tú crees firmemente que nosotros hemos emprendido nuestra marcha para Monterrey, pero ya por mis cartas habrás visto que ha sido imposible hacerlo y hoy que ya lo podemos hacer estamos pendientes de ver si esto termina más pronto y nos podemos ir por Veracruz, pero si esto no sucede y tú te vienes para Monterrey, entonces inmediatamente disponemos nuestro viaje para reunirnos contigo más pronto.

Las únicas ventajas que a mí me resultarían de irme por Veracruz son que yo misma me llevaría a nuestros hijitos, mientras que si me voy por Matamoros no será así.

Me alegro que nuestro viaje se haya detenido para poder recibir contestación de tu carta respecto de los adornos del sepulcro de nuestros hijos, porque ahora que me resolveré a comprarlos, porque aunque tú (no) me desapruebes lo que hago, siempre me gusta que tú me lo digas.

De manera que ahora voy a comprar los adornos y si me voy por Monterrey dejo aquí encargada alguna persona que tanto los cadáveres como los adornos me los manden por Veracruz cuando nosotros los pidamos.

Nosotros esperamos tu carta con ansias, porque creemos que ya nos avisarás tu salida para Durango que hemos sabido que lo tomaron los liberales desde el 17; también supimos la toma de Oaxaca por Porfirio y supe que nuestro hermano Pepe está de administrador de la aduana (de) Matamoros; también hasta ahora seguimos bien y sólo nos ha dado mucha pena la muerte de Tapia, pero qué hemos de hacer; nada más que sentirlo porque era muy bueno y muy honrado y por esa razón ha de haber dejado a su familia pereciendo.

Procuren cuando puedan remediarlas en algo, ya que en esos casos no se les puede dar otro consuelo, que siquiera tengan que comer.

Todas las muchachas te mandan mil abrazos y yo te mando mi corazón.

Tu esposa que no te olvida.

Margarita

Con Macías, que se irá de aquí dentro de ocho días, te mando unas pantuflas y un cartapacio.

[...] Querido papacito:

Por el correo pasado le escribí a usted y ahora le pongo a usted estos renglones para decirle que todos estamos buenos y deseando ver a usted.

María está muy graciosa y muy traviesa.

Ya le estamos preparando su árbol con juguetes para el día de Noche Buena y todos estamos alborotados para sorprenderla ese día.

Adiós papacito.

Reciba usted un beso de María y un abrazo de su hija.

Nela [...]

New York, diciembre 21 de 1866

Muy querido padre y amigo:

Aprovecho el papel que dejan en blanco las dos viejas para poner a usted unas pocas palabras, a reserva de escribirle luego la epístola politiquera, con las noticias de más bulto que tenemos por acá.

Como el drama va tocando a su desenlace y esto puede ser muy bueno, esperaremos aquí un poco de tiempo más para ver la escena final.

Si vemos, por el giro que toman las cosas, que no será posible irnos por Veracruz, después que se vayan los franceses dispondremos nuestro viaje por la frontera y nos iremos para Monterrey.

De todos modos, conviene esperar, porque la época está fatal para navegar.

Yo mismo, que jamás he pensado siquiera en que el mar tiene peligros, estoy azorado con los muchos naufragios que ha habido últimamente.

Esperaremos, pues, a que llegue el buen tiempo -y veremos mientras tanto lo que sucede por México.

De ese modo podremos saber también en dónde nos será fácil unirnos con usted aunque esto ni usted mismo puede calcularlo.

Lo natural es que vaya usted avanzando pronto por el camino más corto, para ganar terreno y acercarse a la capital.

Mi convicción es que no nos reuniremos con usted sino en México porque creo que irá usted hasta San Luis Potosí muy pronto.

Ya dije a usted que desde el 4 quedó aceptada y pagada la libranza de usted.

Repito el aviso por si se extravían las epístolas anteriores.

Con Macías, que irá para ésa dentro de pocos días, le mandaré papel, plumas, etc.

No sé si podrá llevar un bastón.

Si le cabe en el baúl que va a comprar lo mandaré.

Veremos.

Adiós.

Santa

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.