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Siglo XIX > 1860-1869 > 1861

López Uraga actúa con imprudencia.
Jalapa, diciembre 26 de 1861.

Sr. presidente don Benito Juárez

Muy señor mío y fino amigo:

En una de mis anteriores dije a usted que el amigo (López) Uraga bajó a la tejería a tener una conferencia con los ministros francés e inglés, y, aunque, me invitó para ello, ni tuve tiempo para ir, ni me fue posible, porque no podía desatender compromisos del momento que tenía en ésta.

Desgraciadamente, no obstante los esfuerzos que han hecho las autoridades del estado, para impedir que las fuerzas se desmanden por falta de recursos (López) Uraga ha insultado hasta donde le ha parecido a Rafael Cevallos, jefe político de Córdoba y terminó por amenazarlo con fusilarlo, tan sólo porque le pidió socorros para los guardias nacionales de Córdoba.

Me propongo tener una conferencia con (López) Uraga sobre el particular y creo allanarlo todo porque me estoy entendiendo perfectamente con él; pero si desgraciadamente me engañare, ocurriré de oficio al gobierno.

Soy enemigo de chismes; pero el despotismo militar si no se enfrena con tiempo, produce efectos perniciosos y, además, es imposible que yo encuentre individuos que quieran servir supuesto que por premio de sus afanes han de recibir insultos y amenazas de ser fusilados.

Acompaño a usted una carta que he recibido de (López) Uraga.

Cada día estamos peor respecto de recursos y es preciso que vea usted qué hace para mejorar nuestra situación.

He tenido ratos amarguísimos; pues además del hambre que han sufrido los soldados, se ha agregado la necesidad de establecer un hospital para la multitud de enfermos que hemos tenido.

Como no hay recursos, los enfermos han estado hasta sin alimentos y en el momento que lo supe, mandé vender cuanta custodia y cálices encontré para mejorar el hospital.

Esto quedará muy pronto remediado.

Hasta la fecha, desde el día que salimos de Veracruz, he logrado darles a estos soldados ración y los días 24 y 25 tuve el gusto de mandarles dar un real por plaza y una pequeña cantidad a los oficiales.

Para esto he esquilmado a esta población; pues le he sacado cosa de nueve mil pesos mensuales, para las raciones de un mes.

Esto comprenderá usted que no puede ir adelante y, por lo tanto, le suplico me manden lo que sea posible.

Cerrado el puerto de Veracruz, entiendo que era conveniente mandar abrir para el comercio de altura, todos los puertos del golfo y esto, si le parece a usted conveniente, era necesario hacerlo violentamente, para que el paquete se llevara el decreto y ver si conseguíamos algunas entradas.

No sé si entra en el pensamiento del gobierno, conservar absolutamente incomunicado el puerto de Veracruz; pero si no fuera así podíamos conseguir que salieran algunos cargamentos de los efectos que dejamos en la plaza y cuyas notas tiene Berea; pues esto nos produciría una cantidad de consideración.

Le hablé a usted en mi anterior de la supresión de los correos para ésta y le suplico remedie este mal.

Consérvese usted bueno y ordene a su amigo q. b. s. m.

Ignacio de la Llave

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.