Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

  Siglo XIX

      1890-1899

      1880-1889

      1870-1879

      1860-1869

          1869

          1868

          1867

          1866

          1865

          1864

          1863

          1862

          1861

          1860

      1850-1859

      1840-1849

      1830-1839

      1820-1829

      1810-1819

      1800-1809

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XIX > 1860-1869 > 1863

Habilidosamente, Maximiliano recomienda al arzobispo de México se muestre prudente.
Miramar, 26 de diciembre de 1863.

Señor arzobispo de México

Reverendo monseñor:

Las últimas cartas de México me trajeron la disgustosa nueva de una escisión sobrevenida en el seno de la Regencia a causa de la cuestión de los bienes del clero.

Si bien yo no haya aún aceptado el trono ofrecídome sino bajo ciertas condiciones y, si bien, por esta sola razón no pueda permitirme desde ahora el tomar injerencia en los negocios internos de México, aun cuando ya tuviese perfecto conocimiento de ellos, no obstante, me creo en deber, diré mejor en la obligación, de dar consejos acerca de lo que podría comprometer el advenimiento mismo de la monarquía que se me asegura nacerá en los votos de la generalidad del país.

En las actuales circunstancias, la monarquía en México es imposible sin la intervención francesa que debe restituir a las poblaciones la libertad de disponer de sus venideros destinos.

Hacer en este momento oposición a las miras de la potencia interventora sería, pues, poner en peligro el mismo establecimiento de la monarquía y del orden.

No es menester olvidar que, si la intervención se retirara, el país caería de nuevo en aquel mismo estado de disolución en que se hallaba antes y en que se hallan ahora las provincias sobre las cuales se extiende el poder de Juárez y que, en tal caso, el catolicismo en México sería amenazado de gravísimos daños.

Es, pues, necesario reunir todos los esfuerzos para hacer que salga con bien el movimiento monárquico, aun cuando la intervención, para alcanzar tal resultado, procurara apoyarse en el partido moderado.

A fin de que el país entero pueda proclamar la monarquía es menester que el clero sostenga con actividad tal movimiento.

Cuando habráse obtenido este resultado y cuando el soberano electo habrá tomado en sus manos las riendas del imperio, entonces será tiempo de ocuparse del reglamento de los intereses temporales de la iglesia y de la definitiva solución de las cuestiones religiosas, de acuerdo con la Santa Sede.

Respecto a este punto los venerandos prelados mexicanos pueden descansar sobre mis sentimientos de equidad y de apoyo a la religión.

Confío en la prudencia del episcopado, de quien usted forma el ornamento, que querrá mostrarse conciliador donde se trate de disposiciones pasajeras para no perjudicar al interés principal.

Encomendándome a sus oraciones, quedo, reverendo monseñor, de usted afectísimo. (Ver Nota 1)

(Fernando Maximiliano)

Nota:

1. Minuta en castellano con numerosas tachaduras.

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.