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Siglo XIX > 1860-1869 > 1862

Vidaurri culpa a De la Garza de las dificultades para enviar la artillería.
Monterrey, diciembre 24 de 1862.

Señor presidente don Benito Juárez

México

Muy señor mío y amigo:

Oficialmente comunico al ministerio de Gobernación lo que pasa a las inmediaciones de Tampico, en donde por las órdenes que ha dictado el señor Garza (Ver Nota 1) se han enervado las del gobierno de la Unión, sobre traslación a México de la artillería y pertrechos de guerra.

He hecho sacrificios extraordinarios, he embargado los carros necesarios y útiles y remitídolos a Tampico para dar el lleno debido a las órdenes del gobierno; pero cuando yo esperaba tener noticia de que venían en camino los artículos que tanto se necesitan para la defensa de esa capital, recibo la de que el señor Garza pone obstáculos hasta el grado de quitarle a los carros la mulada, dejándolos en la imposibilidad de moverse.

Cumplo con mi deber dando cuenta al gobierno con lo que pasa, para que en ningún tiempo se me atribuya morosidad, ni se quiera que reporte responsabilidades ajenas.

De Matamoros no se han remitido, carros a Tampico, cuando allí los hay y cuando pudieron haber dispuesto, de trenes que han llegado a ese puerto; pero según me han informado, aunque esos trenes se embargaron para que marcharan a Tampico, se les eximió de esto, por tal de que fueran a Texas a traer algodones del mismo comandante militar. (Ver Nota 2)

La época es bien solemne y considero que comete un crimen el que engañe al gobierno; por eso me "he apresurado a comunicar lo que antecede, lamentando el que los mismos agentes del gobierno sean los que le ponen embarazos para el cumplimiento de sus órdenes.

Si de esta manera continuamos, presiento mil, y mil desgracias para la República, pues preveo la fatal suerte que nos espera; sin embargo, continuaré trabajando y esforzándome por allanar dificultades, y al efecto me he dirigido por extraordinario al comandante militar de Tamaulipas para que libre sus órdenes al señor Garza y a éste le he escrito sobré el mismo particular.

A mi comisionado le he dado nuevas instrucciones y recomendándole, active el transporte de lo que se le ha encomendado para que se realicen cuanto antes las miras del gobierno.

Deseo a usted felicidades y me repito suyo amigo y servidor q. b. s. m.

Santiago Vidaurri

Notas:

1. Licenciado y general Juan José de la Garza.

Rivalidades provincianas hacían a Vidaurri expresarse así del general Garza; pero éste mandó directamente a Juárez todos los elementos que pudo y aun personalmente, al mando de una división que él mismo reorganizó y aprovisionó, marchó en auxilio de Puebla, cuando por segunda vez fue sitiada por el enemigo.

Por desgracia, fue derrotado en la batalla de San Lorenzo, en la que Comonfort fue el general en jefe de los republicanos.

2. La Guerra de Secesión de los norteamericanos, en la que lucharon los del norte en contra de los del sur, motivó el bloqueo que aquéllos impusieron a todos los puertos de Texas, y esto ocasionó un intenso tránsito de algodones a México, principalmente por Piedras Negras y Matamoros.

Grandes fortunas se improvisaron con este comercio.

Los algodones eran vendidos en Europa, de preferencia a Inglaterra.

Cerca de tres mil carros se empleaban en el tráfico y Nuevo León fue uno de los Estados más favorecidos con él, pues circularon aquí entonces muchos millones de oro, moneda que sufrió una depreciación con respecto a la de plata hasta de dos reales por cada onza.

Esta riqueza accidental y este comercio tan productivo, al que no era ajeno el señor Milmo, yerno de Vidaurri, no se compadece con las constantes referencias de éste a sequías, hambres y miserias, cada vez que Juárez le pedía los fondos de las aduanas o el envío de contingentes armados a México.

Se decía entonces que la aduana de Piedras Negras producía a Vidaurri 50,000 pesos mensuales, por sólo los derechos sobre el algodón introducido.

En una ocasión Milmo embargó con el apoyo de Vidaurri, 15 millones de papel confederado y 2,120 pacas de algodón. en Piedras Negras, alegando falta de cumplimiento de cierto contrato de venta de harina, que debería ser pagada en algodón, lo que provocó tirantez en las relaciones de Texas con nuestro estado, según afirma don Gabriel Saldívar en su Historia Compendiada de Tamaulipas.

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.