Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

  Siglo XIX

      1890-1899

      1880-1889

      1870-1879

      1860-1869

          1869

          1868

          1867

          1866

          1865

          1864

          1863

          1862

          1861

          1860

      1850-1859

      1840-1849

      1830-1839

      1820-1829

      1810-1819

      1800-1809

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XIX > 1860-1869 > 1864

En todo arreglo debe salvarse siempre el decoro y dignidad de nuestra nación.
Chihuahua, diciembre 22 de 1864.

Señor don Matías Romero

Washington

Mi querido amigo:

Escobar llegó aquí el día 12 del corriente y me entregó las cartas de usted de 30 de septiembre y 7 de octubre, y por el correo de El Paso, que vino antes de ayer, recibí las de 18 y 22 del mismo mes de octubre.

Voy a contestar a todas comenzando por darle a usted las gracias más expresivas por los servicios que ha prestado usted a mi familia, por el ofrecimiento generoso que le hizo usted de su casa para que viniera y, sobre todo, por los elogios que me consagró usted el día 16 de septiembre, en la celebridad de nuestra independencia.

Muy poco he hecho en favor de nuestra patria y ese poco sólo ha sido en cumplimiento del deber que tengo como gobernante y como mexicano.

Sin embargo, yo agradeceré a usted siempre sus bondades.

Me parece bien que nuestra correspondencia se dirija por Nuevo México y El Paso, que es la vía más segura por ahora.

El cónsul nuestro residente en Franklin será el conducto.

El 15 de octubre mandé a usted por Nuevo México el aviso del establecimiento del gobierno aquí.

Ignoro si lo recibió usted. Recibí la carta de septiembre 7, de Gagern y la copia de la de Pacheco.

Si me alcanza el tiempo le mandaré las contestaciones de las primeras.

Ya se remiten a usted las instrucciones que pide.

Con excepción de hipoteca o enajenación del territorio nacional, para lo cual no tiene facultades el gobierno, puede usted hacer todo lo que sea conveniente a la defensa de nuestra causa.

Excuso recomendar a usted, porque usted lo sabe mejor que yo, que en el modo, forma y sustancia de un arreglo debe salvarse siempre el decoro y dignidad de nuestra nación, porque es cabalmente el objeto de nuestra actual contienda.

Tenga usted presente el fortiter in re y suaviter in mode, de lord Chesterfield.

Espero me comunique usted, como me ofrece, el resultado de su visita al ejército del general Grant.

Si éste ha logrado el triunfo ocupando a Richmond, nuestra causa aventajará alguna cosa en su fuerza moral; pero si la cuestión de armas permanece indecisa, poco o nada adelantaremos, porque es necesario convencerse de que los gobernantes en esa república, sean cuales fueren los deseos del partido a que pertenecen, han de trabajar de toda preferencia en restablecer y consolidar su paz interior y no han de querer distraer sus recursos ni su atención para ayudar a otros pueblos, por buenas que sean sus intenciones para con nosotros.

Esa es la verdad de las cosas que debemos tener siempre presente para no equivocarnos.

Y, sin embargo, debemos agradecer en todo caso las muestras de aprecio y simpatía que se nos prodigan por corazones generosos, que desean ayudarnos, pero que no está en su posibilidad realizar sus deseos.

Por eso creo que debemos intentar en esa república lo que buenamente y sin comprometer nuestra dignidad podamos obtener; pero no fiar en ello exclusivamente la esperanza de nuestro triunfo.

Procuraremos obtener éste con nuestros propios y escasos elementos.

Así el triunfo de nuestra causa será más gloriosa y si sucumbiéramos, lo que juzgo muy difícil, habremos salvado el honor de hombres libres que legaremos a nuestros hijos para que nos bendigan.

No faltarán hombres que por un loable entusiasmo o por excesiva paciencia, porque no saben sufrir y esperar, o acaso por ambición, indiquen a usted como medida de habilidad y de alta política, que acepte toda oferta, aun cuando envuelva algo de sacrificio del honor nacional.

Óigalos usted con cautela; rechace con energía sus insinuaciones y haga usted lo que estime conveniente a la dignidad e intereses de la patria.

A no haber yo procedido de esta manera cuando estuve en Veracruz y cuando se me hicieron, repetidas veces, semejantes indicaciones, hubiera sido condenado por la representación nacional, cuando el diputado don José M. Aguirre me acusó de traidor en el año de 1861.

Mucho agradezco al Sr. Seward y a su familia, lo mismo que al señor ministro del Interior, los deseos que han manifestado de ser presentados a mi esposa.

No sé si ésta habrá podido ir a... (Ver Nota 1)

(Benito Juárez)

Nota:

1. Minuta inconclusa hológrafa de Juárez.

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.